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Antonio Hernández Lobo.- La educación en nuestra ciudad se encuentra inmersa desde hace prácticamente un año en un proceso de relanzamiento y reforzamiento dentro del concepto de ciudad educadora. El término 'ciudad educadora' comenzó a acuñarse a principios de los años 70. La UNESCO elaboró un informe sobre la situación de la educación en el mundo y las estrategias posibles para su desarrollo. Se puso de manifiesto la complejidad y el carácter permanente del hecho educativo, su continuidad fuera de la institución escolar y la posibilidad de utilizar con fines educativos diferentes recursos y medios de nuestro entorno. Hablamos del concepto de la educación como llave para construir comunidad, así como el factor fundamental para el desarrollo de la convivencia y de la identidad de los pueblos: cuanto más formados y creativos sean los ciudadanos más enriquecedora será su aportación a todo el colectivo. Así lo demuestran los numerosos proyectos que se llevan a cabo en nuestra ciudad. Un ejemplo claro es el clásico proyecto “Veredas”, cuyo objetivo no es otro que la promoción y revalorización de nuestras señas de Identidad como pueblo en el Telde del siglo XXI.
Las ciudades educadoras, comprometidas con la normalización de la vida democrática y el ejercicio de los derechos humanos, debemos crear oportunidades para la consolidación de valores sobre los que sustentar una cultura de paz y un modelo de convivencia sobre la base del respeto, la libertad, la solidaridad, la tolerancia, la dignidad y la justicia. Así lo observamos desde la atalaya del Consejo Escolar Municipal, donde las personas con discapacidad tienen ya su voz y su voto en este órgano de consulta y asesoramiento. O el proyecto “Con otros ojos” donde el alumnado trabaja la animación a la lectoescritura y los valores interculturales de otros lugares, como el Sahara. Y estos son sólo unos ejemplos de las buenas prácticas que se están tomando en este departamento. Siempre desde la importancia de avanzar hacia una nueva ciudadanía en el sentido de educar en la responsabilidad, el compromiso y la participación democrática. Participación que se consigue con el apoyo a las AMPAS con acciones como “Escuelas de Familia”, donde madres y padres tiene la oportunidad de formarse y poder aprovechar el tiempo libre dentro de un sentido totalmente educador y socializador. Y es que la calidad y el éxito escolar son dos preocupaciones en nuestro municipio. Dentro de la novedad que supone la LOE en lo que se refiere a las competencias básicas, nuestro municipio se adelanta con el proyecto “Aprender Competencias Básicas Jugando: Construye las Matemáticas y lee y crea”, cubriendo este objetivo de luchar por y para el éxito en nuestras escuelas, sobre todo después de comprobar el estado de la educación en nuestra tierra a través de la última oleada del Informe PISA de la OCDE. Desde la Asociación Plan Estratégico Ciudad de Telde compartimos el objetivo común de trabajar conjuntamente en proyectos y actividades para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos y ciudadanas a partir de su implicación activa en el uso y la evolución de la propia ciudad. Y es que estamos comprometidos con una educación orientada a fortalecer la cultura y los valores de una ciudadanía democrática. Es decir, promoviendo y asegurando el progreso, la integración y la cohesión social. Previniendo y compensando las desigualdades sociales, económicas y culturales de nuestro municipio. A modo de conclusión, el Desarrollo Estratégico de Telde como Gran Ciudad pasa por asegurar el proceso de desarrollo, formación y transformación de la ciudad, no sólo en lo físico y urbanístico, sino también en lo humano, ambiental y social a través de la educación de sus ciudadanos. Y esta educación pasa por la participación de toda la ciudadanía “sin contrapartidas”. Antonio Hernández Lobo es Presidente de la Asociación Plan Estratégico Ciudad de Telde y Vicepresidente del Consejo Escolar Municipal de Telde |