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«...suelo desconfiar de que lo que se consigue en negociaciones de guante blanco beneficien a la parte más débil»

Entrevista de César Rodríguez Placeres a Manolo Marrero, Portavoz Parlamentario de Si Podemos Canarias, en Radio San Borondón

Transcripción por Chema Tante (www.lacasademitia.es)

El acuerdo para el Gobierno Progresista de 2019 es claro Punto 1.3.- Derogaremos la reforma laboral. Recuperaremos los derechos laborales arrebatados por la reforma laboral de 2012
Las reformas laborales, tanto la puesta en marcha en 2007 por el PSOE como la del PP de 2012, han sido rechazadas por el conjunto de trabajadoras y trabajadores en todo el estado.
Para las patronales empresariales y sus representantes en el mundo político, por el contrario, todo este tiempo en que ha estado vigente esta reforma laboral, ha sido la mejor época en cuanto a las relaciones laborales, para ellos.
Yo recuerdo en 2012, cuando hacíamos actividades de formación en INTERSINDICAL CANARIA y tratábamos de esta reforma laboral que iba a venir, la gente no se creía que fuéramos a perder los derechos conquistados en cuarenta o cincuenta años de lucha y sacrificios. Pues se perdieron. Y llegó el austericidio, por un lado, los recortes, esa pérdida de fuerza de la clase trabajadora que quedó bajo los designios de la patronal a la cual se le dio todo el poder. Todo lo que ha traído consigo salarios de miseria, que el sindicalismo perdiera su eficacia casi total, el trabajo precario, casi esclavista. Mucho paro, mucha miseria, y no mejoró en absoluto la economía. Mejoró la economía de una parte que se enriqueció.
Y pongo como ejemplo el caso de Canarias, que recibiendo 16 millones de turistas anualmente, nunca han estado tan mal las condiciones laborales y económicas de la gente Y esto es consecuencia de la reforma laboral. ¿Qué pasó? Pues que una gente se ha aprovechado del trabajo de los demás. Por eso considero una necesidad imperiosa la derogación de la reforma laboral, en todo, en parte, en lo que quieran acordar.
Me ha parecido interesante la aportación de EH BILDU, que algunos quieren caracterizar solo como si fuera la heredera, el brazo político, de ETA, que es lo que sigue diciendo la derecha y la extrema derecha. Sin embargo, sindicatos como LAB en Euskadi e incluso la propia ELA, que está más en la línea del PNV, la han defendido. Y en este caso, sobre todo LAB, han apoyado la iniciativa de EH BILDU, de ponerle radicalidad en la defensa de los intereses de la clase trabajadora.
Por eso los portavoces parlamentarios del PSOE, de UP y de EH BILDU han acordado cumplir lo que ya se había firmado. Y es un acuerdo que genera esperanza en las clases trabajadoras de este país. Otra cosa es que el marco institucional que se nos ha dado en estos años, en el que las patronales y los dos sindicatos CCOO y UGT. sigan en esas mesas de diálogo social. Pero todos sabemos que cuando las condiciones son sin tensiones, en absoluta paz, es la paz de los cementerios. Todo lo que se ha conseguido nunca ha sido un regalo, ni de la patronal ni de la política; todo ha  sido conquistado por la clase trabajadora organizada, derechos arrancados con mucha lucha, mucho sacrificio, muchas huelgas, encierros, manifestaciones, detenciones, cárcel,  de  millones de personas en todo el mundo.
Por eso yo suelo desconfiar de que lo que se consigue en negociaciones de guante blanco beneficien a la parte más débil. Normalmente suele presionar la parte más fuerte, con sus agentes políticos y los medios de información. Y también a veces, con pactos que no benefician al conjunto de las clases trabajadoras, sino al corporativismo de algunas organizaciones sindicales.
Los gobiernos no están solo para observar lo que ocurre a su alrededor, los gobiernos tienen que implicarse y dar la cara. Los gobiernos no pueden decir que son cosas de los agentes sociales. Los gobiernos deben defender los derechos de las mayorías. Las conquistas sociales se establecen mediante leyes. Es curioso que los mismos que se echan las manos a la cabeza cuando se intenta recuperar los derechos laborales, son los mismo que no dijeron nada cuando se eliminaron mediante leyes, sin ningún tipo de negociación social. Que cada cual asuma sus propias contradicciones.
La riqueza global de un paÍs la generan las clases trabajadoras, dentro de empresas o como autónomas, pero trabajadoras.
Yo alabo este primer paso dado por las tres organizaciones PSOE UP y EH BILDU, para que la derogación  se vaya haciendo con el cuidado debido, como ha dicho la propia portavoz de EH BILDU, Mertxe Aizpurua, que ha dado una lección de mesura en su comentario sobre la supuesta rectificación dada por el PSOE de un acuerdo firmado.

¿Qué significa eso de que “no queremos volver a la normalidad porque la normalidad es el problema”?
No es una frase mía, es algo que ha corrido por las redes sociales, a nivel mundial. Significa que tenemos la oportunidad de poner las bases para cambiar las cosas y no volver a una normalidad que se ha demostrado que no era la correcta. Que nos ha llevado a esta crisis sanitaria, pero también económica y social. Mucha gente que pretende volver a lo anterior, y a toda velocidad, como quiere la presidenta de la Comunidad de Madrid, o el PP o VOX. A esa normalidad del consumismo exacerbado, como si tuviéramos tres planetas más: esa normalidad de la reforma laboral que está vigente; de seguir usando el suelo despiadadamente para construir hasta el infinito, obras que luego no se usan. Esa normalidad de que haya circulando siete veces más dinero del que existe realmente, porque el capital financiero especulativo que no genera trabajo, quiere seguir dominando. Esto es lo que ha llevado a esta notable crisis y por eso hay que avanzar a una sociedad que no repita los mismos viejos errores.
Hay que ir a otra normalidad, a otra sociedad poscovid-19, cuando termine esta crisis, que será muy larga, hasta que se descubran los medios que contengan al virus.
Tenemos que pensar en qué queremos.
Nosotros hemos planteado cosas muy claras a ese pacto que planteó el presidente del Gobierno de Canarias.
En primer lugar, todo el mundo coincide en la necesidad de que lo público es esencial, Tener una sanidad que nos atienda y nos cuide... Lo público, no se toca, como ha dicho la consejera canaria de Economía, Elena Máñez. Y si se tiene que tocar, que sea para mejorarlo.
Unido a la crisis sanitaria, hemos asistido a la crisis de los cuidados. Es otro aspecto que debe solucionarse. En cuestiones esenciales, cuando el negocio se mete por medio, la calidad se resiente. Hay que posibilitar que las personas mayores seamos atendidos debidamente. Todo el dinero público debe dirigirse a la operación, sin intermediarios privados que negocien con la salud y con los cuidados.
Los derechos sociales, la igualdad, la dependencia, la pobreza infantil, la violencia de género, hemos visto como han quedado al descubierto los agujeros que tenían estos asuntos. En Canarias, antes de la llegada de la pandemia, teníamos unos altos índices de pobreza y paro; ahora se sustan a nivel de estado porque dicen que van a llegar al 20 por ciento de paro, cuando en Canarias, que estábamos en el 27, vamos a llegar al 40 o al 50 por ciento.
Es que en Canarias, donde hemos construido un modelo basado en el sector terciario de servicios, el turismo y demás actividades que lleva aparejadas, ahora vemos que se nos cae la economía. Hay que diversificar. Durante muchos años que llevamos hablando de esto, de diversificar ya hasta nos sonreíamos cuando alguien decía que lo iba a hacer. Pues bien. Ha llegado el momento de hacerlo. Porque hemos visto que con esta economía basada en el turismo de masas, pues se nos cae todo. Otros territorios del estado saldrán de la crisis porque disponen de otras actividades. Canarias no. Aquí tuvimos una fuga de gente que abandonó el sector primario, por múltiples razones. Se quedó sin agua, los intermediarios mataron la rentabilidad, se primó la importación, que era más barata. Toda esa gente que abandonó el campo, mucha de esa gente ahora se queda sin trabajo y habrá que buscar soluciones para que nadie se quede atrás. Aparte del escudo social que se está arbitrando, con el Ingreso Canario de Emergencia y con el Ingreso Mínimo Vital Estatal, que se están poniendo en marcha en forma complementaria. Y que son, además una inyección para la misma economía, porque esas personas que se benefician, dirigen los recursos directamente al consumo. Lo que sale por una parte, vuelve a entrar por la otra. Y a quién dice que estas ayudas acomodan a la vagancia, que ofrezca un trabajo dignamente pagado, para que vea que nadie acepta quedarse en la ayuda. Claro, tiene que ser un trabajo digno, no con un salario de miseria, igual que las ayudas.
Hay que sentar las bases para que la agricultura, la ganadería, la pesca, nos permitan avanzar hacia la soberanía alimentaria, para que consumamos alimentos kilómetro cero y se contribuya así al proceso de descarbonización.
Y luego está el sector industrial en Canarias, mediatizado por la truculencia del REA. Yo recuerdo cuando teníamos una gran industria conservera, que desapareció, porque pudo el modelo del turismo. Tenemos que aprovechar el talento y el conocimiento que tenemos en Canarias.
Quién piense que el turismo y la construcción pueden ser los motores de la economía en Canarias, está muy equivocado.
Cuando empezó la crisis y salían esos personajes uniformados, con el pecho constelado de medallas, diciendo que estábamos en una guerra, yo pensaba, menos mal que no es verdad. Si fuera una guerra, con el transporte interrumpido, Canarias no duraba una semana. Qué hubiera sido de nosotros, dos millones de náufragos, perdidos en ocho balsas en medio del Atlántico, sin nada qué comer, porque no lo producimos. Sin energía, porque, teniendo la posibilidad, no la producimos y tenemos que importarla, sin comunicaciones, sin internet, sin luz, sin movilidad.
Alimentación y energía… esos son las prioridades. Pero desde lo público, porque el suelo, el sol, el mar, el viento y los volcanes son de todos, no de las empresas que han hegemonizado la energía y la economía.
Para toda la reconstrucción, hace falta dinero. Y nosotros proponemos tres fuentes de financiación.
Uno, la utilización del superávit y posibilidad de endeudamiento.
Dos, la aplicación de la Reserva para Inversiones de Canarias, para las funciones que tiene asignadas, la generación de riqueza y la creación de empleo, no para prestárselo al estado, como si fuera un ahorro, cuando no es más que un impuesto que no se paga. Con la RIC, una gran cantidad de gente ha atesorado una gran cantidad de dinero.
Tres, Un impuesto progresivo.a las fortunas. Hay 114.000 personas en todo el estado multimillonarias. Si se les impone esta carga fiscal, no van a dejar de ser ricas. Prácticamente no lo van a notar.

Estos días vemos a personas manifestándose en Madrid, porque la Comunidad no ha pasado a la fase 1. Pero no asumen esas personas que la causa de ese retraso es que las estructuras sanitarias no están en el nivel que se exige, porque fueron desmanteladas por los recortes. Y, además, esas personas se manifiestan porque no aceptan que gobierne quien pretende obligarles a cumplir con sus responsabilidades sociales. Un gobierno que quiere poner en primer lugar a las personas, antes que a la economía.

Entrevista a Manolo Marrero, portavoz parlamentario de SÍ PODEMOS CANARIAS por Cesar Rodríguez Placeres, en Radio San Borondón