|
Vicente Quintana, Secretario de Organización de Unidad del Pueblo.- Patología que se caracteriza por la excesiva locuacidad verbal, no siempre articulada fisiológicamente ni controlada psíquicamente. Esta sería la definición que a primera vista se me ocurre, cuando el Sr. Zapatero, habla de la actual situación económica:
Primero, despieza y niega la crisis económica y acusa de antipatriotas a todos aquellos que hablan de crisis y sus dramáticas consecuencias contra los trabajadores y sus familias. Segundo, insiste en que el “gobierno mantendrá las políticas sociales prometidas en el programa electoral”, vulgar reclamo publicitario, ya que decenas de miles de trabajadores/as, pierden su empleo y por consiguiente, ellos y sus familias perderán los salarios de los que viven y se irán quedando sin las prestaciones que les permiten malvivir, antes de caer en la miseria. Y hay que tener en cuenta que el paro es creciente y es paro de larga duración y como botón de muestra, Canarias, que desde el año 2001 no ha dejado de crecer el paro, situándose al 30 de Junio del 2008 en la escandalosa cifra de 175.824 trabajadores/as registrados en las oficinas de empleo. Para el Sr. Zapatero, los datos del paro, son sólo de carácter técnico, económicos, de los cuales nadie se responsabiliza y que no tiene consecuencias sociales. Tercero, el Sr. Zapatero, recurre a referencias exteriores como origen de la crisis: precio creciente del petróleo, crisis hipotecaria en los EE.UU., aumento de los precios de los alimentos, etc. Ante estos “argumentos” del Sr. Zapatero, sólo cabe responder: a) negar la evidencia de la crisis, es absolutamente irresponsable. b) el mantenimiento de las políticas sociales: vivienda, alimentación, sanidad, educación, trabajo, etc., no se puede dejar en manos de la providencia. c) la subordinación impotente a los datos exteriores, es una negación de la soberanía política y económica. |