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Un obispo fanático

  • Published in Cultura

 

En realidad son muchos los obispos fanáticos que sintiéndose “heridos” en su fe, no dudan en cargar contra todo y todos los que atreviéndose a manifestar o practicar acciones personales o colectivas, que con arreglo a sus criterios y cánones religiosos establecidos por la iglesia, pretenden que sean el “santo y seña” para todos los ciudadanos y de obligado cumplimiento.

La herencia y reminiscencias del pasado les viene marcando, no en vano haber contribuido a que el régimen franquista, pudiera derrocar a la II República legalmente establecida y el trabajo de adoctrinamiento que hicieron durante toda la etapa de la Dictadura, les reportó el reconocimiento y el apoyo del dictador Franco que se materializaban en privilegios, que en gran medida se han venido manteniendo hasta la actualidad.

Uno de esos privilegios compartido con los fascistas falangistas, era cercenar la libertad de expresión a través de la censura y eso es lo que ha pretendido hacer el obispo de Canarias en la fiesta del Carnaval, la más famosa y popular de Canarias. Ha querido incidir en la misma y más concretamente en la gala para la elección de la drag, queen en Las Palmas de Gran Canaria, haciendo unas declaraciones en las que aseguraba que lamentaba más la gala Drag del Carnaval que el accidente de Spanair, cuando el 20 de agosto de 2008 en un vuelo Madrid-Gran Canaria fallecieron 154 personas, 75 originarias o residentes en Canarias. Todo motivado porque el participante que se alzó con la victoria, en su actuación salió travestido como Virgen María y Cristo Crucificado. No soy nada carnavalero, pero por su originalidad y como ésta gala tiene un carácter artístico y transgresor, suelo verla, lo mismo que hicieron muchísimas personas a través de la televisión pública (del PP que no tardó en retirarla de su pagina web) y las redes sociales. La verdad es que mirándola desde esas posiciones y teniendo en cuenta la libertad de expresión y al margen de las connotaciones fanáticas religiosas podría perfectamente asumirse y más o menos gustar.

En España afortunadamente ya hemos pasado esa nefasta etapa en la que los niños éramos obligatoriamente adoctrinados claro está por la religión católica, ya no tanto, pero ésta confesión religiosa continua gozando de muchos (demasiados) privilegios entre otros, el de la arbitraria y discriminatoria educación privada concertada que mediante sus filtros, no pueden acceder a la misma niños de familias humildes, inmigrantes o discapacitados. Eso si, es aprovechada por dirigentes políticos sobre todo de la derecha, pero igualmente por muchos “socialistas”. Lo mismo pasa con los servicios religiosos en los hospitales, centros educativos, ejercito etc. y caritativos que prestan en las residencias y asilos públicos a los mayores, que pagamos todos con nuestros impuestos, pero de los que prácticamente se han apropiado y gestionan en muchos casos según sus intereses, incluidos los políticos-conservadores apoyando al Partido Popular, mediante la divulgación de su mensaje entre los ancianos y captación de sus votos a favor del PP.

No se tiene que aplicar la caridad a los ancianos y si la justicia social y en consecuencia, los servicios socio-sanitarios se les debe facilitar desde el propio Estado y así no tienen que depender de ninguna orden religiosa a través de las monjas, que influyen y en gran medida condicionan sus vidas que a esas edades se hacen muy vulnerables.

Tuve el ejemplo de una compañera entrañable ejemplar veterana socialista republicana, Engracia Sosa, que los últimos tiempos de su vida estuvo en una residencia pública perteneciente al Cabildo Insular de Gran Canaria, pero que estaba y continua estando regentada por monjas. Unos meses antes de su fallecimiento le organizamos por sorpresa un homenaje público y en el mismo presenté y leí un escrito que en su honor le dedico José Luís Rodríguez Zapatero, aunque estaba cubriendo la primera legislatura como presidente del gobierno, lógicamente el escrito de su puño y letra, lo redactó y se lo dedicó a Engracia en calidad de secretario general del PSOE. Engracia se emocionó mucho porque no lo esperaba y unos días mas tarde con una delegación de compañeras y compañeros, la fuimos a visitar a la residencia y le llevaba el escrito enmarcado. Deseaba dejárselo en su habitación, pero me dijo que no quería problemas con las monjas. Había preparado el fallecimiento de su marido, también entrañable y ejemplar socialista y republicano Antonio Cardona, ella me pidió que llegado el momento de su fallecimiento, hiciera lo mismo con el suyo. Igualmente deseaba que su féretro estuviera cubierto por la bandera republicana y la del PSOE. Cumpliendo su voluntad traté de hacerlo, pero las monjas me lo impidieron dentro del tanatorio que se supone público y tuvimos que esperar a la salida del féretro para poder cumplir su voluntad.

La hipocresía de los obispos se manifiesta por la Conferencia Episcopal, que se ha pronunciado y ha hecho causa común con el obispo de Canarias, que éste pasado viernes congregó a sus fieles a una misa en desagravio por lo ocurrido en la mencionada gala drag. Sin embargo no han salido en contra de la campaña que por éstas mismas fechas viene realizando el colectivo ultra católico Hazte Oír, que utilizando el señuelo de ser una organización de “interés público” ha venido recibiendo subvenciones de gobiernos del PP, como el de Esperanza Aguirre y mediante un autobús, ha empezado a recorrer la Comunidad de Madrid y tiene el propósito de hacerlo en otras comunidades y en sus exteriores exhibe el mensaje transfobo: “Los niños tienen pene”. “Las niñas tienen bulba”. “Que no te engañen”. Tampoco se han manifestado en contra de los curas pederastas, más bien los encubren e inexplicablemente al conocerse sus casos no son juzgados de oficio. No digamos nada de las manifestaciones protagonizadas en contra de los gobiernos socialistas y en termas específicos como el de la interrupción voluntaria del embarazo, derechos y libertades como el matrimonio gay, posicionamiento en contra del preservativo para evitar embarazos no deseados y la transmisión de la enfermedad del sida, etc. Afortunadamente la Sociedad ha evolucionado mucho en sus aspectos científicos y en todas sus ramas. Pero en el cultural relacionado con las religiones, se ha quedado estancado e incluso retrocedido, sólo hay que mirar el fanatismo religiosos de los talibanes musulmanes y otras religiones. En España no llegamos a tanto, pero si fuera por muchos obispos que tienen posiciones mas conservadoras y retrogradas que el de Canarias, volveríamos a los tiempos gloriosos para ellos, pero nefastos para los ciudadanos del régimen franquista.