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SB-Noticias.- Manuel García Carvajal, comerciante del Mercado Municipal de La Laguna, presentaba en la mañana del miércoles 30 de julio una denuncia dirigida directamente contra la Corporación local, pues entiende que ésta ha ignorado sus derechos tras el forzado desalojo del mercado sito en la Plaza del Adelantado y posterior reubicación en el provisional de la Plaza del Cristo.
Tras haber concedido un año de gracia a la constitución del último equipo de gobierno municipal “para que se ponga al día de los males de La Laguna”, Manuel García Carvajal ha decidido presentar contra éste una denuncia, pues continúa aún sin definirse siquiera un responsable de lo sucedido. Además, se demanda a la Corporación municipal, que encabeza la alcaldesa y diputada nacionalista Ana Oramas, por daños y perjuicios, de tipo tanto comercial, como moral y físico. Transcurrido un año, Manuel García es el único comerciante al que no se le ha indemnizado, pues considera que los nueve mil y pico euros con que se le quiere compensar no se ajustan en absoluto a la realidad. Denuncia Manuel que la evaluación económica de las cantidades que correspondían a los comerciantes, el llamado lucro cesante, debía haberlo hecho una persona ajena a la Corporación y contratada a tal efecto. Sin embargo, el encargado de elaborar el lucro cesante fue Ángel Chinea, que explica García Carvajal que pertenece a CC-ATIs, y presidía en Santa Cruz de Tenerife la gerencia de la sociedad de desarrollo. “Considero que es una ilegalidad por parte de la Corporación y de ese señor, que no está facultado para esa labor”, dice el comerciante. Según García Carvajal, la cantidad que le quieren dar es “tramposa, mentirosa, tiene truco”, a lo que añade que “por nada del mundo” firmará el documento que se le exige rubricar para otorgarle la indemnización, pues no se acompaña de certificaciones ni ha sido elaborado por una empresa externa al gobierno municipal. “Ángel Chinea me reconoció que ha habido irregularidades administrativas” Cuenta el comerciante que ha mantenido dos conversaciones con Ángel Chinea, de las cuales él se zafaba asegurando que había hecho “lo que le han ordenado”, y en las que habría llegado a admitir la comisión de irregularidades administrativas. Lamenta Manuel García no haber grabado estas conversaciones, pues al parecer ahora las desmiente. De cualquier manera, el comerciante está convencido de que las irregularidades que se hayan cometido acabarán saliendo a la luz, ante la cantidad de “historias raras” que se han producido y que dice que se intentan “atajar y callar”. “Mi centro de trabajo es la recova, la Plaza Abajo de toda la vida...no donde ellos me han metido por sus propios intereses”, comenta Manuel García, quien cree que el equipo de gobierno municipal se ha metido en un lío y no sabe cómo salir de él. Es el deseo de este comerciante que la ciudadanía al menos conozca “dónde están gastando estos señores los dineros”, además de intentar que los daños y perjuicios que ha sufrido sean reparados. “Ahora mismo, el estar allí -cuenta refiriéndose al mercado provisional- es por mantener mi puesto de trabajo, porque allí no se está vendiendo prácticamente nada..”. Según García Carvajal, algunos comerciantes han abandonado ya sus puestos de trabajo y cerrado sus negocios, pues la subsistencia es imposible. Recuerda además que el resto de comerciantes, que sí recibieron su indemnización, se han visto obligados tras la última declaración a Hacienda, a pagar un 30% de la misma. “Espero que los comerciantes se unan y reivindiquen sus derechos por vía judicial. Hay que acudir a la justicia, que es la única que nos puede ayudar en algo...no llevarse por estos señores que vienen hoy con una mentira y mañana con un engaño...y esto es lo que representan en Canarias. CC representa la mentira y el engaño; la manita por arriba y la sonrisita, para poderte engañar...y el señor que se deje poner la mano por arriba es lo peor que puede hacer [...] Son la gente que ahora mismo considero personalmente que está intentando acabar con nuestro pueblo y con nuestra gente, con la cultura, la agricultura, la educación y la sanidad”, concluye el comerciante. . |