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SB-Noticias.- El presidente de la COAG en Canarias propuso la elaboración de una Ley Básica de Agricultura y Desarrollo Local que regule, como único instrumento jurídico, la multiplicidad de circunstancias que delimitan el curso normal del Sector Primario. Hernández, abordó en la Sala San Borondón la necesidad de practicar un control riguroso de unos precios que, una vez en el mercado, se disparan de forma tan inexplicable para el consumidor como para el propio agricultor.
¿A qué tipo de agricultura aspiramos? “Hay cuatro grupos de problemas que afectan a los agricultores y a los ganaderos. El primero está relacionado con el suelo y con el desarrollo rural: Desde la COAG proponemos la elaboración de una Ley Básica de Agricultura y Desarrollo local. Hablamos de una herramienta que aglutine todo lo que afecta a los agricultores y ganaderos, que simplifique su relación con la Administración. Una Ley que, en su preámbulo, describa un modelo de agricultura para Canarias.” “Tenemos la impresión de que se está improvisando acerca del tipo de agricultura que queremos y acerca de la forma en la que van a vivir los agricultores. Pues bien, en base a ésta Ley que proponemos debe articularse unas medidas concretas y lograr que de una vez la agricultura deje de ser una simple agencia de reparto de fondos comunitarios. Tenemos que lograr una estrategia propia de alimentación. A los agricultores debemos facilitarles todo lo necesario para el cumplimiento de sus tareas. Ese modelo de agricultura debe apostar por un sistema que produzca alimentos sanos y seguros, que genere rentas dignas, que vertebre población en el territorio, que permita, en definitiva, que los agricultores puedan mantener una familia con arreglo a los estándares comunes de cualquier ciudadano. Es preciso controlar los precios del mercado. Otra acción que proponemos desde la COAG sería la de analizar la situación de los mercados. Cada vez es mayor la distancia entre lo que le cuesta al comprador un producto agrícola o ganadero y lo que percibe un agricultor o ganadero tras la producción de dicho producto. El margen medio de los productos agrícolas está en el entorno del 420% y además, con la particularidad de que éstos son productos que no necesitan transformación. Se nos ha dicho que la competencia es buena y que la gran distribución serviría para abaratar los precios: nada más lejos de la realidad. Cada vez cuestan más caro los productos. El agricultor percibe actualmente, en algunos casos, los mismos precios de hace veinte años. Entendemos que debe haber herramientas que nos permitan identificar qué está pasando con la venta de los productos agrarios. En Canarias sería bueno que pudiéramos tener un observatorio de precios de modo que se vea claramente el tramo en el que se producen los desequilibrios en los precios –nosotros ya lo suponemos- para luego poder adoptar las medidas oportunas. Trabajamos para alcanzar la Soberanía Alimentaria. También creemos que todas éstas medidas deben ir encaminadas a proteger un Derecho Fundamental de los ciudadanos: el de cubrir las necesidades alimentarias. Al mismo tiempo, los agricultores tendríamos la oportunidad de asumir el compromiso con la sociedad de producir esos alimentos en unas condiciones que se adapte a las exigencias y a las necesidades de los ciudadanos: es lo que denominados la Soberanía Alimentaria. Ahora bien, para que todas estas propuestas se conviertan en realidad es necesario tener clara una estrategia para ir avanzando hacia las recomendaciones que hacen Organizaciones Internacionales como la FAO, en las que se plantea como objetivo alcanzar un nivel de autoabastecimiento en torno al 50%. Actualmente estamos en Canarias entorno al 18%. Los problemas del mercado surgen por la competencia desleal y en la COAG pensamos que sería bueno que los productos canarios se vendieran como canarios y no, como sucede ahora, que nos tragamos como tales productos de Marruecos o de Irlanda. Miren, sin ir más lejos: unos pimientos que fueron rechazados en Alemania porque tenían residuos de pesticidas acabaron vendiéndose en Canarias y muchos de ellos fueron a cadenas de hoteles en los que, curiosamente, se alojan alemanes. Sería bueno que desde el Gobierno de Canarias se aplicaran normas que ya están en vigor y que nos permitan saber si un producto es de aquí o no lo es. Necesitamos más Agricultores y Ganaderos. También la Ley Básica tendría que abordar los problemas sociales. La gente de campo envejece: el año pasado se jubilaron trescientas personas y se incorporaron sólo veinte. Necesitamos agricultores y ganaderos. Además, ya está bien del tópico que relaciona a los agricultores y a los ganaderos con unas condiciones laborales inferiores por el simple hecho de ser un productor del sector primario. En último lugar, además de lo descrito, tenemos problemas con la legislación del Suelo y la Ley Básica que hemos propuesto también debería abordar, junto a todos esos problemas, otra cuestión que es vital para la agricultura: el problema del agua. El agua es un recurso escaso que, además, se ha visto afectado por la moda actual de los campos de golf. Unos campos que han terminado por convertirse en un elemento más de competencia para el agricultor. La falta de agua es un condicionante que estrangula a la agricultura en toda Canarias. A la nueva Consejera de Agricultura, Sra. Merino, le auguro un éxito tremendo puesto que es difícil hacerlo peor que el anterior consejero que ocupó su cargo: antes no existía ni la posibilidad de darles ideas. Simplemente, no se reunían con nosotros. Forma parte de nuestra responsabilidad el empujar a favor de las ideas del actual gobierno en materia de agricultura y ganadería. |