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SB-Noticias.- “Historia secreta de los años 50. Lo que no se pudo contar”, nos acerca a la realidad de una época en la que una feroz censura lograba aparentar que nada de importancia sucedía en España. Son numerosas las lagunas informativas que caracterizan a esta década y que, más de 50 años después, desvela Manuel Espín en una obra que en apenas tres meses alcanza su segunda edición.
Manuel Espín es licenciado en Derecho, Ciencias Políticas, Sociología y Ciencias de la Información en la Universidad Complutense de Madrid, donde completó el ciclo de Doctorado. Centenares de cursos en distintas universidades y centros, tanto dentro como fuera de nuestras fronteras, se cuentan en su curriculum, en el cual también destaca su labor como docente en la Universidad Carlos III y la escritura, dirección y presentación de programas de televisión, como los 26 capítulos de la producción “La película de la Historia”. En “Historia secreta de los años 50”, Espín recupera la memoria de una época olvidada, en la que hechos y noticias de gran relevancia no tenían narrador posible. La obra se encuadra dentro de la colección “La Historia silenciada”, de Ediciones Corona Borealis. Trae así Manuel Espín a la luz pública la verdad de temas como las inundaciones de Valencia del año 1.957, de las que asegura que sólo se ha conocido una parte, la visita de Eva Perón a España, de qué hablaron Eisenhower y Franco en la entrevista que sostuvieron en el año 1.959 o cómo se vivieron los años del nacional-catolicismo. Intenta de esta manera el autor arrojar luz sobre una década que transcurrió sumida en una oscuridad informativa propicia al régimen, que sorprenderá seguro incluso a quienes la vivieron. Prepara ahora Manuel Espín un segundo volumen que abarcará el lustro de 1.960 a 1.965, en el que recogerá, por ejemplo, noticias como la del famoso hundimiento ocurrido en un edificio en Granadilla, en el sur de Tenerife, en el año 1.963, que acababa con la vida de 24 personas que allí esperaban renovar el Documento Nacional de Identidad. “Historias que nadie sabe...ni aquí, ni en la Península”, dice Espín. |