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SB-Noticias.- Luis de Miguel, presidente de la Federación de Pequeño y Mediano Comercio de Tenerife, señala que la campaña de rebajas veraniegas está obteniendo unos resultados peores aún de los estimados, que hacen que los pequeños y medianos comerciantes de la Isla se resientan más si cabe ante los efectos de una crisis que ya se dejó notar tras una malas ventas el pasado invierno y unas difíciles rebajas de febrero. Ante semejantes perspectivas, los comerciantes ansían esperanzados la reunión que para finales de septiembre les prometía sostener el Presidente del Ejecutivo canario.
Según de Miguel, las ventas podrían haberse situado ya por debajo del 40% con respecto a la anterior campaña de rebajas de verano, lo que empeora las estimaciones que hacían los propios comerciantes, que creían que la disminución de ventas podía alcanzar hasta el 30%. Lamenta el presidente de FEDECO el devenir del tejido empresarial canario, que aporta el 23% del empleo de las Islas, y que en los últimos tiempos se ha trasladado a zonas muy concretas, como Los Majuelos, Puerto de la Cruz, La Orotava o la zona metropolitana de Santa Cruz de Tenerife, “y se acabó”. “Vamos a dejar las calles de las ciudades y pueblos muy desatendidas...”, señala de Miguel, augurando lo que podría suceder de continuar con este abandono del sector: “...va a subir la delincuencia, y la calles se van a quedar como ciudades bombardeadas, como se definía Harlem cuando ocurría allí lo que aquí ahora”. Explica de Miguel que el neoyorquino barrio de Harlem era un lugar próspero, donde existían muchas tiendas y movimiento empresarial, hasta que la llegada de grandes superficies a los suburbios de la ciudad acabó con ellos. “No digo que las cosas vayan a llegar a tanto, pero sí que la situación es preocupante”, dice Luis de Miguel. Espera el presidente de la federación comercial que de la próxima reunión que le prometía Paulino Rivero se refleje al menos interés por solucionar la crisis de los pequeños y medianos comerciantes, y aprovechará el encuentro para plantear distintas cuestiones al Presidente del Ejecutivo, ya no sólo como máximo representante de FEDECO, sino también de la Confederación Regional de Comercio, que igualmente preside. “A ver si sacamos algo...”, comenta, a pesar de que afirma que las cosas del comercio “no interesan mucho al Gobierno canario, por lo menos a la Dirección General de Comercio”, a cuyo frente se encuentra Arturo Cabrera, a quien Luis de Miguel entiende que no le hace “mucha ilusión” la reunión con Rivero. Según de Miguel, tras este encuentro “veremos quién manda” en estos asuntos, “si el Director General de Comercio o el Presidente del Gobierno”. Cuenta que no mantiene ningún tipo de relación con el Director General de Comercio de las Islas, añadiendo que éste “se ha creado un circulito alrededor que aplaude lo que dice, que es lo que a él le gusta y conviene”. Comenta el presidente de FEDECO que Cabrera “está molesto porque una asociación defiende verdaderamente al pequeño y mediano comercio”. “Estamos, en pocas palabras, haciendo su trabajo, aunque el que cobra es él”, cuenta Luis de Miguel, explicando que en la reunión con Paulino Rivero presentarán distintas propuestas que espera sean atendidas, a semejanza de lo que ocurre con las de otros sectores. Confía de Miguel en que las reivindicaciones y propuestas que planteen sean tomadas en consideración: “estamos observando distintos apoyos, aunque no demasiados, a otras organizaciones empresariales y otros sectores... de lo cual nos alegramos, pero vemos también que cuando se toca el sector del plátano, todo el mundo corre a Bruselas; cuando se venden menos coches de lujo, parece que todo el mundo se asusta [...] o cuando tiembla el turismo, todo el mundo se asusta...menos cuando se está destrozando el comercio poco a poco, un comercio canario, de los canarios y con empleo canario”, concluye. Entre otras cuestiones, se propondrá en la reunión la reducción de impuestos a los comerciantes, con el compromiso de reducir los precios de las mercancías en la misma proporción. “En momentos de crisis hay que apretarse el cinturón, incluido el Gobierno”, señala de Miguel. Otro tema que se sacará a colación en el encuentro será el de la implantación de nuevas grandes superficies comerciales, tales como la alemana Lidl, calificada como de descuento duro, aunque desde instancias oficiales se asegura que en Tenerife se implantará con un formato distinto, como el de otro supermercado cualquiera. “No me creo nada de esto, y me tendrán que demostrar lo contrario”, sentencia Luis de Miguel, quien comenta que siempre ha visto el interés del Director General, “y tengo pruebas, no es que esté hablando por hablar”, concluye. Adelanta que este y otros temas serán llevados a la reunión con el Presidente Paulino Rivero, en una conversación que confía que tenga continuidad, si éste demuestra voluntad e interés en aportar soluciones al debilitado sector. “No le vamos a decir que nos ayude mucho, porque sabemos que la situación es mala en todas partes... le vamos a decir que por lo menos nos deje como estamos...”, dice de Miguel. |