El Gobierno de Canarias y “sus” leyes a la carta
sábado, 07 de noviembre de 2009

ImagePedro Anatael Meneses R.- Presidente de la Agrupación Local del PSOE de Santa Cruz de Tenerife 

La Red Avante Canarias, en  su cometido empresarial, sigue considerando ignorantes a la ciudadanía y convirtiendo a los ecologistas en “fundamentalistas” del medio ambiente. Lo correcto, el interés general, es dejar hacer a un gobierno que ha ido “adaptando”, las normas a lo que  conviene a “su”  empresariado. La obra pública, comentan,  nunca ha estado “fuera” de la ley, solo algunos de sus  “corsarios”; pero en contadas ocasiones.  Ese es un reconocimiento tácito de que las cosas se han hecho mal por parte de determinados empresarios.

Presuponen que los  ciudadanos desconocemos que quienes aprueban sus “desmanes”, son los políticos con mando en plaza. Leyes o resoluciones dan patente de “ corso ”a empresas afines para destruir lo que a la naturaleza tanto ha costado construir y a los ecologistas defender.

Vilaflor hubiese sido un “genocidio”, con esos cien pinos (según ellos ) – eran muchos más --,  de los que hablan con tan poco respeto, pues también nacen, crecen, se reproducen y mueren como cualquier  humano.  Si el sur tiene problemas eléctricos se debe a que UNELCO-ENDESA, propietaria de la línea,  no ha querido gastarse las “perras”, en  otras soluciones  alternativas. Salía más barato “matar”, cien pinos. Allá arriba, por la Esperanza, hay un buen ejemplo de lo que son “cien”, pinos. Lo llaman la Avenida de las Torres, ejemplo de genocidio ecológico en favor del “desarrollismo”.Avante Canarias,  reconoce que las torres producen niveles de radiación (campos electromagnéticos), que afectan a miles de ciudadanos del sur, y nosotros les preguntamos cómo es posible que “su”, Gobierno de Canarias no proteja a los ciudadanos de Tenerife de supuesta enfermedad  que las torres producen. Las líneas  recorren todo el paisaje isleño por lo que todos estaremos afectados, en menor o mayor medida,  por esa radiación. Paulino: ¿Están utilizando “tus” empresarios el miedo “escénico”?. Exigimos  su respuesta ante una denuncia que afecta a la salud pública.

Comentan del bloqueo de proyectos públicos por una concepción fundamentalista del ecologismo: aquella que supedita el interés de vegetales que no están en peligro de extinción al interés general de las personas. ¿De qué personas y de qué interés general  habla Avante Canarias? Seguramente de sí mismos, o sea,  de  políticos  y empresarios afines que siempre supeditan el interés general a su propio interés personal. No del ciudadano de a pié. Si es de estos últimos,  parece que los del Si a Granadilla ocultan, interesadamente, las  veces que la ciudadanía, las personas, se han echado a la calle para hacer valer su No a las Torres, su No a Granadilla y a otros atentados públicos. Olvidan incluso que cerca de sesenta mil personas, con sus datos y  firmas, hicieron llegar, a ese mismo parlamento al que los de Avante-Canarias tratan de decirle que es lo que tienen que hacer, la mayor Iniciativa Legislativa Popular que se ha dado en Canarias.

Avante Canarias, en su escrito, está llamando “fundamentalistas”, tanto a los ecologistas  que han presentado denuncias y recursos contra sus desmanes, como a los jueces que han paralizado determinados proyectos al  detectar irregularidades legales. El Gobierno de Canarias,  se dio prisa en descatalogar la “parte”, de los sebadales que les molestaban para su faraónica e innecesaria obra de Granadilla,  en un ejemplo claro de fundamentalismo o de dictadura bananera. Nuestra oposición apunta hacia ese “desarrollismo”, del cemento que ha llevado a las islas Canarias a una  grave crisis económica y poblacional y al destrozo de nuestra riqueza natural. La obra pública no genera empleo fijo y los políticos y empresarios afines, con su apoyo a esos proyectos, nunca nos sacarán del furgón de cola, pues seguiremos con  la tasa de paro más alta  y los salarios más bajos del país. La obra pública siempre oculta las aviesas intenciones del empresariado afín al político. Berriel trató así de abrir las puertas al puerto de Granadilla y permitir que los de Regional Canarias de Energías, S.L. , no tengan que invertir en la superficie necesaria para instalar su monopolio de Gascan, empresa en la que se encuentran ilustres  “corsarios”, a los que el gobierno de Canarias pretende habilitar  ahora para que sus desmanes lleguen a buen puerto. Los de Avante Canarias con los  apoyos del Gobierno de Canarias, siguen con “su”política de socializar los costos y privatizar los beneficios que tanta riqueza ha generado para sus bolsillos.
Avante Canarias, ve en la proposición de Ley del Catálogo Canario de Especies Protegidas que se tramita ahora en el Parlamento de Canarias una iniciativa adecuada y necesaria para las Islas. Es buena, dicen,  porque permite introducir orden y sentido común en el hasta ahora disparatado debate sobre la protección medioambiental de Canarias. Con buenas palabras se venden “malas” cosas, dicen los alemanes, y ese es el lenguaje con el que se quiere “vendernos”, la bondad de una ley, licencia de  “corsario”, para que, frente a sus atentados medio ambientales,  no haya  resquicio legal que pueda impedirlos. Estamos seguros que el impulsor, promotor de esa ley prestará valioso servicio a quienes ya cantan, para sí,  lo permisiva  que será para la destrucción del poco paisaje isleño que nos queda.

La vida humana es importante, pero también lo es la flora y fauna de un territorio que se ha esquilmado. Todos sabemos a que territorio corresponde ese 50 por 100 que dicen está protegido en nuestra isla de Tenerife: el parque nacional del Teide,  los montes de la Esperanza y las Mercedes y el parque natural de Anaga. ¿ También les quieren para el cemento?. Hemos pasado de importar 1,3 millones de toneladas de  clinker – primera materia del cemento --,  a unas escasas 500 mil toneladas. Eso habla, de cómo se las gastan esos que  aplauden el intento de “descatalogación” salvaje de las especies de Canarias bajo la  forma simulada  de Ley que dicen las protegerá.  Paulino, por ello,  será merecedor de una placa  que haga posible se le recuerde en el futuro, si lo hay,  por su apoyo a esos “tejemanejes”, empresariales barnizados con lo del interés general.

Canarias, con la aprobación de esa ley que pretende desproteger el territorio canario de cualquier entorpecimiento medio ambiental, sigue siendo la “finca”, particular de un grupo de  políticos y empresarios afines  que no diferencian lo público de lo privado. Ya, sin cazar al oso,  aplauden al “león”,  para que se lance sobre los “pobres” parlamentarios que se atrevan a contradecirle en sus deseos de convertir Canarias en tierra quemada. Los fascistas acabaron destrozando un país y, por igual causa (leyes ilegales), fueron más tarde  procesados. Esperemos que la conciencia que tienen las personas, la ciudadanía, sobre el medio ambiente prevalezca a una inconsciente Ley del Catálogo de Especies Protegidas.  ¿La habrá preparado el biólogo al que hace unos años le preocupaba mucho la herencia medio ambiental que iba a dejar a su hija? Probablemente, sí.