Benito Maceira (HUC): “Los canarios somos los más infartados, los más hipertensos, los de más colesterol y los más diabéticos”
martes, 10 de julio de 2012

La obesidad se ha convertido en un negocio muy lucrativo en estos momentos, el 5º que mueve más dinero en el mundo

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SB-Noticias.- La Sala San Borondón de La Laguna acogió este pasado miércoles 11 de julio, dentro del espacio la Universidad Libre del Atlántico, Ciclo “Los Cimientos de un Mundo Sostenible. La Alternativa Democrática y Social”, la charla-coloquio: “La sanidad en la crisis... La crisis de la sanidad”, a cargo del doctor Benito Maceira, jefe de Nefrología del Hospital Universitario de Canarias.

El doctor Maceira explicó que Canarias, actualmente con un 30% de su población obesa, está entre las comunidades con más índice de obesidad en todo el mundo, destacando además que el sobrepeso y la obesidad son problemas de salud serios que afectan cada vez a un mayor porcentaje de la población, o lo que es lo mismo, lejos de lograr reducir esta problemática, se incrementa con el paso del tiempo, una cuestión que puede convertirse aún en mayor problema a causa de los drásticos recortes que se imponen por parte de los gobiernos en Sanidad.

Destaca que el estatus económico y la obesidad, según el estudio epidemiológico dirigido por el Dr. Antonio Cabrera, demuestra la relación causa-efecto entre ambos factores. De este modo, sostiene que en la clases adineradas la obesidad es del 15%, mientras que en las capas más bajas alcanza hasta el 40%, lo que traducido a problemas de salud constata que la diabetes afecta muchísimo más a las clases menos pudientes, cuando en décadas anteriores el perfil del obeso era del rico.

¿En Canarias somos los más pobres de España? No porque el PIB es el 5º ó 6º por la cola. Pero la tasa de pobreza en Canarias sin embargo sí es de las mayores del conjunto del país, junto con Andalucía y Extremadura. Afirma por tanto que es la gran desigualdad social la que explica por qué se han disparado los índices de obesidad; y, desgraciadamente la tendencia es progresiva.

El nefrólogo no tiene dudas de que la desigualdad es el factor que más influye no solo en la salud de la población sino en otros aspectos como la violencia, la población reclusa, el porcentaje cada vez mayor de madres adolescentes, el menor rendimiento escolar, el aumento del índice de suicidios, incluso la menor estatura... En este sentido, explicó que hay unos economistas británicos que hicieron una codificación sobre el grado de desigualdad de las naciones; cuál es la diferencia entre el 20% más rico y el 20% más pobre de esa sociedad: Japón y Holanda se sitúan entre las más igualitarias, lo que se traduce en sociedad longevas y saludables; mientras que entre las más desiguales están EE.UU, Nueva Zelanda, Portugal y Grecia, países en los que hay más colesterol, mayores índices de infartados y mayores problemas sociales. Como ejemplo de lo que habla, dijo que lLa población negra de Harlem tienen menos esperanza de vida que la región hindú de Kerala, donde a pesar de la precariedad, son solidarios y comparten lo poco que tienen.

¿Por qué la desigualdad perjudica tanto a la salud?

1.- El difícil acceso a la comida sana de las capas más débiles de la sociedad. Con su equipo realizó un estudio en 2004 en Canarias a través del cual constató las enormes dificultades de las familias para mantener una alimentación sana y equilibrada por los altos costes que ello conlleva, por ejemplo una familia tendría que gastar a la semana 178 € solo en frutas y verduras para estar bien alimentada, una cantidad prohibitiva para las economías familiares.

2.- Falta de educación nutricional. Los canarios somos la comunidad autónoma que más mantequilla consume, que más lácteos toma (productos subvencionados por el REA, justamente lo que sobra en la UE), los que más aceite de oliva utilizamos, sobre todo para preparar fritos. Somos los que menos consumimos pescado; los penúltimos en consumo de carne. “Si yo tuviera que engordar una rata de mi laboratorio, les daría la dieta estándar de la población canaria actualmente” dijo.

3.- El consumismo y la distorsión de la escala de valores del sistema, que nos convierte en consumistas compulsivos. La cultura del “yo también”, del aparentar solvencia económica, es incompatible con alimentarse sano. Estamos cambiando la comida sana por el teléfono móvil de última generación, por ejemplo.

4.- El sedentarismo. Cada día el canario hace menos ejercicio.

5.- El estrés social crónico. Estamos frustrados, esclavizados por el trabajo, amenazados por el paro y otras lacras progresivas. La salud se ve afectada por esa situación de tensión ante las amenazas. La bulimia es una reacción de muchas personas que encuentran en ello o en el consumismo, la válvula de escape de un estrés progresivo.

La población cada vez presiona más a la sanidad pública con un número tan elevado de obesos. 1.000 millones de euros es el gasto público por tantas enfermedades derivadas de esa situación, sin embargo el sistema no reacciona con políticas de prevención porque no son “rentables políticamente, ya que los resultados no se ven en cuatro años”. No interesa por tanto esa política preventiva, sino que más bien al capitalismo neoliberal, que controla esta sociedad, le interesa que estemos enfermos.

Benito Maceira entiende que el sistema obtiene grandes rentas de la mala salud de la población. ¿Cómo va entonces a fijarse en la prevención? Eso explica que en todos estos años no se haya invertido en la prevención, ya que según los datos oficiales la obesidad se ha convertido en un negocio muy lucrativo en estos momentos, siendo el 5º negocio que mueve más dinero en el mundo.

En este contexto, surge la crisis, ante la avaricia especulativa, esclavizando a cada vez más población a la que daban créditos e hipotecas sin garantía, corriendo unos riesgos máximos. Esa pirámide especulativa reventó y los bancos se quedaron sin dinero, a lo que el poder político optó por socorrer a los bancos a bajo interés, en vez de socorrer a las familias y la pequeña empresa. Pero los bancos secuestran el dinero para tapar sus agujeros y no dan crédito a las familias... Consecuencias, empiezan a cerrar empresas, sube la deuda y el Estado se arruina; le va a pedir dinero a los bancos a los que antes habían socorrido, pero los “golfos” que los dirigen nos prestan al 6% de interés el dinero, pero sin embargo no acaba de fluir. Aumenta del paro, la pobreza (en Canarias del 31%), los comedores sociales abarrotados, desaparece la clase media; la desconfianza en los políticos y en la democracia se volatiliza; se ven obligados los Estados a aplicar recortes y a arruinar los servicios públicos, entre ellos, la Sanidad.

Para el Jefe de Nefrología del HUC, es una vergüenza que los jubilados tengan que pagar un porcentaje de los medicamentos y que se les obligue a trámites administrativos para recuperar en un plazo medio el exceso que han pagado de más.

Explica que España tiene un gasto social muy bajo (74%). Hay un 20% de gasto no efectuado que resolvería no sólo las necesidades de la población, sino que crearía empleo. Por tanto, mientras el dinero está, el gobierno no tiene la voluntad de ir a recaudarlo a través de  impuestos de las grandes fortunas, impuesto sobre el patrimonio, sobre sucesiones y permitiendo en cierto modo el fraude fiscal y los paraísos fiscales.

Además, denuncia que con las actuales políticas de los Gobiernos estatal y canario, se está haciendo la cama a la Sanidad privada, que es más cara según la OMS, en contra de lo que nos dicen nuestros gobernantes. Todas las medicinas de última generación, las nuevas técnicas  solo están en la sanidad pública. Quieren pasar a empresas de inversión de alto riesgo la gestión de la sanidad pública, que van a “optimizar resultados” y advierte que solo movilizándonos, podremos defender e impedir que nos sigan recortando más nuestros derechos. “A este plazo tendremos que luchar por un plato de comida”, dijo el doctor.

Mientras de destruye la sanidad pública del país para favorecer el negocio privado, la sanidad española a nivel internacional es de las más admiradas en el mundo entre otras cuestiones porque consiguió la universalidad y equidad de atención a toda la población, algo que en pocos meses el Gobierno del PP se ha esmerado en destruir.