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Isidro López Neira: «La reforma laboral es puro maquillaje»

  • Published in Sociedad

 César Rodríguez Placeres conversa con Isidro López Neira, abogado y miembro de Equo, sobre la nueva Reforma Laboral y otras noticias de la actualidad.

López Neira afirma que, como encuadre general, definitivamente no es una derogación, sino una Reforma de la del año 2012.
Valora algunos aspectos positivos mediante los cuales se recuperan algunos derechos que se habían perdido, como la supremacía de los convenios sectoriales sobre los de empresa, el mantenimiento del convenio anterior una vez vencido si no se llega a un acuerdo, y la obligación de las empresas subcontratadas de aplicar las mismas condiciones que las empresas contratantes.
Pero también hay aspectos negativos, por ejemplo los convenios sectoriales no abarcan todos los aspectos y se deja a cada empresa que haga convenios sobre aspectos que no tengan que ver con los salarios. No se han modificado los motivos de despido, y la movilidad funcional y geográfica siguen vigentes con lo que sumado al abaratamiento de los despidos, siguen dejando a los trabajadores en situación precaria.

También reflexionan sobre el papel de los sindicatos y en particular el de las dos centrales sindicales UGT y CCOO. Isidro López Neira considera que los sindicatos han perdido el impulso de cambio, que sí tenían en los inicios de la democracia, y se han convertido en gestores de las relaciones laborales en las empresas.
Asimismo afirma que el pensamiento único se ha convertido en un referente incluso para los jóvenes, que oyen embelesados el discurso de los hombres más ricos del mundo como Jeff Bezos, Elon Musk y otros como si fueran los nuevos profetas de la historia, cuando realmente son empresarios, hombres codiciosos que se han enriquecido y que no pueden ser un referente en cuanto a valores para la sociedad.
López Neira apela a la necesidad de cambio. Asegura que hay modelos distintos en los que las relaciones de producción no están impuestas por el empresario de turno o por el estado. Por ejemplo reivindica la autogestión, un sistema basado en el cooperativismo, donde los trabajadores son propietarios de los medios de producción y por lo tanto cambian las relaciones de producción y la forma de producir. Sin embargo, lamenta que nadie habla ya de autogestión.