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SB-Noticias.- La senadora socialista Patricia Hernández, el concejal del PSC-PSOE en Santa Cruz, José Ángel Martín Bethencourt, y el secretario general de los socialistas de Tacoronte, Juan Ignacio Viciana, señalan que el debate en el PSC-PSOE no tiene que ver con la edad de sus dirigentes y el relevo generacional, sino con la política y las estrategias que éstos pretenden aplicar en el futuro. Los jóvenes socialistas no deben pensar en aferrarse a ATI para tocar poder sino en jubilar a los políticos de la derecha para poder gobernar en beneficio de la mayoría de los ciudadanos.
Los jóvenes socialistas no deben pensar en aferrarse a ATI para tocar poder, porque la mejor forma de afianzar a las nuevas generaciones de socialistas es afirmarse en las instituciones en las que tenemos presencia y jubilar a los políticos de la derecha en lugar de empeñarse en descalificar selectivamente a personas de nuestro Partido. Lo importante no son los años, sino afrontar los retos que plantea la sociedad. Los tres jóvenes lamentan que algunos dirigentes socialistas, incluso de la ejecutiva regional, hayan interiorizado y reproducido los argumentos de Coalición Canaria para referirse a nuestro propio Partido como el Partido del No. El PSC-PSOE ha sido y es el Partido del Sí a la justicia social, a la igualdad, a la nueva economía, a la defensa de los intereses generales, a los hospitales del Norte y el Sur, o a la defensa del medio ambiente. Lo que somos es el Partido del No a la corrupción, a la utilización de las instituciones públicas en beneficio de unos pocos, o al pelotazo de Las Teresitas. A la nueva generación de socialistas nos corresponde instaurar un nuevo estilo dentro del Partido, dejar a un lado las viejas formas y las conspiraciones, y provocar debates abiertos y honestos que conecten con las necesidades reales de los ciudadanos. Y sobre todo dar la cara cuando toca, asumiendo las responsabilidades como por ejemplo correspondía al secretario regional de Política Municipal, cuando el PSC-PSOE se aventuró a una moción de censura en La Oliva, con lo peor de la derecha canaria, para hacerse con una alcaldía con sólo dos concejales, en una acción que representa justo lo contrario de lo que los ciudadanos esperan de nosotros. No vale poner encima de la mesa argumentos generacionales para buscar una solidaridad ficticia y puntual, que deja aparcado el verdadero debate sobre el futuro del PSOE en Canarias y en Tenerife: liderar la política para cambiar el actual estado de las cosas o conformarse con seguir siendo parte del paisaje 20 años más. Y si bien es cierto que en las tres últimas citas electorales no hemos logrado pasar del 29% de los votos en el Cabildo de Tenerife, también lo es que en La Laguna es la primera vez que perdemos con mayoría absoluta de ATI. Y ahí la gestión del Partido y del Grupo Municipal en los últimos años ha estado en manos de nuevas generaciones de socialistas. Los tres apuestan por superar las diferencias internas pero pactando sobre políticas y no en base a personas, y harán un esfuerzo en las próximas citas congresuales para que el partido salga reforzado bajo el liderazgo claro del programa y las ideas que Juan Fernando López Aguilar representa. Los últimos resultados electorales demuestran que el posicionamiento y el mensaje del Partido es compartido por la ciudadanía cuando lo desarrollan personas creíbles. El problema surge cuando se defiende ese discurso de manera impostada. La inmensa mayoría de los militantes, de cualquier generación, igual que la mayoría de los ciudadanos, tienen claro que es preciso un cambio en el Gobierno de Canarias que no pasa por un pacto por la derecha. Finalmente reconocen a todos los militantes su derecho a reunirse con compañeros en el momento que quieran sin que eso se pueda interpretar como un ataque o una conspiración, lo que no consideran tan lógico es que se reúnan el presidente del Partido y el secretario regional de Política Municipal con otros dirigentes insulares para criticar la gestión de su secretario general y darle un ultimátum como si la voluntad de la militancia no contara para nada. Los jóvenes socialistas, si de verdad quieren defender nuevas formas, tendrían que empezar por dimitir de la Ejecutiva Regional para luego dedicarse a oponerse a ella por una cuestión de simple lealtad. |