| La Consejería de Educación abandona al alumnado más necesitado |
| domingo, 27 de septiembre de 2009 | |
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En los últimos cursos, por no remontarnos más atrás, la atención a la diversidad, al alumnado con necesidades educativas de apoyo educativo (NEAE), el más necesitado de atención en la Comunidad Autónoma, ha ido dando pasos atrás hasta llegar, conjugando varios factores, a la situación actual. La atención al alumnado con déficit requiere una forma de trabajo reposada y coherente. Requiere una continuidad y unos recursos que poco a poco se han visto mermados. Requiere considerar diversos factores sociales y psicopedagógicos para dar a cada niño la respuesta adecuada en cada momento. Requiere una coordinación entre los profesionales que atienden al alumnado. Requiere una voluntad decidida de defensa de los derechos que amparan a los niños y niñas con necesidades educativas especiales, fundamentalmente el derecho a la igualdad, que representa la gran justificación que nos hace más humanos. En el pasado reciente se han eliminado plazas de los Equipos de Orientación Educativa y Psicopedagógica en toda Canarias, acentuándose aún más en este curso, no quedando isla que no haya sufrido supresiones también de plazas de Pedagogía Terapéutica, pasando de compartir centros a contratos basura de 6 horas para dos centros, sustentando estas variaciones en la nueva normativa que, cínicamente, decían daría mayor cabida al alumnado con NEAE, cuando ésta lo que hace es subir el “listón” y ya para ser atendido es necesario un discapacidad grave (informe psiquiátrico, Trastorno General del Desarrollo, déficit psíquicos, sensoriales o motóricos y pocas situaciones más), pasando a incluirse, por esta causa, en el estadillo o listado de alumnos a atender a menos de la mitad de los alumnos del curso pasado. Al no contabilizarse este alumnado, ya diagnosticado con sus problemas, ya no hay personal para atenderlo, se despide, insolidariamente para el alumnado, a profesionales necesarios. ¡Qué gran jugada! Como para sentirse orgullosos. Es lamentable cuando menos. En lugar de beneficiarse de una justa discriminación positiva, se les excluye despiadadamente y con criterios exclusivamente de ahorro económico. Todo ello no dibuja un panorama muy alentador, como en tantos campos de la Educación Canaria del siglo XXI, necesitada sí de un Pacto desde hace mucho tiempo, pero de uno real, al margen de los montajes publicitarios a los que nos tiene acostumbrados la Consejería de Educación y arrimando todos el hombro para mejorar nuestro Sistema Educativo. |