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Al filo de mis sentimientos

  • Published in Política

Comentario de una práxis que nunca fue aplicada

Un nuevo hecho, se suma a la que ya es para mí, la descomposición o hundimiento de las instituciones y leyes surgidas en la llamada "modélica" transición, lo hemos vivido hoy cuando oímos el fallo del tribunal que juzgó a los miembros de una "manada", que violaron a una joven de dieciocho años en las fiestas de San Fermín.

La indignación, inunda las calles del país, y ésta se amplía a las diferentes ciudades del mundo, donde los ciudadanos que en ellas habitan, ven con asombro, cómo un tribunal en España dice no ver violencia ni intimidación por parte de cinco "individuos", a una aterrada joven, que es obligada en un rincón a las más indecentes acciones.

Sin duda es un axioma, que las gentes tenemos diferencias de todo tipo a la hora de entender la vida. Pero hay casos, que por su significada importancia, se convierten por sí mismo en transversales, y uno de esos casos es la defensa de la dignidad y la igualdad de la mujer con el hombre, y la protección de ésta frente a la violencia masculina. Por ello me pregunto.

¿Un estado que tras pasar cuarenta y tantos años de la muerte del dictador, donde han habido gobiernos socialistas con duración de veinte años de poder, cómo es posible que no fueran capaces de activar desde ellos, las medidas necesarias para fortalecer unas instituciones donde, los usos y costumbres del viejo régimen; sus diferentes cuerpos funcionariales y las leyes, fueran relegadas y creadas e incentivadas, aquellas que entendemos deben de ser propias de un estado democrático consolidado, donde el principio de dignificar las parcelas de derechos en los ciudadanos, fuese el fin máximo por garantizar?

Creo sinceramente, que tras las vivencias que estamos teniendo donde derechos fundamentales son vapuleados. Principios básicos de libertad, menguados, leyes y medidas creadas con el fin de servir a determinadas clases, me llevan a manifestar que los integrantes de esos gobiernos titulados progresistas, nos deben algo más que explicaciones por sus débiles formas de actuar y por sus inhibiciones a la hora de no haber llevado a cabo unas decididas y aplastantes medidas que desterrasen todo tipo de usos y costumbres del régimen dictatorial en las esferas de las administraciones y en las de la propia sociedad.

El fracaso de esos gobiernos a la hora de hacer leyes y adecuar instituciones, lo vemos hoy en una sentencia o fallo de unos tribunales que, amparados en lo poco claros y determinantes de los artículos del CP, ven en ellos, los "senderos" adecuados, que les lleven a hacer sentencias o fallos tan incomprensibles como el que hemos conocido este día.

F.H.R.