“El tema del miedo en el municipio de El Rosario se hace evidente. Hay mucha gente que no habla por no ser represaliada”, asegura este vecino, explicando que además se da el caso de muchas personas que tienen “los ojos vendados”. Cuenta que él mismo ha sido increpado por algunos de sus vecinos por enfrentarse al grupo de Gobierno local y a su Alcalde, el socialista Macario Benítez, que allí gobierna desde hace 25 años.
Puntualiza que algunos de estos vecinos que le increpan lo hacen porque se ven beneficiados por la unidad de actuación que a él afecta y denuncia, mientas que otros están en su contra simplemente porque están a favor “de este señor que dice ser alcalde. Para mí no lo es, porque lo que está haciendo no es para beneficio del municipio, sino solamente para su propio beneficio”, comenta Delgado.
El polémico Alcalde, se ha visto envuelto en asuntos de apropiaciones de tierra, como la de el caso de Montaña Carbonero, propiedad de la familia González Gil, sobre la cual se hizo un expediente de dominio con el que se apropiaba de 7 parcelas, que pasan a ser una unidad de actuación. Comenta este vecino, amigo además de la familia González Gil, que al negarse a esta actuación “han entrado en un círculo estrecho”. Fueron sacados del padrón municipal y, después de ganar un juicio, se decidió que debían se incluidos nuevamente en el mismo. “No contento con esa resolución, el alcalde vuelve a recurrir otra vez esa sentencia, gastando el dinero de los vecinos y, la verdad, que es increíble que hoy día está pasando esto”, dice Javier Delgado.
Confía este vecino de El Rosario en que la Justicia irá poniendo orden sobre todos estos asuntos, añadiendo que los vecinos que no han acudido al contencioso administrativo contra el Plan General de Ordenación del lugar “es porque no han podido, porque no tienen nada. Tienen su casa y malviven con una paga. Tienen que cruzarse de brazos y decir: que se haga lo que tenga que hacer... Porque no pueden permitirse un abogado ni lo que cuesta un contencioso”.
Asegura que, en cambio, “las personas que sí podemos pagarnos ese abogado, ese contencioso y todo lo que haga falta, sí le hacemos cara. Yo no tengo miedo al Alcalde de El Rosario ni a ninguno de sus concejales”, entre los cuales afirma haber observado “un par de burlas” a su paso. Comenta Delgado que al principio, respecto a su problema, le decían desde la propia Corporación que todo se iba a arreglar. “A todo el mundo Macario le dice lo mismo. Me vi con la tortilla virada, rompí cartas con ellos y hoy día estoy contento en cómo la Justicia va analizando la actuación de Montaña Jagua. Todo llegará a su tiempo”.
Escolástico Gil, portavoz de IR-Los Verdes, se configuraba, al menos hasta las pasadas elecciones, como el candidato más firme para plantar oposición al cuarto de siglo de gobierno de Benítez en el municipio. Según Delgado, hay muchos vecinos de El Rosario que no lo quieren como alcalde. “Se oye mucho que ha habido un pequeño engaño...”, apunta Delgado.
Frente a esta alternativa, este mismo año llegaba “Alternativa Sí Se Puede” a El Rosario, de la que el mismo Javier Delgado es miembro y sobre la cual explica que se fija “amplias metas”, una de las más importantes sin duda, “la retirada de este señor que lleva muchísimos años aquí, algo que no debería haberse permitido”. Combatir la corrupción y el crecimiento urbanístico, así como la confluencia de las fuerzas progresistas, son otros de sus principales objetivos.
Entiende Delgado que el comité local de “Alternativa Sí Se Puede” trae “un nuevo aire al municipio”, especialmente frente a los planes de actuación que en él se pretenden llevar a cabo.