Quienes antes vivían en una “postal”, ahora lo hacen en una escombrera
Los habitantes de este barrio costero de Candelaria que no perderán sus viviendas, se encuentran en estos momentos rodeados por los escombros de los restos de las casas de sus vecinos, y además sin agua ni luz corrientes, pues para llevar a cabo los derribos hubo que cortar ambos suministros.
De momento cuentan con la solidaridad que les muestran sus ya ex vecinos, que tratan de hacerles llegar bocadillos y otros víveres y bebidas, para hacerles más llevadero este trance.
Todavía permanecen en el lugar bastantes operativos de la Guardia Civil, que controlan férreamente las entradas y salidas del pequeño y ya casi desaparecido poblado marinero. Así, únicamente se permite el acceso al lugar a los operarios que aún continúan efectuando el desalojo de los enseres de las casas que siguen en pie, y de donde sacan muebles, electrodomésticos y colchones, principalmente.
La máquina excavadora continúa su trabajo, allanando ahora la pronunciada pendiente que conduce al poblado, probablemente para facilitar el acceso de los camiones que recogerán los escombros. Aunque parece que por el momento se han detenido los derribos, aún hay casas marcadas con las inscripciones hechas con spray, que indican que serán igualmente destruidas.
Los vecinos de Cho-Vito echaron en falta a más personas también afectadas por la Ley de Costas
A medida que transcurren las horas disminuye el número de personas que en el lugar muestra su apoyo y solidaridad con los vecinos. Si bien en la mañana de hoy esta cifra era importante, también es cierto que algunos vecinos comentan que echaron en falta a más personas que, como ellos, se encuentran afectados por la Ley de Costas, y que entienden que hoy más que nunca debían estar con Cho-Vito.
La prensa, cada vez más lejos de la información
Si para los propios vecinos de Cho-Vito se complica el acceso al lugar, no lo es menos para los distintos medios de comunicación que desde primera hora de esta mañana tratan de informar sobre lo que allí ocurre, que ven aún más complicada si cabe su tarea pues cada vez se les aleja más del lugar.









