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Dos de cada tres personas en Canarias viven al límite de sus posibilidades

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El crecimiento económico de los últimos años no se traduce en una mejora de los índices de pobreza y exclusión social.

La Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social en el Estado Español (EAPN-ES) y su red territorial EAPN-Canarias, han presentado su 9ª Informe ‘El Estado de la Pobreza. Seguimiento del indicador europeo (AROPE)de pobreza y exclusión social en España 2008 – 2018’. Esta presentación se produce en el marco de la conmemoración el 17 de octubre del Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza.
Una visión de la pobreza de carácter multidimensional, nos permite constatar que la integración e inclusión social manifiesta un modelo extremadamente fragilizado y precario que no ha podido reducir las grandes brechas de desigualdad, sino al contrario, agravarlas en perjuicio de las personas de los grupos de población más vulnerables de nuestra sociedad.
A la vista del indicador AROPE -At Risk Of Poverty and/or Exclusion- en España y sus comunidades autónomas en 2018, que ofrece a la sociedad española una evaluación minuciosa del grado de cumplimiento del objetivo de inclusión social especificado en la Estrategia Europea 2020, en términos de renta, privación material severa y baja intensidad en el empleo, Canarias, en palabras de los representantes de EAPN-Canarias, “se encuentra en una posición muy deficiente y las mejoras que se observan en algunos de ellos son, claramente, insuficientes y sencillamente insoportables para una sociedad cada vez más desigual”.
Un año más, los datos demuestran que el aumento del Producto Interior Bruto (PIB) no se traduce en una mejora de las condiciones de vida de las personas en situación de pobreza y exclusión social. La recuperación macroeconómica está muy lejos de alcanzar de forma efectiva a todas las personas. Mientras que a las personas con alto poder adquisitivo la salida de la crisis les costó dos años, las personas en riesgo de pobreza se mantienen en una situación de riesgo más de nueve años después.
En el año 2018, el 36,4% de la población canaria, en términos absolutos alrededor de 773.422 personas residentes, está en riesgo de pobreza y/o exclusión social. Esto supone que, a pesar de haber descendido 8,2 puntos en los dos últimos años, sigue siendo extraordinariamente elevada, 10 puntos porcentuales por encima de la media nacional, situada en el 26,1%, alcanzando a un total de 12.188.288 personas. Canarias tiene el tercer porcentaje AROPE más elevado, sólo inferior a Extremadura y Andalucía.
En relación a la Tasa de Riesgo de Pobreza, el umbral 2018 para Canarias se fija en 7.228€ anuales (602,33€ mensuales) por persona, los datos reflejan un 32,1% lo que supone un incremento de 1,6 puntos porcentuales con respecto a 2017. Su comportamiento se debe exclusivamente al empeoramiento de la situación de las mujeres cuya tasa se incrementó en 3,2 puntos porcentuales el último año. La situación de los hombres, por el contrario, se mantuvo en términos muy similares a los del año anterior. Esto significa que residen en Canarias unas 682.000 personas en riesgo de pobreza, 40.000 más que en 2017.
La cifra es casi 11 puntos porcentuales más elevada que la media nacional y la segunda más alta de todas las regiones, sólo inferior a Extremadura.
En el año 2018 la Tasa de pobreza severa en Canarias (el umbral en nuestra región está situado en 3.614€ anuales, 301,16€ mensuales por persona) se sitúa en el 9,2% y se reduce por segundo año consecutivo. A pesar de la bajada, la mejora de la situación de los grupos más desfavorecidos es mínima. En este sentido, la tasa se eleva, aún, 3,5 puntos porcentuales por encima de la media nacional (5,7%, 2,6 millones de personas), ocupando la segunda posición más alta, sólo por debajo de Andalucía. Hablamos de unas 195.000 personas residentes en nuestra comunidad autónoma.
Del mismo modo, el 8,8 % de la población de Canarias, la cifra más alta de todas las comunidades autónomas, vive en condiciones de Privación Material Severa. Alrededor de 186.000 personas, 100.000 menos que el año 2017 pero 100.000 más que en el año 2008, no pueden hacer frente al menos a cuatro de nueve conceptos o ítems de consumo básico. A nivel nacional, se ha incrementado hasta el 5,4% este último año 2018 (más de 2,5 millones de personas), después de tres años de reducción ininterrumpida.
El informe también expresa cómo alrededor del 64% de las personas residentes en Canarias vive en el límite de sus posibilidades (55,3% media estatal). Además, este incremento se ha registrado principalmente entre los grupos que ya experimentan mayor dificultad para llegar a fin de mes o afrontar gastos imprevistos.
El 16,3 % de la población menor de 60 años que reside en las Islas Canarias, vive en hogares con Baja Intensidad de Empleo. La cifra representa unas 270.000 personas, es decir unas 45.000 personas menos que el año pasado. Aun así, es 6,4 puntos superior a la media nacional y la segunda más alta de todas las comunidades autónomas, sólo superada por Andalucía. Además, la evolución del período ha incrementado la tasa BITH del año 2008 siete puntos porcentuales, lo que equivale a 114.000 personas más.
En el ámbito europeo, los datos de España están por encima del valor medio de la Unión Europea en la mayoría de las variables de pobreza, exclusión y desigualdad. La tasa AROPE de España es la séptima más alta de todos los países miembro, sólo superada por Bulgaria, Rumanía, Grecia, Lituania, Italia y Letonia.

Principales conclusiones del 8º Informe “El Estado de la Pobreza”:

1. INCUMPLIMIENTO DEL OBJETIVO DE LA ESTRATEGIA UE 2020. A un año de que finalice el plazo, no parece posible que se cumpla el compromiso de reducir en España entre 1,4 y 1,5 millones de personas en situación de pobreza en el periodo 2009-2019, a pesar de la mejora de la tasa AROPE. 2. LA RECUPERACIÓN MACROECONÓMICA ESTÁ MUY LEJOS DE ALCANZAR A TODAS LAS PERSONAS. La disminución de la pobreza ha sido mínima: sólo ocho décimas por debajo de su máximo histórico. 3. CLARO EMPEORAMIENTO DE LAS CONDICIONES DE VIDA DE LAS PERSONAS MÁS POBRES. 4. TODOS LOS GRUPOS SOCIALES ANALIZADOS, DESDE LOS JUBILADOS/AS A LOS PARADOS/AS, HAN PERDIDO RENTA REAL. Las personas de 65 o más años han perdido un 3,1 % de su renta media real, las personas que viven en hogares monoparentales un 5,5 %, las mujeres un 9,7 %, las personas ocupadas un 13 %, las personas con educación superior un 15 % y las personas en desempleo un 23,6 %. 5. LAS MUJERES REGISTRAN LAS TASAS MÁS ELEVADAS EN TODOS LOS INDICADORES. La evolución es creciente y la tendencia al deterioro de la situación de las mujeres con respecto a los hombres es clara. 6. AUMENTO DE LA DESIGUALDAD TERRITORIAL. España se divide en dos mitades de muy distinta evolución: las regiones del norte conservan bajas tasas de pobreza y/o exclusión social frente a las regiones del sur que, por el contrario, mantienen tasas extraordinariamente elevadas. 7. DIFICULTAD PARA LLEGAR A FIN DE MES. En 2018, el 55,3% de la población tiene alguna clase de dificultad para llegar a fin de mes. 8. CANARIAS OCUPA UNA POSICIÓN MUY DEFICIENTE EN LA GRAN MAYORÍA DE LOS INDICADORES. Las mejoras que se observan este año en algunos de los indicadores son, claramente insuficientes para que la región salga de la cola.
La precariedad económica, la vivienda, el empleo y la salud se convierten en las dimensiones que generan mayor exclusión social entendida ésta, no únicamente representada desde elementos netamente económicos, sino, principalmente como la constatación de la desigualdad y la obstaculización para el ejercicio integral y efectivo de derechos.