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Fiscalía denuncia al ex consejero Domingo Berriel (CC) por presuntos delitos de prevaricación

Noemí Santana: “queda demostrado que Coalición Canaria ha hecho de la corrupción una forma de gobierno”.
Manuel Marrero: “estamos satisfechos de que el Ministerio Fiscal haya confirmado que íbamos en la dirección adecuada, porque el dinero público es sagrado y su uso debe ser transparente”.

El Ministerio Fiscal ha asumido las tesis del Grupo Parlamentario Podemos Canarias y ha acordado presentar denuncia contra el ex consejero de Obras Públicas y Transportes del Gobierno de Canarias en el periodo 2011 y 2015, Domingo Berriel, como presunto autor de uno o varios delitos de prevaricación y ha solicitado la declaración del mismo en calidad de investigado.

Así lo ha asegurado el diputado Manuel Marrero, que en marzo de 2018 presentó una denuncia en nombre del Grupo Parlamentario Podemos Canarias en relación con las irregularidades detectadas en la obra de la carretera del Norte de La Palma (C-830).

Según Marrero, “tras la solicitud por parte de la fiscalía de los correspondientes expedientes administrativos a la Consejería de Obras Públicas del Gobierno de Canarias, el Ministerio Fiscal ha observado que estas irregularidades pueden ser constitutivas de delitos de prevaricación y malversación de caudales públicos”.

Al respecto, la secretaria general y portavoz parlamentaria de Podemos Canarias, Noemí Santana, ha afirmado que “con esto queda demostrado que Coalición Canaria ha hecho de la corrupción una forma de gobierno”.

En parecidos términos, Marrero ha incidido en que “cuando un Gobierno, como el actual, que preside Fernando Clavijo, y como los anteriores de CC, no es transparente con el ejercicio del dinero público, y desde el Parlamento pedimos información y no la remite, es un gobierno obstruccionista”.

Según recogía  la denuncia, el contrato fue adjudicado el 7 de mayo de 2007 a la UTE Acciona Infraestructuras-Horpa-Lopesan asfaltos y construcciones por 32,4 millones y un plazo de ejecución de 40 meses, con inicio de las obras en agosto.

Posteriormente, el 22 de marzo de 2010, el órgano de contratación autorizó un primer modificado que elevaba el presupuesto hasta los 38,8 millones (un 19,8% más), y el 23 de noviembre de 2011 se adjudican a la misma UTE obras complementarias por el sistema de negociado sin publicidad por importe de 15,4 millones.

Según la Ley de Contratos del Sector Público de 2007, este no era el procedimiento adecuado y sería nulo de pleno derecho, ya que había una modificación clara del contrato inicial.

Dinero público sagrado

De hecho, el 31 de mayo de 2012, se autoriza la redacción de un segundo proyecto modificado -aprobado finalmente el 16 de junio de 2014- que reduce el ámbito de la obra un 33,2%, de los 23,5 kilómetros iniciales a 15,7 kilómetros, si bien el presupuesto se mantiene igual y el plazo límite de finalización de obras en el 31 de diciembre de 2014.

Así, según un informe de la Intervención General de la Comunidad Autónoma, la suma de los dos proyectos modificados más las obras complementarias suma un sobrecoste del 67,4%, se han fijado precios incorrectos y "no es posible" analizar la relación entre las obras y su abono.

"De todo ello se extrae la conclusión de que las distintas modificaciones no debieron ser aprobadas y que lo correcto hubiese sido la resolución del contrato y la realización de otro concurso acorde a un nuevo proyecto de obra", reza el informe.

No obstante, analizado el expediente por el diputado Marrero, se constata que lo que se ha pagado finalmente por esta obra reducida en un tercio se eleva a un 96.5 por ciento del presupuesto inicial.

“Estamos satisfechos de que el Ministerio Fiscal haya confirmado que íbamos en la dirección adecuada en nuestros indicios, porque el dinero público es sagrado y su uso debe ser transparente y no se puede malgastar”, ha concluido Marrero.