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SB-Noticias.- La crisis del petróleo y el progresivo aumento del precio de éste elemento no sólo repercute en el precio de los combustibles de los particulares o en el sector del transporte. Otros sectores, como el primario, se ven gravemente afectados por la subida de precios de una fuente de energía, cada vez más cara, que de una u otra manera se encuentra presente en todas las fases de producción y distribución de alimentos. Así, por ejemplo, explica Pedro Molina, presidente de AGATE (Asociación de Ganaderos de Tenerife), que para producir un kilo de carne se precisan 6 litros de petróleo.
“Nunca entenderé por qué el Gobierno no tiene un impuesto fijo con el petróleo”, dice Molina, explicando que para agricultores y ganaderos sería más ventajosos pagar, por ejemplo, 10 céntimos por cada litro de petróleo que con un porcentaje sobre el precio de coste. Afirma Molina que los trabajadores del sector primario están “peleando por mantener nuestro puesto de trabajo”. Reclaman del Ejecutivo canario la definición de unas políticas agrarias claras. Recuerda que agricultores y ganaderos no son más que productores de alimentos, y que “la alimentación en los humanos no es una opción, sino una necesidad absolutamente imprescindible”. Añade que no hay ninguna comida que un ser humano pueda tomar a lo largo y ancho del globo que no tenga su origen bien en el mar o bien en la tierra. “Después puede estar todo lo transformada que se quiera”, dice Molina, pero insiste en que lo mismo la carne de cochino con papas que un perrito caliente, tienen su origen en uno de estos dos elementos. Señala que en el caso del perrito, que en ocasiones puede parecer que es “producido” en el establecimiento, para su elaboración se ha tenido que sembrar trigo en algún lugar del mundo, para lo cual se usó además energía proveniente del petróleo; después este trigo fue cosechado, también con máquinas que consumen petróleo; posteriormente fue almacenado y secado, usando la misma energía; el siguiente paso sería su transporte hasta un muelle, donde un barco lo conduciría hasta otro muelle, siempre usando petróleo, para desde allí transportarlo a una fábrica de harinas, donde usando energía lo transformarán en el panecillo usado para elaborar el perrito. “Todo eso para hacer un pan...”, comenta el presidente de Agate, quien afirma que el sector primario, con la crisis que se está viviendo, necesita de manera imprescindible que el Gobierno regional de una vez por todas aclare si lo que quiere potenciar es una Canarias dependiente para siempre de lo que se produce fuera o si, por el contrario, desea que el Archipiélago tenga un nivel de autoabastecimiento. Concluye Pedro Molina que, si las Islas tienen ahora un nivel de autoabastecimiento del 8%, y se quiere que alcance un 40 ó 50%, como recomienda la FAO, “el Gobierno debe poner los medios necesarios para que eso pueda suceder”. |