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SB-Noticias.- Tomás de Azcárate, presidente del Instituto de Turismo Responsable (ITR), expresa su rechazo a que se produzca la “flexibilización” de las directrices turísticas anunciada por el Vicepresidente del Ejecutivo canario, José Manuel Soria. Desconfía además de cuál será la auténtica pretensión del Gobierno al modificar estas normas, pues “todo el mundo sabe lo que opina el Partido Popular y Soria”, de quien recuerda que se muestra favorable a que se permita una “construcción libre”.
Según Azcárate, esta ley de directrices así como la ley del territorio son “dos lacras de Canarias, que cambiaría profundamente”. Afirma que la ley de directrices cuya modificación ahora se plantea, era ya de por sí “inaplicable, compleja y confusa”. Explica que precisamente su compleja interpretación y aplicación derivó en que se haya permitido “un desarrollo depredador en beneficio de unos cuantos, sin pensar en la sostenibilidad del sector turístico”. “Todo tiene su trampa”, comenta el experto cuando se refiere a la “flexibilización” de las directrices. A su juicio, la ley ya era “mala” pues no acotaba de manera clara el margen donde construir y no establecía cuál es el modelo de desarrollo turístico que se quiere para el Archipiélago de una manera clara. En este sentido, recuerda cómo al final de la legislatura pasada, en un acto que califica como “esperpéntico” y sobre el cual entiende que “todo el mundo debe sentirse enormemente avergonzado”, fueron aprobadas más de cinco mil camas turísticas en el Parlamento de Canarias. En su opinión, si estas leyes ya resultaban “inaplicables”, de producirse su “flexibilización” sin que se establezca una política turística clara para el Archipiélago, augura el presidente del ITR un futuro “poco esperanzador”. La apuesta que se hace desde el Instituto de Turismo Responsable es la de un modelo basado en la calidad y la fidelidad, así como en el desarrollo de la oferta complementaria, que entiende se encuentra “poco desarrollada”. “Los políticos tienen que darse cuenta que el desarrollo turístico va por otro lado, no por la construcción pura y dura”, comenta Azcárate, quien aboga por que se produzca una profunda renovación del modelo de turismo en Canarias, y por que no se “abra la mano” y se permita que “venga cualquiera a construir aquí, por muchas estrellas que traiga”, pues ese dinero no se queda en las Islas y no crea empleo de calidad para los canarios, dice. |