Log in

Don Miguel y su Sociedad Anónima Deportiva

  • Published in Política

EL BAR DE PEPE

Conste que a uno, yo, las sociedades anónimas, mientras no invierta en ellas, me importan un bledo.
Es decir, dinero que no inviertes, que no sale de tu cartera, vulgarmente y para que me entienda en su propia jerga lingüística; me la suda.

Pero, eso si, si el dinero que mueve una Sociedad Anónima, sea Deportiva o no, si se trata de un solo céntimo de mi peculio particular y ese dinero se malgasta, no solo me cabrea, además intentaré recuperarlo o pedir responsabilidades al responsable de ese dispendio, o  mejor dicho, malversación  de fondos públicos.

A ver si me entiende, y creo que usted, Don Miguel, tiene sobrados motivos para saber que los dineros de todos son, o deben ser, sagrados, y  más que sagrados tienen que ser intocables y más que eso, tienen que servir para beneficiar a los  ciudadanos.

Yo no se como decirle a usted, y a  D. Carlos Alonso que están cruzando, pasando, la linea roja entre la legalidad y la ilegalidad. No le creo que sea tan inconsciente y obtuso para volver a tropezar con la misma piedra, claro  que esta vez se llevarà por delante al presidente del Cabildo Insular de Tenerife, alguien  que ya debe estar, o por lo menos yo lo estaría, pensando en la posibilidad de no acabar como su colega de partido, el ex alcalde Zerolo, con la particularidad que Zerolo, digan lo que digan, erá y es un delincuente consciente de que lo que hacía era indecente,  pero como todo lo que engorda, le gustaba, Don Miguel, yo, y me costó uno y parte del otro, a la vista de sus oponentes en la última elección. a su puesto de alma mater, de la Sociedad Anónima Deportiva, Club Deportivo Tenerife, pensé y le pedí  que, lo mejor era que siguiera en su poltrona de la presidencia del consejo de administración del “tete”, como rogando  a la Virgen de Candelaria,: “Virgencita que nos quedemos, por lo menos, como estamos”.

Llegado a este punto y aparte, y debido a que el que le escribe, que tengo poca idea de fútbol, poca o ninguna idea de táctica futbolera, pero si tengo clarísimo que los males del CD Tenerife S.A.D. no son provocados por los entrenadores, a los que usted, una y otra vez, se encarga a demonizar y que el mal lo tiene dentro de su “casa,”.

Porque, vera usted Don Miguel, yo no soy mejor empresario que usted, seguramente como empresario he fracasado más y en más empresas que usted, pero nunca he utilizado dinero público para financiarme. Quiero decirle que si alguna vez, igual que muchos empresarios de la isla, y el que lo niegue miente como un bellaco cabrón, he caído, lo primero que he hecho es pagar a mis empleados y luego, si quedaba a los proveedores y como último apechugué con la banca carroñera.

Ahora, con el paso del tiempo y en vista de la trayectoria de muchos “empresarios” como usted,  que no como su señor padre, persona que me merece no solo mis respetos, mucho más, me merece el reconocimiento de todos aquellos que arriesgaron, como él, su fortuna para crear trabajo y riqueza  en La Palma me vuelvo a  preguntar ¿donde reside el mal endémico del club de fútbol representativo de la isla en la división de plata nacional?

Lo significativo de su actitud y aptitud, como empresario, no es otra que el pasotismo, de otra  forma no se entiende como puede soportar tanto mediocre a su alrededor.

Don Miguel, su problema es  delegar y confiar en su personal, en ese personal “leal y fiel” que está dispuesto a “morir” por usted.

Claro que si mi empresa depende del factor humano que me rodea, y ese factor se llama Alfonso Serrano, lo normal es que el proyecto empresarial, más pronto que tarde, quiebre.

Usted sabrá con quien se la juega, yo si podré entender que usted soporte a una docena de ineptos, lo que no entenderé nunca que empresarios como Amid Achi, consienta tamaña cabronada en una sociedad donde invierte, o ha invertido, su dinero.

No sea obtuso, y si lo es que lo sea con  su dinero, nunca con dinero público.

El problema no es Martí, ni Etxcheberria, ni siquiera Jose Luis Oltra, mire hágame caso, aunque decirle eso a un palmero es como predicar en el desierto, mande de una puñetera vez a Alfonso Serrano, diga a su amigote del alma Juan Amador que se jubile de una  vez, y al mismo tiempo a su flamante y nuevo Director de la cosa, D. Pedro, que ha llegado el  momento de dejar el udre del CD Tenerife S.A.D. y volver a intentarlo en el seno (nunca mejor dicho) de Coalición Canaria, don lleva ni se sabe la cantidad de años jugando al envite.

Por último: Don Miguel, estoy completamente convencido de dos cosas, una de ellas es la seguridad que mientras usted siga llevando las riendas del club, no saldremos de la mitad de la tabla de la 2ª división de plata de la liga de fútbol profesional, y la segunda es, visto lo visto,   que debe existir algún “secreto oculto” por el que  su Sociedad Anónima Deportiva mantiene a ineptos, mediocres y personajes siniestros en su plantilla.

Le repito: usted con su dinero puede hacer lo que quiera, igual que sus socios de negocio, pero con el dinero público, ojito Don, mucho ojito, porque dilapidar un solo euro del erario de todos tiene nombre, eso se llama “malversación  de caudales públicos” y hasta ahí podíamos llegar. Usted sabe bien de todo esto, no en vano el Tribunal Supremo ratificó la sentencia por la que se le obligaba a devolver 7,5 millones de euros indebidamente percibidos por Islas Airways durante 2008 y 2011, al haber encontrado la Sala indicios suficientes de incumplimiento de la normativa sobre subvenciones en el descuento de residentes.

Eso sin contar que aun tiene pendiente el otro procedimiento por el que el fiscal solicita 4 años de cárcel por haber estafado al Estado con el cobro irregular de subvenciones al transportes aéreo de residentes.

Repito, ojito al dato con las subvenciones del Cabildo para la nueva “ciudad deportiva del Club deportivo Tenerife Sociedad Anónima Deportiva.

La pregunta del millón va dirigida a los abogados del Estado: ¿es licito dar subvenciones a una persona que ha sido condenado por malversación de caudales públicos, con condena en firme ratificada por el Tribuna Supremo?

Sin acritud.