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Morales pide a Torres no bajar la guardia ante la Covi-19, unidad de acción frente a la crisis turística y derivación de los migrantes a la Península

El presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales, manifestó hoy al presidente regional, Ángel Víctor Torres, su preocupación ante la libertad de viajar sin control desde comunidades más afectadas que Canarias, como Navarra, La Rioja y Madrid, lo que puede contribuir a que vuelvan a subir las cifras, por lo que pidió no bajar la guardia ante la Covi-19, pues considera que tanto ciudadanía como las fuerzas del orden se relajaron en el verano, lo que dio lugar al repunte de Gran Canaria.

Tras mantener una reunión de algo más de una hora, Morales explicó que le preocupa también la situación que puede generar el cierre de las universidades de Madrid, pues ya se produjo que el retorno de los estudiantes trajo consigo el coronavirus y la primera muerte de Gran Canaria, una octogenaria contagiada por su nieto.

Tampoco se están realizando controles suficientes en los puertos, apostilló Morales, quien temió que ello también pueda dar lugar a incidencias, además de las aglomeraciones a las puertas de los colegios, por lo que convinieron en la necesidad de ser animar a las fuerzas de seguridad del Estado y de los municipios a ser más rigurosos en la vigilancia y control.

Directamente relacionada con la crisis sanitaria está la crisis turística, pues sin el principal sustento económico de Gran Canaria se resiente el conjunto de la sociedad, y si bien ya va a alcanzar los 50 contagios por 100.000 habitantes que piden algunos países para abrir el turismo hacia las islas, una bajada de guardia puede frustrar ese objetivo, en el que también tienen que entrar en juego la realización de test para mantener la cifra de la isla, y para que no haya contagios entre los propios turistas y vuelva a ser cerrado el flujo.

Este mes deben cerrarse los protocolos para los test de salida y llegada, convino Torres, quien explicó que ya ha enviado la propuesta canaria a Madrid y compartió que se deben arbitrar los máximos controles que permitan la legalidad también dentro del territorio nacional.

Asimismo, Morales recordó que Gran Canaria no esgrimió en su momento sus bajas cifras de contagios frente a otros territorios insulares para atraer turistas, de modo que aseveró que la estrategia de atracción de visitantes debe ser única, bajo la marca de Canarias, e integrando a los cabildos, ayuntamientos y resto de agentes implicados.

Consideró imprescindible la prolongación de  los ERTE y instauración de corredores seguros, a propósito de lo cual Torres explicó que está en conversaciones con los Ministerios de Asuntos Exteriores y Turismo y que esos corredores serán presentados a final de mes con países de la zona Schengen y la marca Canarias estará en el mercado con toda su fortaleza, es decir, a través de un producto conjunto de ocho islas recogido en el programa “Canarias Fortalece”.

La misma unidad de acción, y sobre todo contar con las instituciones implicadas, solicitó el presidente insular al regional tanto para el Plan de Reactivación Turística, igualmente imprescindible, como para el Plan de Reactivación Económica de Canarias, una petición que Torres consideró lógica y aseguró que actuará de la mano de los cabildos.

SIVE: 30 por ciento de Gran Canaria, en sombra

Antonio Morales y Torres coincidieron en la necesidad de que el Estado derive a los migrantes llegados a la isla hacia la Península y el resto del continente, así como la conveniencia de que sean distribuidos entre las islas y de que habilite sus instalaciones para la acogida de este flujo, competencia estatal y con disponibilidad de instalaciones militares para que los atienda con dignidad.

Y es que el 90 por ciento de las instalaciones para acoger migrantes, recordó Torres, han sido cedidas por instituciones canarias, ya sea la regional, insular o municipal, y coincidió en que deben ser acogidos en instalaciones estatales, derivados a la Península y también repatriados con respeto a todos los derechos, si bien este extremo también está afectado por la Covid-19.

Asimismo, Morales manifestó su preocupación por las zonas oscuras del SIVE, ya que solo cubre el 68 por ciento del litoral de Gran Canaria, y en el restante 32 por ciento se producen llegadas no esperadas, con personas deambulando por la costa y adentrándose en la isla que también generan inquietud en la población.

Morales recordó que el contacto con el presidente regional ha sido permanente desde el inicio de la crisis sanitaria, si bien le solicitó esta reunión para tratar estos asuntos porque inciden de manera especial en Gran Canaria y ambos coincidieron que la clave está en la “unidad de acción” que debe prevalecer en todos los casos.