Log in

La homeopatía es una opción médica que cura

  • Published in Salud

Lo que me atrajo de esta práctica médica es fundamentalmente el carácter preventivo de los tratamientos homeopáticos. Considero que frente al abuso de corticoides y antibióticos, sobre todo en pacientes infantiles, es conocido que funciona y de ahí su éxito, por lo inocuo de sus medicamentos.

Conocía y simpatizaba con  la homeopatía desde hacía muchos años, una salud relativa no me había hecho pasar a ser usuario de forma permanente pero el hecho de que mi hijo recién nacido tuviera que ser  sometido a chutes de aerosol de forma reiterada y tan pronto, por prescripción de su pediatra, me llevó a consultar con un amigo médico homeópata con el que seguí sus terapias con mi hijo en adelante, y no solo él niño a partir de aquel momento. Los hechos durante muchos años me demostraron que hicimos lo mejor. Desde aquel momento fui también su paciente de forma continua.
La homeopatía se usa también con buen resultado en la veterinaria, siendo claves por la carencia de efectos secundarios y su posterior efecto sobre la salud en el consumo humano. En Francia la homeopatía es usada por la mitad de la población. Hay otra cosa que me gusta de la homeopatía y es el tratamiento de cada paciente como tal, con sus características y no simplemente su sintomatología.

Mi base en las ciencias se limita a mi paso por el bachiller de ciencias, mi formación académica universitaria es en ciencias sociales y humanísticas y por tanto no voy a hablar de física cuántica, ni en los avances que han tenido las ciencias, cosa que si podría hacer mi médico, que se doctoró en la universidad defendiendo en su tesis doctoral la base científica en la que se sustenta la homeopatía.

Precisamente, u no de los aspectos que me llama la atención de la homeopatía es que se basa, tanto en la prescripción de un medicamento a un paciente como en la propia clasificación de tal o cual medicamento para esta u otra terapia, en la observación, una de los elementos reconocidos a la práctica científica. El propio Samuel Hahnemann se basó en estas certezas para configurar su medicina, la cura por lo similar.

La homeopatía se considera por muchas personas como una buena complementación médica, precisamente en la prevención de enfermedades, en el fortalecimiento de las defensas del propio cuerpo para solventar mejor una eventualidad o contratiempo o en el tratamiento de algunas enfermedades. Tengo claro que la homeopatía ni es una solución a todos los males ni es todo en uno. He recurrido y recurro habitualmente a la medicina convencional para determinadas afecciones.

A pesar del pretendido carácter científico de este debate, no voy a perder el tiempo en quienes se atrincheran ante esa reafirmación, no soy científico, ni especialista en medicina. Aquello de amigo Sancho con la Iglesia hemos topado, no solo hay que aplicarlo a doctrinas religiosas, a veces el supuesto  cientifismo se convierte en cuestión de fe para algunas personas. Miles de personas en todo el Estado español hacemos uso de esta práctica médica. Algunos sabemos que hay otras prácticas médicas como la medicina naturalista y la medicina china, a las que no hemos recurrido aún pero sabemos que están ahí y curan, que es lo importante.

Es necesario y respetable que cada uno tenga su propia fe como decía el cantautor Paco Ibáñez en una de sus canciones. Tengo amigos y amigas defensores y detractores de esta medicina, no pasa nada, siguen siéndolo.
Mezclar el debate de la homeopatía, una práctica médica reconocida y oficial en muchos países con una sobrada solvencia, con más de dos siglos de existencia, con otras prácticas incluso no médicas, es de mala fe.

Pienso que es perverso pretender que esta práctica médica tenga todos los obstáculos para desarrollarse, poder ser ejercida por profesionales de la medicina titulados y mantenerse en el tiempo  para beneficio de futuras generaciones, porque  es cortar las posibilidades de beneficio a la salud de muchísimas personas.

Tengo que decir que si he comprobado una resistencia en muchas personas a entrar a comprender la homeopatía agarrándose a su supuesta base no científica, repitiendo el mantra conocido sobre esta práctica médica. Mi conclusión sobre esta medicina está basada en la comprobación sobre su realidad curativa durante casi veinte años. He leído sobre esta medicina, he reflexionados y he observado sus efectos en directo y personalmente. Nunca he seguido ciegamente ninguna opción medica e igual que leo un prospecto de una medicina convencional hago lo propio sobre la medicina homeopática.

Por cada caso que se cita de un hecho detestable sobre una mala práctica en homeopatía podrían citarse miles de casos en la medicina convencional y no hay campañas en contra solicitando que se tomen medidas en su contra. Cada cual es libre de optar por aquello que considera adecuado, basta de paternalismos insultantes, quienes optamos por la homeopatía sabemos lo que queremos y esperamos de la homeopatía, por eso optamos por ella.
También he comprobado que los médicos homeópatas no abarcan todas las situaciones y todas las enfermedades, en más de una ocasión aquello que consideran que no les corresponde lo han derivado a otros profesionales médicos, fundamentalmente especialistas.

Las personas pacientes que optamos en una u otra medida por el uso de la medicina homeopática, de sus consultas medicas y de sus medicamentos exigimos el cese de toda hostilidad hacia esta práctica médica de la que somos pacientes y usuarios.

Me da coraje esta campaña mediática contra la práctica médica de la homeopatía, que considero infundada, injusta, indocumentada e interesada.

 Las personas usuarias y pacientes de esta práctica médica también tenemos nuestros derechos y los defendemos, por cierto que contamos con nuestras propias asociaciones y no permitimos que pisoteen nuestros derechos. Hay una guerra sin cuartel que nos coge en medio a las personas usuarias y pacientes, pero nuestra posición no es equidistante, apostamos por la continuidad, reconocimiento y todo el apoyo a la homeopatía, una práctica médica que tiene mucho que decir y hacer en este siglo XXI.

Manuel de la Rosa Hernández, usuario y paciente de la homeopatía