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Manuel Alcaide reconoce a SB-Noticias que no le hubiese importado continuar en su cargo de Diputado del Común, pero al mismo tiempo admite que su destino al frente del citado Órgano tutelar ya está determinado por la postura adversa del PSOE en Canarias. Tras una reflexión sobre la Inmigración ilegal, se detiene y analiza problemas como el de la Educación, la Sanidad y la Administración de Justicia en Canarias, de la que afirma que está sumamente retrasada.
“Lo que se está produciendo en los últimos días, tras mis pasadas declaraciones sobre la Inmigración, lo valoro como una polémica, sin más. A veces suceden estas cosas en las entrevistas y el problema muchas veces en que el entrevistador haga una correcta plasmación de lo que le dice el entrevistado. Pero bueno, lo cierto es que se publicó que yo había dicho que todos los Inmigrantes Ilegales, tanto las mayores como los menores, deberían ser repatriados y esto parece que ha molestado al PSOE de Canarias. La verdad, es que no llego a entender el porqué de esa molestia. La Inmigración es un tema complejo en el que tendríamos que distinguir, por un lado, los Inmigrantes Legales: aquellos que llegan a nuestro territorio cumpliendo con todos los requisitos legales, y por el otro, tenemos a los Inmigrantes Ilegales, que como la misma palabra dice, no cumplen con las condiciones para estar entre nosotros. La pregunta que surge es: ¿Qué vamos a hacer con ellos? Pues, si nos ajustamos a la ley, lo normal es que debamos repatriarlos a su lugar de origen. Ahora bien, ¿Qué es lo que está ocurriendo en realidad? Pues ocurre que muchas veces la repatriación no es posible y es el Estado entonces el que resuelve concediendo la gracia de permitir que los Inmigrantes se queden en el país receptor, pero, la finalidad de la ley es evidente y no conduce a otro objetivo que al de la repatriación de los inmigrantes ilegales. A renglón seguido la cuestión es ¿Esto ofende a alguien? Pues mire, no lo sé. Yo les sigo preguntando entonces qué vamos a hacer con los Inmigrantes Ilegales. Respecto de los Inmigrantes que sean menores de edad las circunstancias son otras. Existe una legislación internacional que cuida de su protección y sólo se les podría devolver siempre que tengamos las garantías de poder destinarlos a un lugar idóneo para su educación, para su preparación. En consecuencia, existen unas limitaciones muy claras a la hora de realizar la devolución de los menores inmigrantes que están en situación de ilegalidad. Sí tengo que decir, en todo caso, que el Gobierno de España ha estado realizando gestiones con los países emisores de inmigrantes para ver la manera de repatriarlos. Yo no he dicho más que lo que ha manifestado el propio gobierno del Estado. Si, como parece, ésto ha sentado mal, bien que lo lamento. Han llegado a calificarme hasta de “Indigno” simplemente por haberme limitado a la interpretación literal del texto legal. En el contexto de la Inmigración, en el seno de nuestra Diputación nos hemos planteado como un tema interesante que merece ser debatido el del superávit de habitantes que Canarias podría llegar a soportar. Debemos analizar si podemos poner límite o no al número de habitantes en nuestro territorio. Es una cuestión sobre la que apenas se han hecho estudios”. LA SANIDAD COMO PROBLEMA “Hemos detectado una gran saturación en los servicios sanitarios de Canarias. Es ésta una cuestión muy importante en la que siempre hemos partido de la premisa básica de que la Sanidad es de por sí un servicio muy difícil de administrar. Los ciudadanos plantean necesidades y exigen ser atendidos con prontitud, pero, a la Sanidad le resulta difícil tener todos los elementos necesarios para poder responder a tales demandas. También creo que hay sectores de la Sanidad que no están bien dirigidos, o bien organizados, o tal vez se trate de que adolecen de una insuficiencia de medios materiales. Lo que resulta evidente es que la Sanidad no funciona y que recibimos muchas protestas de los ciudadanos. Estamos convencidos de que el Servicio Sanitario necesita una inyección económica muy fuerte, así como de la atracción de profesionales y la incorporación de muchos elementos mecánicos: hoy la sanidad es cara, es exigente. Paralelamente al reconocimiento de todas estas dificultades, sí que me pregunto cuál sería la reacción del ciudadano si en vez de un servicio gratuito, como lo es ahora, tuviese que pagar cada vez que haga uso de la sanidad. No sé hasta que punto no habría que hacer un uso más racional de las prestaciones sanitarias. En este mismo orden de asuntos Sanitarios, debo decirles que en la Institución estamos trabajando muy seriamente sobre un aspecto que nos preocupa mucho: Las enfermedades mentales. La incorporación a la vida social de este tipo de enfermos exige de un tratamiento continuado. Habría que crear unas instalaciones adecuadas en las que pudiera aplicárseles los tratamientos correspondientes a estos pacientes con alteraciones psíquicas. Siguiendo en temas sanitarios pero relacionándolos con el ámbito de la Educación, también observamos que en Canarias se está produciendo una paradoja muy curiosa: ¿Cómo es posible que teniendo dos universidades no haya médicos suficientes? ¿Por qué debemos contratar médicos de cuba, de países Hispanoaméricanos? ¿Por qué no tenemos nuestros propios médicos?” DEFICIENCIAS JUDICIALES “Necesitamos de un Poder Judicial que sea realmente fuerte. Yo no creo que existan corruptelas de ningún tipo en los órganos judiciales. Lo que sí creo es que, por ejemplo, en Canarias hay entre 35 o 40 jueces que ejercen en calidad de sustitutos, que no son profesionales de la judicatura, o por ejemplo, que hay más de 87 vacantes en las plazas de Secretario Judicial y muchas más vacantes en los distintos niveles del organigrama que define a una buena Administración de Justicia, por ello, muchas veces me pregunto cómo estamos funcionando. No es normal que se tarde cinco años en declarar una invalidez o que para tramitar una demanda por despido se necesite más de un año. Cosas así producen lo que yo llamo “Falta de tutela judicial” y esto sí que es un problema verdaderamente grave. La Administración de Justicia en Canarias está sumamente retrasada como, por otra parte, así reconocen sus propios órganos. Un Estado sin justicia rápida carece de un Sistema Judicial efectivo y esto puede provocar una situación muy peligrosa porque, no lo olvidemos, estamos en un Estado de Derecho con todo lo que ello implica”. |