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El di(s)putado Pedro Quevedo. ¿Por qué como socialista no le voté?

  • Published in Política

Hay un refrán que lo sintetiza bien: “como éramos pocos, parió mi abuela” y en éste caso significa que no es normal que España en las ocasiones en que los partidos políticos de ámbito estatal, UCD, PSOE y PP, no han tenido mayoría absoluta, hayan tenido que transigir y contar con los partidos nacionalistas, el PNV y sobre todo CiU, del “muy honorable” y más que presunto corrupto Jordi Pujol.

Esto demuestra que disponemos de una anómala e injusta ley electoral, que posibilita y deja a expensas como se ha demostrado hasta ahora y en muchas ocasiones el gobierno de España a los partidos nacionalistas catalanes y vascos. Se evidencia la necesidad de una nueva ley electoral, contemplando que el ámbito de los partidos políticos que se presenten por si solos o a través de coaliciones, abarque la mayoría absoluta de la población correspondiente al territorio objeto de la convocatoria electoral.

Ahora se suma “a la fiesta” los partidos “nacionalistas de pacotilla” canarios, Coalición Canaria y Nueva Canarias, éste al que pertenece Pedro Quevedo, es consecuencia de una escisión del otro, que nació de forma burda y miserable, dividiendo y enfrentando a los canarios, por mediación de la formación política A.T.I. (Agrupación Tinerfeña Independiente), constituida por la oligarquía de Tenerife de antiguos miembros de la UCD y exfranquistas, y que por réditos políticos y económicos, se enfrentaba a su homologa de Gran Canaria.

En 1986 cambió su nombre por el de Agrupaciones Independientes de Canarias (A.I.C.) y fue el embrión que en 1993, constituyó a la actual Coalición Canaria, que a diferencia de los nacionalistas vascos y catalanes, no es homogénea y ha constado y consta de partidos políticos sucedáneos por islas, en ocasiones enfrentados entre si. Forman parte del Gobierno de Canarias ininterrumpidamente desde 1991 y desde 1993 hasta la actualidad ostenta la presidencia, la mayoría de las veces sin ser los más votados, como ocurre en ésta legislatura siendo los terceros después del PSOE y del PP, que como participes y cómplices han estado formando parte de sus gobiernos.

Lo grave y preocupante es que Canarias que podría ser una de las regiones más prosperas de España y Europa, ya que tiene todo los ingredientes para ello: clima, playas, paisajes, situación geoestratégica privilegiada entre tres continentes, paz y tranquilidad, el exclusivo para Canarias R.E.F. (Régimen Económico y Fiscal), posibilidad por nuestras condiciones propicias de luz solar, energía eólica, maremotriz y geotérmica, para autoabastecernos de energía alternativa, etc. Sin embargo es de las más pobres y tenemos con diferencia índices de los más elevados en paro, pobreza y exclusión social, fracaso escolar, marginación, embarazos de jóvenes no deseados, listas de espera para intervenciones quirúrgicas y pruebas radio diagnósticas de las más elevadas, etc. Aún teniendo en muchas de las áreas todas las competencias, pero para éstos nacionalistas de “andar por casa”, la culpa de todo la tiene Madrid. Así nos va y si no se remedia, nos irá.

Pedro Quevedo que como la otra “nacionalista” de Coalición Canaria Ana Oramas, lleva toda la vida viviendo de la política, siendo ésta (la casta política que tanto denunciaba Podemos, pero que en muy poco tiempo ha pasado a formar parte de ella), una de las peores lacras de la Sociedad y que lo condiciona todo, como diputado del Grupo Mixto estaba destinado a tener una legislatura un tanto irrelevante y anodina, pero por las diversas circunstancias y “carambolas” políticas, como consecuencia de la necesidad de su voto para que el gobierno de Rajoy, pudiera aprobar los presupuestos y para que esto se hiciera realidad ha estado muy solicitado y pasó a estar en el candelero y el epicentro de esa decisión. Logró el acta de diputado por mediación del pacto que en Canarias suscribieron para ir en coalición el Partido Socialista Canario –PSOE- y su formación política Nueva Canarias.

Como militante del PSOE tenía que votar esa candidatura, pero tengo claro que por encima de todo están mis convicciones y en ese sentido, por ejemplo mi voto al Senado siempre es en blanco pues considero que esa cámara está obsoleta y es inservible, en realidad si sirve para algo: acoger y “enchufar” a rebotados políticos de todos los signos y en el caso de Pedro Quevedo, aparte de que como muchas compañeras y compañeros socialistas de Canarias, no estaba de acuerdo en la referida coalición, se me puso muy fácil no votarle, ya que estoy totalmente en contra de que una persona tenga más de un cargo y éste señor, también es concejal en el Grupo de Gobierno del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, siendo el responsable de las áreas de turismo, promoción económica y servicios a los vecinos del municipio como usuarios y consumidores, de lo que estamos  desasistidos y es que éste señor ésta en su doble calidad de diputado y concejal  “en misa y repicando” y como se suele decir por una cosa y la otra tiene “la casa sin barrer. Ya le ocurrió en la anterior legislatura, pero en aquella ocasión estando como concejal en la oposición, al convocar el alcalde Cardona del PP un pleno municipal, cuando al mismo tiempo se debatía en el Congreso la Ley de la Reforma Laboral y él optó por esto último, Así y todo se dedicó a criticar la convocatoria y celebración del referido pleno municipal. A nivel de Gran Canaria, “tuvo un cierto momento de gloria”, cuando en la Comisión de Defensa del Congreso, exigió la devolución para la capital de la Base Naval, enclave militar situado en el centro de la ciudad, lo hizo como si estuviera “descubriendo la pólvora”, en plan chapucero, sin estudios ni informes que le avalara. Esa reivindicación ya la hacen los recién nacidos al salir del Hospital Materno Infantil.  

Me iba a costar mucho votar (“tapándome la nariz”), la papeleta PSOE-Nueva Canarias ya que quien la encabezaba el “socialista”, igualmente político profesional Sebastián Franquis, no merecía mi confianza, entre otras muchas cosas, porque indignamente faltándole la consideración y el respeto a nuestros votantes, cuando se presentó a las elecciones municipales de 2011 y habiéndolas perdido (pasamos de 15 a 9 concejales), como nos íbamos a la oposición, no tuvo la dignidad y gallardía para mantenerse en la misma y utilizando caciquilmente el cargo de secretario general de la Agrupación Local, se presentó y salió elegido diputado y lleva en ese cargo desde entonces. Votó la abstención para que el como mínimo indigno Mariano Rajoy siga de presidente, junto con su corrupto Partido Popular.  Se mantuvo en todo el proceso de primarias con el apoyo de su acólitos que le hacían el trabajo sucio, “nadando y guardando la ropa” y ahora es uno de los mayores “sanchistas”.