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SB-Noticias.- La Federación Ben Magec-Ecologistas en Acción, ha manifestado en múltiples ocasiones su contundente rechazo a la instalación de una planta de incineración de residuos en Tenerife, como expuso en sus alegaciones al Plan Territorial Especial de Ordenación de los Residuos, y como manifestó de forma clara cuando la única medida contemplada por el Cabildo de Tenerife, frente al grave problema frente al gran volumen de residuos existente, era la construcción de una macro-incineradora.
Por medio de una nota de prensa, explica el movimiento ecologista que sin embargo, esta organización es sólo una más de las múltiples asociaciones y ciudadanos que se oponen a esta infraestructura. De ellas caben destacar los colectivos que, por cercanía, se verán directamente afectados en su salud y propiedades, ante la emisión continua o accidental de contaminantes. Por este motivo, hemos remitido a los representantes políticos, responsables de las decisiones adoptadas en la gestión pública, y de sus consecuencias, que firmen un compromiso en el que declaren que, convencidos de la inocuidad de la futura incineradora de Arico, se comprometen a responder personalmente y con sus bienes, de cuantas afecciones sobre la salud de las personas, sus bienes y el medio (aire, agua y suelo), pudiese causar. Este compromiso dispone de un espacio para la firma de todos y cada uno de los y las consejeros del Cabildo Insular de Tenerife, de los tres partidos con representación. Posteriormente, solicitaremos que nos devuelvan las solicitudes firmadas. Las incineradoras, por modernas que sean, liberan emisiones al aire y producen residuos y cenizas que afectan tanto al medio ambiente, como a las personas y animales, por su composición cargada de contaminantes tóxicos y peligrosos. Entre estos componentes se encuentran compuestos químicos orgánicos como las dioxinas bromadas y cloradas, PCBs y PCNs, metales pesados, dióxido de azufre y dióxido de nitrógeno. Además, se emiten innumerables sustancias de toxicidad desconocida, y se contempla con preocupación el riesgo que supone la exposición a la mezcla de productos químicos emitidos. Múltiples estudios confirman que en individuos que trabajan en incineradoras de residuos, o que viven cerca de ellas, ha aumentado la tasa de mortalidad, así como enfermedades y efectos que disminuyen su calidad de vidas. La población de Arico lleva más de diez años luchando contra la instalación de una incineradora en su municipio, y por la elaboración de un Plan de Residuos que recoja medidas efectivas para reducir las miles de toneladas de basura que se vierten anualmente en su entorno. A pesar de su lucha, es ésta la comunidad que se verá afectada de forma directa por la amenaza que supone encontrarse cerca de una planta de este tipo. Además, los contaminantes aéreos persistentes pueden dispersarse a grandes distancias, más allá de las áreas locales. Ayudados por los vientos que suelen incidir en esta franja de la Isla y que distribuirán la polución en dirección Oeste - Suroeste, y Sur, se ampliará el área de posible afección de la planta de incineración hacia áreas extensamente pobladas y de importancia económica. No obstante, con ello no queremos restar importancia a las afecciones que, sobre núcleos reducidos de población, tierras de cultivo y animales, pudieran derivarse de la dispersión de toxinas y otros elementos contaminantes. El Plan Territorial Especial de Residuos de Tenerife, a pesar de haberse constituido como el único plan que ha contado con un nivel de participación ciudadana para su redacción digno de mención, y haber recogido muchas propuestas interesantes para fomentar la reutilización y el reciclaje de residuos (no ya para la reducción, para lo que se debería contar con un mayor apoyo político), ha errado en lo concerniente a la instalación de la “planta de valorización energética”, puesto que esta infraestructura cuenta con el contundente rechazo de la mayoría los colectivos implicados. Cuando se trató de debatir su conveniencia, la participación con la que contó el resto del Plan se vio absolutamente anulada. |