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SB-Noticias.- Rafael Hernández, miembro del Sindicato Unificado de Policía (SUP), responde a los comentarios que apuntan que los escoltas de Juan Fernando López Aguilar podrían ser usados para otras labores distintas de las de seguridad: “Lo que queremos es que se nos respete como trabajadores, y que si hay personas 8 horas de pie que se les respete como mínimo, [...], porque entre otras cosas se están jugando la vida por ti”.
Aunque afirma Hernández que el sindicato ha actuado de manera “prudente” en torno a lo relacionado con la polémica de los escoltas del ex Ministro de Justicia y Secretario General de los socialistas canarios, señala que se les está “dando caña” en la prensa. “Pero los escoltas, existen”, dice reafirmándose en el comunicado del SUP. Si bien reconoce que es cierto que otros políticos como él también disponen de escoltas, entiende que al menos se ha abierto un debate que estiman necesario, y que se producirá la próxima semana en la Asamblea Nacional que se celebrarán en Madrid, el martes día 13. Comenta que la situación es insostenible, pues el número de efectivos que se destinan a labores de escolta es muy alto. Así lo ratifica además el comité federal de Canarias, que entiende que esta situación se produce no sólo a nivel del Archipiélago, sino también del resto del país. “No se pueden mandar 500 ó 700 policías de cada promoción a custodia”, dice Rafael Hernández, recordando que una de las principales quejas reiteradas por este colectivo es precisamente la escasez de medios humanos y materiales a la que hacen frente. En cuanto a unas declaraciones de López Aguilar en las que éste afirmaba que el secretario general le había pedido disculpas, las desmiente por completo, y lo hace en base a un escrito que les ha sido remitido por el mismo secretario general en el que cuenta que es cierto que mantuvo una conversación telefónica con el líder de los socialistas canarios, y que incluso “reconoció” algunos extremos, pero que en ningún momento se disculpó por el comunicado. Observa, además, que se trató de una conversación de carácter privado, cuya privacidad rompería López Aguilar al hacer que trascendiera públicamente. |