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SB-Noticias. - El escritor y periodista Manuel Espín, autor de la obra de éxito “Historia Secreta de los años 50”, de la cual ya prepara la segunda parte, critica que aún se encuentren a lo largo y ancho de la geografía nacional determinado tipo de placas y de recuerdos que califica como “casi, casi condenatorios” y que entiende que suponen un “auténtico escarnio” para aquellos que sufrieron la represión franquista. “Sería estupendo que se dediquen calles a todas las víctimas de la Guerra Civil...pero lo que no tiene sentido es que todavía haya placas de caídos por Dios y por España...eso me parece escandaloso.
Manuel Espín es, además licenciado en Derecho, Ciencias Políticas, Sociología y Ciencias de la Información en la Universidad Complutense de Madrid, donde completó el ciclo de Doctorado. Centenares de cursos en distintas universidades y centros, tanto dentro como fuera de nuestras fronteras, se cuentan en su curriculum, en el cual también destaca su labor como docente en la Universidad Carlos III y la escritura, dirección y presentación de programas de televisión, como los 26 capítulos de la producción “La película de la Historia”. Hace unos días elogiaba Espín los libros “Antología de Musas Cautivas”, obra cuyos autores sufrieron la represión en las cárceles franquistas durante y después de la guerra civil española, así como “Estudio Histórico”, de Alfredo Mederos y Sergio Millares Cantero, a través de un artículo que el periodista publicaba en El Siglo. Reclama Espín la trascendencia nacional que estima debían haber tenido estas obras, la cual no se ha producido, no sólo por el interés de su contenido, sino en reconocimiento a esos represaliados. “Hay un crepúsculo que se desconoce...una zona de sombras todavía”, dice el escritor. Destaca el hecho de que personas de ideologías muy distintas, refiriéndose entre otros a los autores de “Antología de Musas Cautivas”, con la única nota en común de haber apoyado la República, buscaran su dignidad personal a través del dibujo, la poesía... “Esto lamentablemente, como tantas cosas, es muy poco o mal conocida”, señala Espín. Critica Manuel Espín el hecho de que en toda la geografía nacional pervivan aún multitud de calles, nombradas en términos absolutamente elogiosos en su día, sobre las que entiende que habría que hacer la labor contraria. Así, reclama el escritor que a personajes de la cultura española, que no tienen por qué tener un color político determinado, se les dedique calles. Propone que sean los propios ciudadanos los que elaboren listas de 200 ó 300 de estos personajes que injustamente han caído en el olvido, a pesar de que “se merecían el reconocimiento con muchísima más propiedad que esos personajes que fueron golpistas”. Echa de menos Espín en ciudades como Madrid una Avenida Luis Buñuel, o Unamuno...y así infinidad de nombres que opina que son dignos de tal reconocimiento en lugar de otros. |