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Mafersa. Manuel Fernández Sb-Noticias.- A la semana de haber sido elegido candidato a la alcaldía de Las Palmas de Gran Canaria Jerónimo Saavedra, escribí un artículo donde dije que era un lujo tener un alcalde de la categoría de Don Jerónimo Saavedra, que contaba en su extenso currículo nada menos que haber sido dos veces Ministro del gobierno de España.
Posteriormente, y después de haber sido elegido alcalde y ya en el ejercicio de su mandato, critiqué su decisión sobre las torres del canódromo, donde faltó a su promesa a los vecinos en fase electoral sobre lo que haría si saliese elegido Alcalde de nuestra capital. Ahora ha tomado unas decisiones que hay que analizar, y, puesto que en eso estamos, procedo. Podríamos decir que hay algunas decisiones que plenamente comparto y alabo, y otras que no tanto, y de ahí, el título. El eliminar las zonas azules de aparcamiento me parece una idea excelente, porque no entiendo que si no da beneficios a FCC, como alegan ellos año tras año, para no dar un céntimo al Ayuntamiento, se presente una y otra vez al concurso. Porque en esta época de crisis económica que atravesamos todos, unos en patera o cayuco y otros en trasatlántico, (no se por qué me acordé de los miembros del Gobierno de Canarias), mucho se agradece que no tengamos que pagar por aparcar en la zona azul, cuya calle, con todo lo que lleva consigo de gasto como es el terreno que ocupa, la construcción de la misma y los sucesivos asfaltados, la hemos pagado los ciudadanos con nuestros impuestos, para tener que pagar encima por ocuparla por un corto período de tiempo. Porque son buenas las intenciones de utilizar ese carril para utilizarlo como de solo bus, o séase, para utilizarlo en exclusiva para el servicio guaguas, (autobuses, para lo de una hora más), lo que redundará en rendimiento para los usuarios y para el servicio en general. Porque son buenas las intenciones de hacer nuevos aparcamientos (parking para los que aprobaron el inglés). Porque la construcción de esos aparcamiento generaría la creación de, al menos trescientos puestos de trabajo directos, y, al menos mil indirectos, justo cuando el número de parados de la construcción ha aumentado de forma considerable. Porque es bueno que la Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria haya decidido retirar el recurso que la anterior corporación interpuso contra la resolución del Ministerio de Fomento que declaraba nulo de pleno derecho el concurso restringido de ideas de la Gran Marina por incumplimiento de las legislaciones estatal y europea en materia de contratación pública, y que, 6000 vecinos de la Capital denunciamos públicamente en una manifestación por las calles de la ciudad. Porque según manifiesta la portavoz municipal, Teresa Morales, esta decisión “es consecuente con los planteamientos sostenidos por el Partido Socialista y Compromiso en la oposición y ahora en la acción de gobierno”. Igualito que con lo de las Torres del Canódromo. “Mantener el recurso supondría no dar credibilidad a las actuaciones del Ministerio de Fomento, de la Comisión Europea y del Consejo de Estado”… y con lo de las Torres del Canódromo ha sido el Ayuntamiento quién “Mantener el recurso supondría no dar credibilidad a sus actuaciones…”, sobre todo preelectorales
Lo que ya no es tan bueno, y de ahí lo de la cal o de arena, pues nunca he tenido claro cual de los dos materiales de construcción representa lo bueno y lo malo, es que se cobre lo que se está cobrando por aparcar en los aparcamientos gestionados por Sagulpa, y menos si tenemos en cuenta que la mayoría de ellos están construidos bajo la rasante de terrenos que son de dominio público, y, por tanto, no se ha tenido que pagar un duro por ellos, o un euro (el sujeto que no tendría por qué encarecer los precios, ministro dixit.) Aún recuerdo cuando en período electoral, el antaño concejal de urbanismo de Las Palmas de Gran Canaria, Juan José Cardona Sosa prometió que iba a hacer nada menos que nueve aparcamientos gratis en diferentes puntos de la ciudad, pues bien, hasta el aparcamiento del mercado de vegueta, cuya inversión se limitó al asfaltado, cerramiento del recinto y caseta recaudatoria, es de pago. El afán recaudatorio por encima del interés general de la ciudadanía y de los comerciantes del recinto municipal. Porque no se sostiene que si no reporta beneficios a las arcas municipales, tenga concedida la explotación de la zona azul una empresa para que no le de beneficios año tras año, y, en un gesto de sacrifico totalmente encomiable, persista en sus pérdidas para implantar el orden entre los ciudadanos, que, de otra forma abusarían hasta el infinito de esos aparcamientos, hasta tal punto que irían andando a cualquier lugar de la ciudad para no perder su conseguida plaza de aparcamiento. Y otra de arena o de cal según se mire, (sílice o cuarzo u óxido de calcio o CaO), es esa confrontación con Juan Fernando López Aguilar, que, sinceramente, no entiendo. Y no lo entiendo porque Juan Fernando elevó el número de votos del PSOE canario hasta límites inesperados, porque fue el partido más votado para el parlamento canario, y que si no está gobernando hoy en Canarias es por ese pacto entre los perdedores de las elecciones que ha creado un gobierno que es incapaz de llevar a buen puerto esta embarcación que son las Islas Canarias, que, cual cayuco perdido en el océano, se está quedando sin gasolina para el motor, sin alimentos que comer y sin agua que beber. Porque somos petroleodependientes o gasolinadictos, porque la bolsa de la compra ha llegado a límites insospechados, llegándose a crear una plataforma para la lucha contra el importe que está alcanzando la misma (del que soy miembro), creándose ese mercado de agricultores que venden sus productos directamente a los vecinos sin intermediarios, y porque en Canarias, compramos petróleo para fabricar agua, y que si lo podemos hacer es porque éste está subvencionado por el Estado. (Y eso que tenemos más horas de Sol y de viento que ninguna otra región de Europa, y toda la superficie del Atlántico para instalar aerogeneradores). De todas formas, ¿alguien puede explicar que valga casi lo mismo un litro de gasolina que un litro de leche o un litro de agua embotellada servida en un bar? ¿Alguien puede explicar, para que el pueblo llano lo entienda, por qué cuando sube el barril de crudo nos sube al día siguiente el precio del combustible en las gasolineras y cuando baja tarda semanas en bajar? Pero volviendo al tema que nos ocupa, flaco favor le está haciendo al PSOE Don Jerónimo, y grande al PP y a ATI, perdón, a Coalición Canaria, pues quiere Don jerónimo apartar de la política canaria al Jabato, al Capitán Trueno o, más reciente, al Baltasar Garzón de Canarias, a aquel ministro de Justicia que dijo que en Canarias había mucha corrupción, que levantó las iras de algún político que tuvo que comerse sus palabras posteriormente, cuando se destapó la décima parte de lo que bajo la alfombra se oculta. Si Juan Fernando ganó las elecciones y no gobierna por un tantito así, ¿Por qué quiere eliminarlo Don Jerónimo? ¿Quizás porque si uno lucha denodadamente contra la corruptela el otro hace oídos sordos con lo de las Torres del Canódromo, o es incapaz de actuar contra las malas prácticas realizadas por el gobierno municipal anterior que está costando a los vecinos de Las Palmas de Gran Canaria un ojo y parte del que guarda la honra, o, a pesar de lo acontecido (Faycan, Góndola, Teresitas, etc. etc. etc.) aún se atreve a solicitar plenos poderes urbanísticos para los ayuntamientos? *Mafersa es Manuel Fernández, directivo de Asociación, Federación y Confederación de Asociaciones de Vecinos de Canarias. |