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A los vecinos organizados en la Plataforma “La Costa”, la reciente demolición de los antiguos refugios de pescadores fue la “gota que colmó el vaso”. Ya nos les son suficientes las disculpas o explicaciones dadas, sino que su objetivo ahora, es recuperar 33 años de historia, en los que se les ha negado el acceso a los terrenos que disfrutaron sus abuelos, y en los que en otros tiempos, era habitual la explotación mancomunada entre los vecinos.
Antonio Cabrera Romayna, es claro, nítido, y sin pelos en la lengua.
Daba la impresión, que todo el asunto de los accidentales derribos de refugios de pescadores, quedaba resuelto tras las reuniones mantenidas entre Delegación del Gobierno, Ayuntamiento, Cabildo y estamentos militares. Pero la Pataforma “La Costa”, deja claro, que para los vecinos, no son suficientes las aclaraciones dadas, ni la buena predisposición de militares y políticos en firmar un acuerdo que regularice el uso y limitaciones de esta campo de Tiro.
La Plataforma vecinal “La Costa”, tiene un objetivo claro, y éste es recuperar los terrenos que fueron de sus abuelos y que “en el año 1975, se ocuparon, con la llegada de la legión a Fuerteventura, formalizando después la expropiación de esos terrenos”.
“Esta lucha empezó desde el año que se decretó la ocupación militar de la zona conocida en Pájara como’La Costa’, razón por la que la Plataforma adquiere su nombre.
La Plataforma afirma que estos ya son otros tiempos, mas democráticos, “donde se puede debatir, sin ánimo de polémica, ni crispación, sino de entender que en los tiempos que corren de crisis, y el modelo que se esta desarrollando en Fuerteventura, que persigue el incremento turístico”, explica Cabrera Romayna, “el cierre y desmantelamiento del campo de tiro de Pájara podría acoger una alternativa turística, por encontrarse allí presentes tanto aspectos naturales como etnográficos”.
Es en este sentido que Cabrera Romayna aclara que “ahora estamos en el derecho, en el momento y las condiciones en las que podemos abrir este debate en la sociedad majorera y canaria, participando todas las instituciones, vía Ayuntamiento, Cabildo, Gobierno de canarias, Delegación del Gobierno como representación de las instituciones del Estado, etc.”.
Y concreta cuales son las reivindicaciones de la Plataforma. “Queremos que se nos escuche y se conozcan nuestras alternativas al uso de este espacio. No sólo decimos no al campo de tiro, sino que damos alternativas. La mejor forma, y el mejor pago que puede hacer el ejército y en este caso el Ministerio de Defensa, tras 33 años de ocupación, es la devolución de esos terrenos, y crear un ente jurídico que proteja ese espacio y se puedan recuperar las actividades tradicionales que ahí se hacían desde apañadas, recolección de sal, pesca en barco como desde tierra, extracción de minerales para cantería, o destilar agua, hornos de cal, leña, fuentes. Hay una serie de recursos, actividades y patrimonio cultural que han aniquilado bajo el pretexto de ‘la seguridad de los vecinos”. Y sin dudarlo Cabrera añade “los vecinos sabemos mejor que ellos donde están las bombas que tiran y no explotan, de las que no se hace un seguimiento y se dejan ahí abandonadas. No estamos pidiendo sólo que se vayan, porque hablamos también del cierre y del desmantelamiento de ese campo de tiro”.
La Plataforma vecinal “La costa”, ocupa su tiempo en ir puerta por puerta de los vecinos, extendiendo el debate y haciendo partícipe hasta el último de los residentes en el municipio.
Entre los actos constituyentes de la Plataforma se encuentra el que realizan este viernes por la noche en el Centro Cultural de Pájara, donde presentan sus principios dejando claro que se trata de “una Plataforma independiente de cualquier tipo de ideología o religión, esta es una iniciativa vecinal, donde queremos iniciar un debate, aunque sabemos que es un proceso lento, y difícil”.
A este acto estarán invitadas “personas vinculadas a nuestro mundo cultural, como el comisionado de pastores tanto de Betancuria, como de Päjara, habrá marineros, agricultores, jóvenes, y hemos invitado al inspector de Patrimonio del Cabildo de Gran Canaria y Catedrático de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, José de León Hernández, por ser un gran conocedor del patrimonio arqueológico de Fuerteventura, y poder explicarnos como estaban los asentamientos prehispánicos de la zona, y los yacimientos arqueológicos, y como estan hoy”.
José de León Hernández formó parte del equipo encargado de confeccionar, en 1984, el Avance de la Carta Arqueológica y Etnográfica de la Isla.
Tras las reuniones mantenidas por la Plataforma, ya existe un equipo voluntario de doce personas, entre ellos técnicos y científicos, dispuestos a elaborar un informe de investigación evaluando comparativamente el estado actual de la zona comprendida dentro del campo de tiro.
“Queremos rescatar esa parte de nuestra historia. Es como si parte del municipio de Pájara tuviese alzheimer, como si una parte de nuestro territorio careciera de aspectos naturales y culturales”, comenta en baja voz, pero con la misma claridad, Antonio Cabrera, que inmediatamente increpa a los estamentos del ejército, “sus argumentos se basan en la seguridad de los vecinos, y vemos como sus argumentos se desmoronan. Hay que recordar que en muchas ocasiones las personas, asociaciones o instituciones, utilizan la mentira como una herramienta para ocultar y falsear información, esto es algo que están haciendo con nosotros. Esta no es una lucha en contra del ejército, pero si contra la ocupación de este espacio que tras 33 años, los hechos nos constatan que fue, y es hoy, una auténtica injusticia contra los vecinos de este municipio”.
Y concluye Antonio Cabrera antes de dar comienzo a la reunión, “este debate que queremos abrir, y esta lucha que queremos dar es en homenaje a nuestros antepasados, a nuestros abuelos, que fueron los que mantuvieron ese territorio, alterado durante estos 33 años por las maniobras del ejército, con actos como los de estos últimos meses. Nos han ido despojando de los frutos que daba ese territorio, nos han ido cortando los accesos. Nos han quemado el tronco, por así decirlo, pero las raíces no nos las podrán arrancar, y vamos a luchar por esas raíces, por la de nuestros abuelos, que fueron quienes nos legaron este territorio”. |