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 Entrevista a Ángel Tristán Pimienta.
SB-Noticias.- El diario La Provincia se hacía eco el lunes 26 de mayo de la mala planificación a la hora de levantar en Ciudad del Campo un barrio para 5.000 habitantes, sin parques ni colegios, y que además los ecologistas denuncian que invade el Paisaje de Protegido de Pino Santo. El director de esta publicación, Ángel Tristán Pimienta, traslada la responsabilidad sobre esta mala gestión del suelo a los gobiernos del Partido Popular y a los de CC y PP, de los que recuerda que fueron los que elaboraron los planes generales de ordenación urbana y los planes parciales que hoy se materializan en barrios masificados y sin dotaciones básicas como el que se levanta en la loma de Ciudad del Campo.
Señala asimismo que ejemplos similares se pueden observar en muchas ciudades del Archipiélago. Estima el periodista que desde que en una zona coexistan más de 100 o 200 personas, es de recibo que deben existir una serie de infraestructuras y de servicios generales, y que es obligación de los Ayuntamientos el dotarlas con los mismos. “Las casas se empiezan por el tejado”, lamenta Ángel Tristán, quien espera que las administraciones públicas responsables “vayan cobrando sensatez y haciendo las cosas como se debe”. Observa además que estas planificaciones urbanísticas tan desacertadas afectan a todos los colores políticos, aunque reconoce que “a unos más que a otros”. Según el mismo, cuando determinados municipios se ven dotados con una inversión para construir numerosas viviendas, se olvidan de que se han de ejecutar otras infraestructuras que las acompañen, como parques, jardines, centros de salud o colegios. “Ya los niños irán en guagua al centro de salud o al colegio más cercano”, ironiza Ángel Tristán. Y es que en lugares como Ciudad del Campo, más de 200.000 metros cuadrados de suelo se encuentran destinados a la construcción, y tan sólo 45.000 a la proyección de espacios públicos, casi todo en pendiente. Denuncia el periodista que con planes como éste, y con otro tipo de hechos, entre los que cita concretamente el abandono de numerosas paradas del transporte regular público de viajeros. Critica que en las islas se observen numerosos casos en los que éstas paradas no estén dotadas con una marquesina adecuada, capaz de resguardar a los usuarios de las inclemencias del tiempo, y que al mismo tiempo se trate de promocionar el transporte público. Califica Ángel Tristán esto como “falta total de respeto a los ciudadanos y equivocación absoluta de las prioridades” en la administración pública. Añade que se “penaliza” al usuario al que previamente se ha animado a usar el transporte público, en lo que constituye un claro contrasentido. |