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¡¡Muérete ya!!

  • Published in Salud

CUADERNO DE BITÁCORA

En el año 2019 morían en España 418.703 personas, en el 2020, en plena pandemia, fueron 493.776 los fallecimientos y en el 2021 se rebajó la cifra a 449.270.
A pesar de que España ha superado lo peor de la pandemia por Covid-19, el número de fallecidos ha experimentado un significativo aumento respecto al año anterior. Tanto es así que, según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) un total de 275.872 personas han fallecido en nuestro país desde enero hasta el 25 julio de este año, 13.317 más que en la misma semana de 2021.
Únicamente en 2020, año en que estalló la pandemia, el número de decesos en el primer semestre se elevó hasta situarse en los 294.939, 19.062 muertes más que en el mismo periodo de este año. La cifra más elevada en lo que va de siglo.
De estas 275.872 muertes registradas en lo que va de 2022, 139.464 fueron hombres y 136.405 mujeres. Asimismo, la mayor parte de estas se han concentrado en edades avanzadas, especialmente en la franja que aglutina a la ciudadanía de más de 70 hasta los 80 años con 25.887 hombres y 51.026 mujeres. En el caso del grupo que comprende a personas de entre 80 y 89 años, el número de fallecidos se ha estimado en los 26.389 hombres y 31.390 mujeres.
Los datos a finales de 2022 pueden sobrepasar el número de muertes que, en el año 2020, o sea más de 550.000 personas.
Sanidad viene a decirnos que el “aumento” de la mortalidad en nuestro país es debido a la “ola de calor” que hemos sufrido este verano, pero según el sistema de monitorización de la mortalidad diaria del Instituto Carlos III, julio ha sido el mes más golpeado en lo que va de año debido a altas temperaturas, registrando un total de 2.223 decesos atribuibles al exceso de grados en el termómetro, quiere decir que solo un 0,08% han fallecido por esa causa.
¿Cuál es el motivo de ese aumento de muertes en España?
Expertos en el tema coinciden en que el problema está en el mal funcionamiento de la Sanidad Pública, el desmantelamiento de la atención primaria, las largas listas de espera para consultas con especialistas, las demoras en cirugía, en los tratamientos oncológicos, en la eliminación de medicina preventiva, en la anulación de pruebas y cirugía a mayores de 70 años, etc., etc., etc.
Si tenemos en cuenta que durante más de 2 años, por efecto de la saturación de enfermos con covid19 en los hospitales, se dejó de atender a enfermos con enfermedades cronificadas (cáncer, hipertensión, diálisis, diabetes, etc.) si además le añadimos que para un consulta con tu médico de cabecera telefónica la media en canarias es de un mes de espera y si es presencial ni se sabe, si necesitas un especialista “urgente” no es raro que tengas que esperar 3 meses, y si no lo es menos de 9 meses no te lo quita nadie. Y, así y todo, la gente que no puede pagar la sanidad privada no le queda más remedio que esperar ver el cadaver de su vecino pasar…
La solución se ha puesto en marcha, la eutanasia económica esta funcionando a plena satisfacción, muerte selectiva por tramos de edad, sobre todo no sobrepasar los 80 años.
Por otro lado, la natalidad en España cae en el primer semestre de 2022 a mínimos históricos, según el INE, con un total de 159.705 nacimientos en este periodo del año. Esta cifra representa casi un millar menos de los que lo hicieron en el mismo periodo de 2021 (160.681) y supone un descenso de la natalidad en el país hasta mínimos históricos.
Se trata del octavo año consecutivo que el INE contabiliza un descenso en esta materia durante los primeros seis meses del año, desde junio de 2015, cuando los nacimientos rozaban los 205.000.
De seguir así en el 2050 España será un país de viejos, eso sí, viejos de 60 años, porque a los 70 la palmarás.