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Intersindical Canaria contra el puerto de Granadilla Imprimir E-Mail
lunes, 29 de enero de 2007

Los argumentos de la Comisión Europea para aprobar un puerto en Granadilla están equivocados. Las pretendidas “razones imperiosas de interés público de primer orden” no existen. En INTERSINDICAL CANARIA rechazamos absolutamente la construcción de este puerto industrial en Granadilla y declaramos que son inciertas las informaciones de los Gobiernos de España y de Canarias sobre los que la Comisión Europea sustenta.

Por el contrario, los argumentos que demuestran la inconveniencia de este proyecto de puerto son de naturaleza medioambiental, comercial, económica, técnica, operativa y social:

MEDIOAMBIENTAL: Desde el primer proyecto presentado y sucesivos, se ha negado que existieran afecciones ambientales, pero ahora la propia Comisión Europea reconoce un fuerte impacto ecológico. Si los dictámenes anteriores eran erróneos, probablemente el actual lo sea también. La aceptación gratuita del perjuicio a los espacios naturales por razones de interés público no se justifica jamás, pero menos todavía cuando el evidente cambio climático, que ha venido a dar la razón a los movimientos ecologistas, obliga a modificar los criterios utilizados en la materia. La laxitud en la justificación de daño ambiental por razones económicas ha motivado el deterioro del planeta y debe ser aplicado con la mayor rigurosidad. Para mayor abundamiento, es falso que no existan más alternativas al puerto de Granadilla, como demuestra la propia ampliación, que debería estar ya realizada, del de Santa Cruz. O el tramo de costa ya deteriorado donde puede instalarse una infraestructura que cubra las necesidades.
Además, las medidas compensatorias que se establecen son de muy difícil ejecución y, en todo caso, perturbarían la operación portuaria, por lo que todo indica que en la práctica no serían llevadas a cabo.
El pretendido interés medioambiental que se adjudica a la construcción de este puerto por su relación con el gas mal llamado natural no se sostiene. Porque el uso del gas como fuente energética tiene inconvenientes demostrados, en cuanto a la seguridad del suministro. Porque ya existen actualmente instalaciones en la zona que pueden ser utilizadas para la descarga del gas licuado. Y porque la construcción de la planta costa afuera es una posibilidad cierta, recomendada por los técnicos. En cuanto al combustible para el aeropuerto sur, puede también descargarse por las mismas instalaciones citadas.
La argumentación de que evitar el sentido norte sur del tráfico de mercancías por carretera sería beneficioso medioambientalmente, resulta ridícula, pues es tanto como afirmar que un tráfico hacia el norte contamina menos que hacia el sur.

COMERCIAL: Se afirma que el puerto de Granadilla captaría tráfico de trasbordo para la isla de Tenerife. Pero se oculta que en Santa Cruz hay actualmente una capacidad real ociosa para cerca de trescientos mil teus y, sin embargo, la Autoridad Portuaria no solo no ha podido captar un solo contenedor de trasbordo sino que ha perdido los pocos que operaban en este puerto. En Santa Cruz no opera trasbordo a pesar de contar con capacidad operativa para ello. La ineficacia comercial en Santa Cruz no se tornaría en eficacia en Granadilla. El negocio del trasbordo está desarrollándose ahora, y dentro de diez o quince años, cuando Granadilla podría estar en funcionamiento, ya no habrá tráfico que captar.
En cuanto a la actividad exportadora, Tenerife, territorio limitado y con carencias energéticas, tiene que dirigir su producción a a mercancías poco voluminosas con alto valor, que no necesita un puerto de enormes dimensiones para su embarque. El Puerto de Santa Cruz está en condiciones de atender la exportación industrial si existiera, porque hoy por hoy no existe. Decir que Tenerife no exporta porque no dispone de puerto es tan falso como ingenuo.

ECONÓMICA: El disputado negocio del trasbordo se plantea en términos de precios. Las tarifas aplicadas no son tan interesantes como se afirma y no soportan financieramente la exagerada inversión de este puerto. Inversión, por otra parte, que debería dirigirse a destinos mucho más necesarios y urgentes.
La construcción de un puerto industrial a pocos kilómetros de las zonas turísticas más importantes de la isla, afectará sin remedio a una actividad que constituye el soporte fundamental de la economía canaria. Este puerto en Granadilla conduciría al marasmo económico de Tenerife.

TÉCNICA: Todos los informes técnicos demuestran que el régimen de vientos en la zona de Granadilla, como demuestra el amplio parque eólico existente, dificultarían gravemente la operación de contenedores. La tecnología no puede asegurar rendimientos competitivos en un puerto sometido a fuertes vientos.
Las capacidad física para atender grandes buques no es problema, porque el tamaño de todos los buques que navegan en las líneas que operan o pueden operar en Canarias, no impide que sean atendidos en el Puerto de Santa Cruz.
La “imposibilidad de ampliar el actual puerto de Santa Cruz de Tenerife” es incierta y contradice la realidad, dado que ya existe y está adjudicado un proyecto de ampliación que triplicará la capacidad de este puerto. Otra cosa es que la actitud interesada de la Autoridad Portuaria haya retrasado estas obras, para justificar artificial y trapaceramente la construcción del puerto de Granadilla. Además, existen otras propuestas técnicas para mayores ampliaciones, cuya posibilidad nadie ha podido refutar todavía.

OPERATIVA: Contra lo que se ha dicho, un puerto en Granadilla no podría ser complementario del de Santa Cruz. Afirmar que una isla de las dimensiones y características de Tenerife puede disponer de dos puertos constituye una afrenta al sentido común. A corto plazo, uno de ellos eliminaría al otro y el sur de Tenerife carece del tejido industrial y comercial que precisa todo puerto; lo cuál, unido al flaco éxito comercial que tendrá Granadilla, determinará probablemente que sea el puerto capitalino el que se mantenga. Tampoco puede descartarse que con todos los trastornos comerciales ocasionados por la existencia de dos puertos, el desarrollo experimentado por el transporte interinsular termine por hacer innecesarios a ambos. El verdadero peligro, que los promotores del puerto de Granadilla pretenden ocultar, es que actualmente Canarias no necesita de dos -y mucho menos de tres- puertos de entrada y salida. Las mercancías pueden importarse y exportarse por un solo puerto y distribuirse luego por la red interinsular. Si se mantiene este irracional proyecto de Granadilla, el futuro que espera a Tenerife es el de tener un puerto menor de cabotaje y otro desierto.

SOCIAL: La supuesta creación de veinte mil empleos, no sería más que una movilización norte sur. La desaparición del Puerto de Santa Cruz, con el traslado de su entramado comercial, industrial y social, desequilibraría el espacio insular y desembocaría en una catástrofe social de dimensiones pavorosas. Aun suponiendo lo imposible, que Granadilla tuviera viabilidad, la instalación súbita, en una zona no preparada, de un enorme contingente humano, es una barbaridad inconcebible en una planificación sensata.

INTERSINDICAL CANARIA considera que no existe argumentación que pueda avalar la conveniencia de este proyecto de Puerto en Granadilla y que no se han refutado ninguna de las razones en su contra. Por ello, reclama a las tres fuerzas políticas, CC, PP y PSOE, que por causas incomprensibles están apoyando este proyecto, que reconsideren su actitud.

Muy especialmente, INTERSINDICAL CANARIA demanda a los Gobiernos de Canarias y de España que examinen de nuevo la información que facilitaron en su día a la Comisión de la Unión Europea, para que comprueben el cúmulo de inexactitudes y errores que contiene, de manera que se reconduzca una decisión que supone un atentado flagrante contra los intereses del pueblo canario y la integridad de nuestro territorio insular.

Entre tanto, INTERSINDICAL CANARIA rechaza con toda firmeza el proyecto y llama a los trabajadores y las trabajadoras de Tenerife a unirse a la manifestación convocada para el sábado 18 de noviembre a las 11 de la mañana en la plaza Weyler de Santa Cruz de Tenerife.

(*) Del Secretariado Confederal Nacional de INTERSINDICAL CANARIA
 
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