SB-Noticias.- El pasado jueves, el grupo estudiantil AMEC (Asamblea del Movimiento Estudiantil Canario), lograba imponerse al resto de candidaturas en las elecciones al claustro, incrementando en 11 la cifra de representantes respecto a la etapa anterior. Yasmina Hernández, miembro de este grupo de estudiantes, considera que el trabajo llevado a cabo en los dos últimos años y, sobre todo, la crítica a la nueva universidad que se quiere implantar, han sido factores determinantes a la hora de movilizar a un 5% más de estudiantes a votar, y a que sus apoyos se hayan multiplicado de forma más que considerable, pasando de algo más de 500 a unos 1.300 votos.
“Ha sido un triunfo”, señala Hernández, quien entiende que sobre todo la crítica a la nueva universidad que se quiere construir, desde un punto de vista totalmente liberal, ha generado un profundo malestar entre el alumnado que se ha reflejado en un importante apoyo a su candidatura, totalmente opuesta a la implantación de ese nuevo modelo de universidad.
“Nos preocupa mucho lo que está pasando a nivel estatal con los rectores de las universidades más grandes, de las medidas que quieren emprender junto con el gobierno, frente a la reivindicación del alumnado. Nos preocupa que se convierta todo esto en medidas represivas contra la libertad de expresión, y de manifestación de los ciudadanos”, comenta Yasmina Hernández.
Y es que, como la misma observa, la respuesta a este nuevo modelo se está dando a nivel de todas las universidades estatales, encontrando también su reflejo en las universidades canarias, e incluso en los institutos, a tenor de lo acontencido en las últimas manifestaciones. “Hemos sido uno de los grupos que más ha dado caña en este sentido”, afirma Hernández, recordando que, de hecho, el portavoz de AMEC era expedientado tras una de las manifestaciones por el asunto de los Colegios Mayores, pero que sigue también la reivindicación en contra del modelo liberal, puesto que se quiere aplicar el modelo de rentabilidad económica en estos centros.
El portavoz, Adán González, fue expedientado usando una ley del año 1954, algo “sonado” en todo el Estado. “Y ahora se está dando una persecución y de apertura de expedientes también a nivel estatal a muchísimos alumnos que están en grupos estudiantiles y demás. Eso está dando una respuesta también de solidaridad... La gente ante la represión también se une, se pone de acuerdo y apoya las causas justas”, dice Yasmina Hernández.
Entiende Hernández que, frente a campañas de otros grupos que no obtienen su representación, (“que un poco lo que han hecho son cosas más de imagen, de marketing y de ocio. [...] Con menos discurso, menos profundas en cuanto al nivel de universidad que se quiere implantar, un poquito más superficiales”), AMEC es un grupo que va “a la raíz del problema”. “Vamos a la base de la universidad, donde queremos que siga habiendo cultura; una capacidad de seguir siendo universidad, y no acabar siendo como un ciclo formativo ni tampoco una agencia de búsqueda de empleo a los alumnos, como se quiere convertir. Se habla de empleabilidad en las titulaciones, y todo lo que no sea empleabilidad de una titulación, no merece la pena mantenerla”, concluye.