Log in

Carlos Soler «Llevar desaladoras para los plátanos de La Palma es un desatino innecesario»

  • Published in Sociedad

 Carlos Soler explicó en Radio San Borondón que el volcán de La Palma ha destapado la errónea política hidráulica y la penosa infraestructura de la isla

El Carlos Soler es ingeniero de Caminos, Canales y Puertos, ha dirigido más de treinta proyectos de obras hidráulicas tanto en las Islas Canarias como en Las Antillas Francesas, Cabo Verde, Galápagos, Senegal o Túnez. Dirigió el proyecto que recuperó la Fuente Santa en Fuencaliente y el celebrado Plan Hidrólógico de La Gomera entre otras muchas obras.

Explica en Radio San Borondón que la solución de las desaladoras para las plataneras que se han quedado sin riego en La Palma por el volcán, además de ser insuficiente para las más de 600 hectáreas de terreno afectado, es un despropósito.
Considera que desde el Cabildo han aprovechado esta circunstancia para poner en práctica lo que venían persiguiendo hace años, la instalación en la isla de desaladoras.
Recuerda que hasta ahora, la actual política hidráulica del Cabildo consiste en subvencionar los pozos, resucitar pozos abandonados promoviendo su perforación, una política que genera en el mercado un agua cara, escasa y de mala calidad. ¿Por qué se hace eso?, según el experto porque así se mantiene un nivel de precio en el mercado: como el agua es escasa el precio sube.

El experto considera insólito que se siga fomentando la perforación de pozos en la isla, cuando las galerías siguen dando su agua en abundancia y de excelente calidad. Afirma que con los propios datos del Consejo Insular de Agua se demuestra que hay cuatro veces más agua que se infiltra en la isla que la que se consume, por tanto lo normal sería apostar por las galerías.

La solución para el riego de las plataneras aisladas por el volcán
Soler explicó que la solución estaba en haber calculado desde el primer momento el trayecto aproximado que iba a tomar la colada, y antes de que llegara al mar hacer una zanja por debajo, enterrar un tubo a dos metros de profundidad y antes de que la lava cortara el canal, bajar una tubería hacia el tubo enterrado y hacer lo que se conoce técnicamente como un sifón. Asegura que esto se pudo haber hecho en dos días con las palas y la infraestructura propia de la isla.
Considera que esta solución habría que ponerla en práctica para el resto de ramales de lava que continúan bajando. Respecto al ramal que ya bajó, existe otra solución: buscar el sitio más estrecho de la colada que es de unos 300 metros por Todoque y hacer una galería o túnel en horizontal, puenteando la colada por dentro de la tierra y pasar los tubos con la misma solución del sifón ya indicada.
Carlos Soler explica que esta solución la planteó en un inicio al Cabildo pero que la respuesta fue un no rotundo porque la decisión de las desaladoras era inamovible. “Es un insulto a la gente – afirma - el problema no es de agua, porque en la isla hay mucha agua, el problema es que se ha roto la conducción, por lo tanto lo que hay que hacer es reponer la infraestructura”.
Añade que la política responsable sería aprovechar la grave circunstancia del volcán, para definir una política hidráulica razonable, que permita que el precio del agua sea el que se merece la isla en base a los recursos que tiene. En este sentido recuerda que la mitad del coste de los plátanos ahora está en el agua, por tanto, conseguir un agua más barata redundaría de manera importante en el precio del plátano pero también en su calidad.

La Palma, la isla más rica en agua
El reconocido ingeniero recuerda que la Palma es la isla con mayor pluviometría de Canarias, con una superficie además muy permeable que favorece la infiltración en el terreno, generando un acuífero donde el agua llega hasta la cota de 1.650 metros.
En la isla históricamente ha existido toda una cultura de la extracción de agua, que tal como asegura Soler, las instituciones quieren obviar por un interés especulativo. “¿Cómo se pueden cargar ahora los Consejos Insulares de Agua toda una tradición de extracción de agua subterránea que es única en el mundo y que se podría exportar a otros lugares, en beneficio de las desaladoras, que son una tecnología ajena a Canarias, cara y que reporta un agua de mala calidad?, se pregunta.

El caso del túnel de trasvase
Carlos Soler dirigió la obra del túnel de 10 kilómetros que atraviesa la dorsal desde las Breñas a Los Llanos, demostrando que se podría sacar toda el agua que hacía falta en la isla.
Sin embargo, fue cesado antes de terminar la obra y ésta se paralizó. ¿Por qué? El ingeniero es rotundo: “Si se hubiera terminado como teníamos previsto, se habría obtenido muchísima agua y de buena calidad, pero bajaría su precio en el mercado”.
En la actualidad, esta importante obra hidráulica está parada y abandonada. Tras una visita que realizó al túnel de trasvase el pasado año con el fin de realizar un Informe, el ingeniero se reafirma en la necesidad de ponerla en marcha y sacarle todo el rendimiento para paliar la situación hídrica en la isla. Sin embargo, lamenta que la situación de la obra es de total abandono: "se está cayendo a trozos, es lamentable”.
Asimismo se refiere a la Asociación Agua para La Palma, de agricultores palmeros, que piden al Cabildo que culmine esa galería, pero éste hace oídos sordos apoyando la perforación de pozos y desaladoras. Así lo demuestra el hecho de que en la actualidad le han dado a dos cooperativas 1 millón a cada una para sacar agua de los pozos abandonados.