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“Es vital la movilización ciudadana en defensa de la naturaleza". "Se nos acaba el tiempo para poder salvar al planeta”. Hemos pedido al presidente de GreenPeace España, José Luis García, que glosara para SB Noticias la figura de Artemio Precioso: uno de los pioneros en la lucha por la defensa de nuestro patrimonio natural. Además, el máximo responsable de esta Organización Internacional nos hace un balance de los aspectos medioambientales que de forma más inmediata preocupan en el seno de la misma, al tiempo que reflexiona acerca de los efectos adversos que para la lucha de los ecologistas puede acarrear las actitudes pasivas e indiferentes tanto de los ciudadanos general como de responsables políticos en particular.
P: Enhorabuena por la labor de Green Peade. ¿Cómo nos glosaría la figura de Artemio Precioso? R: Fue una persona que aportó muchísimo al ecologismo de nuestro país. Desde los inicios del movimiento ecologista en los años 60-70, ya tenía en su mentalidad, en su forma de plantear las cosas, una vena ecologista importante y posteriormente fue introduciendo de su formación como economista, conocimientos medioambientales, en ese sentido fue pionero. En los años 80 fue de los que más apoyaron la creación de grupos ecologistas y la introducción del ecologismo en la vida cotidiana. Fue uno de los fundadores de GP en España. Es por ese motivo y muchos otros, que le nombramos presidente honorario desde 2004. P: ¿Qué preocupaciones tiene GP en el momento actual? R: Nuestra principal preocupación y lo que ocupa gran parte de nuestras energías es el cambio climático. Creemos que una gran parte de la sociedad ha tomado conciencia de este problema , pero sin embargo no se le está dando la suficiente importancia entre los “poderes “-públicos o privados- ,que son los que deben adoptar las decisiones para que esto cambie. En este sentido se debe empezar a luchar y empezar ya, porque si no, se nos acaba el tiempo para poder salvar a la naturaleza. Debemos empezar a tomarnos en serio el cambio climático de nuestro planeta. Junto a este problema, podemos destacar también el de las costas en el estado español y el de la destrucción del territorio. Una destrucción que se traslada a los océanos. Cada vez hay más evidencias de la tremenda esquilmación que vienen padeciendo los recursos pesqueros, que son una base fundamental para muchos países, entre ellos el nuestro. P: GP encuentra las puertas abiertas para hacer su labor o como en el pasado, las pegas continúan? R: GP denuncia los problemas medioambientales y al hacerlo choca con intereses que son muy poderosos. Estos poderes tratan de evitar que se oiga nuestra voz, pero nosotros defendemos la voz de mucha gente, un modelo de vida y de mundo que consideramos el más adecuado, y vamos a seguir peleando por él con todas nuestras fuerzas. P: ¿Es optimista GP en España? R: Para pelear hay que ser optimista, los problemas son graves y el reto es grande, pero tenemos que seguir peleando desde el optimismo .En este sentido la enseñanza de Artemio Precioso es muy importante, fue un hombre que pensaba que había que perseguir las utopías, que había que pelear, así que el mejor homenaje que le podemos hacer es seguir con esa lucha y ese espíritu positivo para lograr un mundo más habitable. P: ¿A qué atribuye GP el hecho de que el problema del cambio climático pase casi inadvertido entre los responsables políticos y también, en muchas ocasiones, entre los propios ciudadanos? ¿Cómo explicar semejante pasividad? R: Detrás de esas resistencias hay muchísimos intereses económicos, que tratan de frenar el cambio porque éste les puede suponer una merma en los beneficios: un ejemplo lo tenemos en las industrias petroleras, obviamente, a éstas no les interesa que se deje de usar el petróleo o los combustibles fósiles. Esta gente tiene mucho poder y mucha capacidad de influencia y se resiste a abandonar sus iniciativas. Además, muchas veces- más de las que sería deseable-, detrás están los poderes políticos, y estos poderes políticos se dejan influenciar. Por eso es importante la labor ciudadana, por eso es importante que todos nos movilicemos, que los ciudadanos podamos romper el silencio y exijamos a los gobernantes que actúen en el camino adecuado. P: Usted es geógrafo de formación. Trabajó quince años como consultor ambiental para organismos públicos, para empresas privadas, para distintas ONG. Fue Consejero por Castilla y León desde el año 2000… ¿Qué le llevó a dedicarse íntegramente a GP? R: Fue básicamente el nivel de compromiso que vas adquiriendo. Quieres hacer cosas que crees que son necesarias y tienes que dedicar tu tiempo a causas que consideras justas, poco a poco te vas implicando hasta llegar, como en mi caso, a la presidencia de GP. Junto a mí hay muchos otros, que trabajan como voluntarios, como socios de aportación económica o socios que dedican horas libres a trabajar para GP, entregados siempre en la lucha por una sociedad mejor, que es de lo que se trata. P: ¿Qué mensaje enviaría a los ciudadanos para que abandonaran la pasividad y para evitar que se conviertan en cómplices de esa corriente interesada de pensamiento que fomenta la idea de que nada puede cambiar, de que todo está atado y bien atado? R: Nuestra capacidad de actuación es inmensa. Tenemos mucho poder como ciudadanos, hay que luchar por nosotros y por nuestro planeta. Parece que los recursos de este planeta son limitados, de modo que no podemos estar jugando a la ruleta rusa y si sale mal volver a intentarlo. Tenemos la obligación por nosotros y por nuestros hijos. Debemos luchar para dejarles un mundo mejor. Tenemos mucha más capacidad de la que nosotros mismos podríamos creer, por ello es importante que permanezcamos unidos en la causa común de proteger nuestro patrimonio natural. P: Como ex consejero de Castilla y León: ¿Estaba al tanto del tema de los Topillos que tanto está alarmando a los agricultores de la zona?
R: Desde GP no nos posicionamos respecto al tema de los Topillos. Es un problema local al se le está dando más importancia de la que tiene. Y en todo caso me temo que, --y esta es una opinión como un simple ciudadano de Castilla y león-, la solución que están buscando es echar veneno por los campos, pero ésta va a ser más nociva a medio plazo que una explosión demográfica. Por cierto, explosión demográfica que en esta especie es normal. Cada cierto tiempo se repite y la propia naturaleza suele acabar de regularla. Si nos dedicamos a envenenar a los predadores de los topillos, cuando se produzca la próxima explosión demográfica de éstos, no va a ser posible la contención natural. Es curioso que esté en todos los medios de comunicación este tema y que se conozca menos otra noticia: que la cosecha de Valladolid se había duplicado respecto al año anterior. Hay que ver las cosas en su contexto para poder realizar una valoración más adecuada. |