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Secuelas del COVID-19: EL TOC

  • Published in Salud

EL BAR DE PEPE

Todos los expertos coinciden en el tema. El coronavirus denominado “covid-19” no solo ha llegado para contagiar a media humanidad y matar a unos millones, además a los que hayan superado la enfermedad tendrán que enfrentarse a secuelas de todo tipo, físicas, psíquicas y materiales.

Fibrosis pulmonar, neumonitis, perdida de función pulmonar,  edemas y trombos en piernas y pulmón, problemas de circulación sanguínea, problemas de memoria  a corto y medio plazo, y no continuo para no alarmarles más, son algunos de los efectos adversos de esta pandemia que nos toca vivir

Una de las secuelas que nos dejará a todos, a los infectados y a los que no, a los enfermos y a los que no enfermamos, es, sin duda alguna el famoso TOC (Trastorno Obsesivo Compulsivo) de la limpieza.
Tener y mantener la casa limpia y ordenada es natural y saludable, pero cuando de manera persistente y ansiosa se insiste en que todo debe permanecer en ese estado, es posible que exista una idea patológica sobre lo qué significa ser y estar limpio. Entonces es cuando hablamos de trastorno obsesivo compulsivo de limpieza y orden. El trastorno obsesivo compulsivo de limpieza y orden (TOC) es un trastorno de ansiedad que se caracteriza, por un lado, por pensamientos intrusivos recurrentes (obsesiones) sobre la contaminación, suciedad, gérmenes, limpieza y sobre la necesidad de que las cosas estén en el orden "correcto" y, por otro, por actos o conductas repetitivas (compulsiones) como limpiarse las manos, ropa, casa, ordenar objetos, etc.
 Las personas que padecen un TOC de limpieza y orden, limpian la casa todos los días, necesitan mantener las cosas siempre en el mismo lugar, se sienten incómodos si encuentran una mota de polvo o algo de un modo distinto al que esperan, repasan las tareas que otros realizan, necesitan lavarse las manos y/o objetos constantemente, consideran que si no limpian ellos mismos no estarán lo suficientemente limpias, llegan incluso a alterarse y pueden llegar a convertir la vida de quienes les rodean en un infierno.
Ser limpio y ordenado que a priori podría considerarse una conducta positiva, se convierte en un trastorno obsesivo compulsivo cuando esclaviza a la persona, le hace invertir mucho tiempo y le crea problemas en el entorno.
Siendo el TOC de limpieza y orden uno de los más habituales, en momentos como el que estamos viviendo se convierte en todo un martirio, un suplicio que sufren los afectados por este síndrome del trastorno obsesivo de la conducta y sus familiares y amistades más cercanas.
Las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, respecto al protocolo de higiene para evitar el contagio del virus covid-19, lavado de manos a menudo, utilización de virucidas, lavado de ropa utilizada, utilización de mascarillas, distancia física limitada, aforos máximos, que son recomendaciones difíciles de aceptar de un día para otro y que conlleva una nueva idea de comportamiento cívico – social, en las personas con dependencia obsesiva de la limpieza se vuelve todo un drama de una magnitud peligrosa.
Lo peor de todo es que ya no se conforman con la superlimpieza diaria ahora es zafarrancho de combate a todas horas, la higiene llevado a su máximo exponente, las cartas del cartero se mueren en los buzones,  por el miedo a que el “bichito” esté depositado en el sobre, la ropa se lava una y otra vez, la lavadora no para y el gasto en el consumo de agua se dispara a limites increíbles. La pandemia del siglo XXI dejará más enfermos por patologías añadidas que por el efecto del propio coronavirus covid-19.