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Más y mejor democracia. No a los políticos profesionales

  • Published in Política

Cuando se critica (incluso de forma constructiva ofreciendo alternativas validas), al actual paripé de democracia que tenemos, quienes la comparte y les va bien con la misma sobre todo los políticos profesionales, suelen decir: “cuidado que le pueden estar haciendo el juego a los que pretenden acabar con el sistema democrático e implantar un régimen totalitario y falto de libertades”.

Precisamente ellos, que como sus homólogos europeos son cómplices de todo lo que ha venido ocurriendo y responsables de la presencia y el incremento de los populismos y partidos xenófobos y fascistas en la Europa de nuestro entorno.

En España después de unos años de implantación de Fuerza Nueva de Blas Piñar, estamos teniendo suerte porque la derecha extrema está integrada en el Partido Popular y eso les sirve relativamente de freno ya que muchas de sus políticas han conseguido imponerlas, incluido el secuestro del Poder Judicial en teoría independiente, pero en la práctica mediatizado y puesto a su disposición. Leyes represivas como la “Ley Mordaza” recortando derechos y libertades, como la imposición de varios años de condena a trabajadores de piquetes informativos en huelgas legalmente convocadas y pacificas y otras que les posibilita desahuciar familias de sus viviendas por la imposibilidad de pagar la hipoteca y verse en la calle desprotegidas, con la injusticia de continuar pagando el crédito hipotecario porque no se tiene en cuenta la dación en pago. Expulsión en caliente de los inmigrantes sin posibilidad de que tengan ninguna defensa y menos aún acogida incluso en casos realmente dramáticos. Reaccionaria Ley Wert de la educación, retrotrayéndonos al siglo pasado en pleno apogeo del franquismo y con la iglesia campando otra vez a sus anchas. Ley de reforma laboral que deja a los trabajadores sin prácticamente protección y expuestos a las amenazas y abusos empresariales,   etc.

Esta es la democracia que actualmente tenemos, nada mejor a la de otros países incluida con todas sus deficiencias la venezolana. Ir de forma mimética a votar cada cuatro años, aunque los interesados nos lo quieran vender como autentico sistema democrático, debería hacernos reflexionar y considerar ese como un acto ínfimo de la democracia y según se está demostrando, da “patente de corso” a los políticos para sin darnos cuenta ni explicación, utilizar nuestro voto de la forma que mejor les convenga a su grupo político o peor aún a ellos personalmente. Lo cierto es que los políticos se comprometen sólo durante la campaña electoral a pedir el voto, pero después de celebrarse las elecciones, como se suele decir: “si te vi, no me acuerdo”.

La política democrática justa y noble debemos reivindicarla para formar parte de nuestras vidas pues nos afecta a todas y todos Se hace necesario encontrar y aplicar ideas y normas incentivadoras que nos motive a participar más activamente. Los políticos no están por la labor de modificar la actual situación, contemplando la apertura de un debate para un nuevo proceso constituyente, pues somos menos quienes votamos y aprobamos la actual Constitución en 1978, que los menores de edad (el voto fue a partir de los 21 años) de aquel entonces y hoy su edad estaría en torno a los 59 años, aparte los abstencionistas (8.758.909), el 32,89%. En caso de no producirse el referido nuevo proceso constituyente, pero si es evidente la necesidad de realizar profundos cambios en la Constitución, acercándonos  más a la realidad que estamos viviendo. Por supuesto se debe hacer constructivamente con sosiego y desde un amplio debate por el conjunto de la Sociedad, debiendo contemplar un nuevo modelo de Estado: republicano, federal y laico. Blindaje y obligación para respetar y llevar a efecto los derechos fundamentales: humanos y de libertades y las garantías básicas y esenciales de: trabajo, vivienda, educación, sanidad y servicios sociales.

Se debe acabar con el principal problema como es la lacra de los políticos profesionales que lo condicionan todo y sus privilegios. Nadie (haciéndolo bien), debería estar en política más de 16 años y en un mismo cargo solamente 8. Por supuesto si tienen uno publico y otro orgánico, éstos que no sean al mismo nivel (de lo contrario serian jueces y parte) y debe prevalecer éste, pues es el institucional con los presupuestos que administran el susceptible para desviarse a conductas indeseables e incluso corruptas. Las organizaciones políticas mediante sus estructuras se han jerarquizado y tienen profundos déficits democráticos, sus militantes y órganos internos son meros “ceros a la izquierda”, dependiendo para acceder a los mismos del dedo de los respectivos jerarcas, en consecuencia se debe implantar las listas abiertas y las primarias que no sean a la carta y exclusividad de los dirigentes. En ese sentido, se hace necesario eliminar los avales y establecer la segunda vuelta en caso de haber más de dos candidatas/os.



Una ley de partidos políticos que fundamentalmente contemple la financiación y otra electoral para como ocurre en otros países europeos,  reduzca las circunscripciones electorales por distritos y así,
,hacerlas  más cercanas a la ciudadanía, obligando a las formaciones políticas a presentar en sus candidaturas a las personas mas conocidas y apreciadas por sus vecinos. Las organizaciones políticas deben tener implantación y abarcar el ámbito o territorio a gobernar. Esto evitaría el chantaje que se ha venido produciendo por parte de partidos políticos nacionalistas o seudonacionalistas como Coalición Canaria y Nueva Canarias, que con sólo un diputado cada uno, vienen chantajeando y condicionando la aprobación de los presupuestos del Estado e imposibilitando la gobernabilidad de España.

Procurando hacer país, nacionalidad y/o región, modificar las circunscripciones electorales provinciales e insulares por otras de nacionalidad o región y la aplicación de segunda vuelta electoral para la elección de las respectivas presidencias. Poniendo el ejemplo de Canarias (extrapolable a otras nacionalidades o regiones) con circunscripción electoral regional única, se acabaría con los nefastos y dañinos enfrentamientos entre islas y no sería necesario aplicar ningún tipo de topes y de verdad haríamos nacionalidad o región.

Se tiene que buscar los cauces adecuados para que la democracia sea lo más transparente y participativa posible, mediante consultas y referéndums a diferentes niveles y sean éstos vinculantes. Imprescindible una ágil y eficaz ILP (Iniciativa Legislativa Popular), contemplando y haciendo efectivos en las Cortes e instituciones respectivas los apoyos obtenidos por la ciudadanía.