|
SB-Noticias.- El escritor, periodista y filósofo italiano declaró a SB-Noticias estar completamente convencido de que “la alternativa a la voracidad del Sistema Capitalista actualmente dominante en el mundo no es otro que el de un Socialismo real”. Con la precisión analítica que le caracteriza, Frabetti nos invita a reflexionar sobre el actual anquilosamiento institucional de la vieja Europa y nos devuelve la ilusión con su mirada alentadora hacia una América Latina siempre en ebullición. Comparte además un nostálgico presentimiento: “La Revolución de Mayo del 68 aún no ha cesado”.
¿Cuál sería la alternativa al Sistema Capitalista? “Yo lo tengo perfectamente claro –afirma de manera tajante Frabetti- la única alternativa posible al voraz sistema capitalista es el Socialismo real. El mayor problema que se plantea a la sociedad actual no es precisamente el de la escasez de combustibles. Lo que resulta verdaderamente pernicioso no es la carencia de fuentes de energía, en cambio, sí que es muy negativo el hábito consumista que padecemos. Somos víctima de nuestras ansias de consumo irrefrenable, nos agredimos a nosotros mismos y esto es completamente insostenible para el planeta, además de inviable para cualquier economía y tarde o temprano, será insoportable para el propio ser humano. Miren, las estadísticas de la propia ONU son contundentes: Si todos los pobladores del planeta quisiéramos vivir como lo hacen los habitantes de Estados Unidos, necesitaríamos tres planetas y medio como el de la Tierra ¿Hacia dónde nos conduce pues el sistema capitalista?” ¿Cuándo perdió la Sociedad la conciencia de sí misma? “Existe una gran perversión en el sistema cultural predominante en toda la órbita capitalista: han conseguido estafarnos sustituyendo la Cultura del Pueblo por una cultura de masas. Han relegado a pieza de museo la cultura popular, aquélla que nacida en el pueblo retorna a éste devolviéndole los valores humanos que toda sociedad necesita para subsistir: hablo de principios como el de la cooperación, la colaboración o el realce de lo público, por ejemplo. En cambio, con la cultura de masas que nos han impuesto han conseguido que nos volvamos competitivos y consumistas. Nos han vendido subproductos y tópicos banales que ciertamente están logrado su propósito: degradarnos como individuos y como Sociedad humana. Una cultura de masas consumista que nos lleva hacia el abismo y en la que difícilmente entreveo una solución incruenta. Vuelvo a reiterarme en que la única alternativa es el socialismo y éste habrá que implantarlo de la forma menos cruenta posible” Y de la vieja Europa ¿Qué queda? “La vieja Europa también está polarizada políticamente. Es más, estoy por afirmar que Europa es en estos momentos más fascista que otra cosa. Para ello cuentan las clases dominantes con unos Medios de Comunicación de masas que reprimen sin rubor alguno cualquier intento de reacción por parte de la izquierda real. Claro que, aún así no debemos tirar la toalla: hemos de conservar la esperanza en un amplio sector de la juventud que se resiste y que se manifiesta y lucha especialmente a través de Internet.” ¿América Latina planta cara a Estados Unidos? “Sin lugar a dudas. Es en América Latina donde hay más necesidad de cambio real y los resultados de esta exigencia ya comienzan a vislumbrarse. No es preciso mencionar los países concretos en los que el proceso parece habérseles escapado de las manos a los estadounidenses. Es más, si lo analizamos bien, a Estados Unidos tan sólo le queda como aliado Colombia. ¡Quién lo iba a decir! pero lo cierto es que están sucediendo cosas extraordinarias en América latina: surge la “Patria Grande” de Simón Bolívar y hay quien se aventura a pensar en voz alta con una organización de carácter militar en la que se hallen integradas todas las fuerzas del cono sur. Los síntomas son claros: Estados Unidos es un país decadente, sumido en una crisis financiera muy profunda y que tiene que echar mano de la industria bélica para remontar. Estados Unidos pierde no sólo poder político, también en el plano cultural su capacidad de influencia ha disminuído y su desgaste es muy serio.” ¿Se encuentra Cuba ante la disyuntiva de tener que optar entre el Capitalismo o el Socialismo? “En absoluto. Cierto es que Cuba está en un momento histórico que cuando menos podríamos calificar como interesante y por qué no, también de peligroso. Cuba ha sido capaz de resistir a un bloqueo de cincuenta años y lo ha hecho con una gran dignidad: no hay más que compararla con cualquiera de los países circundantes de la propia América. Reconozco que no todo lo que allí sucede es bueno, pero sí creo que Cuba puede ser un ejemplo a seguir. Se plantea un desafío sin precedentes: cómo compatibilizar el socialismo cubano en un entorno capitalista, cuál será su lugar en un mundo que le es completamente adverso. Sinceramente, creo que el socialismo cubano va a superar el trance y sabrá imponerse.” En estas fechas parece obligado preguntarle por la Revolución de Mayo del 68 ¿Una gran desilusión? “En aquellos años hubo motivo real para la ilusión. Luego ya sabemos lo que sucedió. No obstante, siempre he valorado de forma positiva los acontecimientos de la época: por vez primera se sentaron las bases de movimientos y corrientes de pensamiento que aún hoy siguen estando vigentes. Por ejemplo, el movimiento feminista, para mí, el fenómeno con mayor fuerza transformadora que se haya producido en occidente en los últimos siglos: en mayo del 68 se dieron los primeros pasos. También en esos años se estableció una conexión muy interesante entre los obreros, los intelectuales y los estudiantes universitarios. De manera que, si bien tuvimos que admitir una cierta decepción a corto plazo, hoy vemos como resurgen con vigor muchos de aquellos procesos.” |