|
El perímetro del fuego pasa en cinco horas de 14,7 a 32,2 kilómetros debido a la virulencia del fuego, que se trasmite por la copa de los árboles. El presidente del Cabildo de Tenerife no confía en que el incendio pueda ser controlado durante la noche. La fotografía nocturna, cedida por un amable colaborador de San Borondón Voz del Pueblo, muestra un espectáculo dantesco.
El incendio que se inició sobre las 10:00 horas de hoy en la zona de Los Campeches de Icod el Alto, en el término municipal de Los Realejos, afecta ya a 2.600 hectáreas y ha obligado a desalojar, por prevención ante el fuego y el humo, a unos 2.000 vecinos de pequeños núcleos poblacionales de Los Realejos, El Tanque, Garachico, Icod de los Vinos y La Guancha.  El incendio que a las 15:00 horas abarcaba un perímetro de 14,7 kilómetros afecta ahora a 32,2 kilómetros, informó en rueda de prensa el presidente del Cabildo de Tenerife, Ricardo Melchior, quien se mostró pesimista de que el fuego, que se transmite por la copa de los árboles, pueda estar controlado a lo largo de la noche debido a su virulencia. Las altas temperaturas, la baja humedad y el viento, que supera los 45 kilómetros por hora, están dificultando las labores de control del fuego, que afecta al Parque Natural de la Corona Forestal, y que en cinco horas ha pasado de afectar a 785 hectáreas a 2.600. Los cortafuegos establecidos esta mañana por los servicios de extinción en la cola del incendio, que limita con el Valle de la Orotava, han funcionado y han evitado que el fuego se propague a esa zona. Sin embargo, la cabeza del incendio ha ido avanzado a lo largo de la tarde por el Oeste, donde se sitúa la principal preocupación de las autoridades, ya que en esa zona se encuentra la mayor masa forestal de Canarias, según relató Melchior, quien explicó que los esfuerzos se centran ahora en evitar que las llamas lleguen a la colada del Chinyero. El fuego ha llegado al límite del Parque Nacional del Teide, zona donde la materia combustible es menor y donde es más fácil de combatir el fuego, indicó Melchior. En la zona Norte, la que limita con las poblaciones, trabajan 18 unidades del Consorcio de Bomberos de la Isla, para defender las casas y a la población, y es donde se han tenido que desalojar pequeños núcleos poblacionales debido al fuego y al humo. En las labores de extinción trabajan una brigada de alta movilidad, siete brigadas de tierra con sus correspondientes vehículos, siete autobombas, cinco helicópteros (cuatro del Gobierno de Canarias y uno del Cabildo de Tenerife), así como un hidroavión del Ministerio de Medio Ambiente, además de 18 unidades del Consorcio de bomberos y cinco unidades de bomberos del Parque Nacional del Teide. Además se espera la llegada de varias brigadas procedentes de La Palma y de El Hierro que entrarán de refresco a las brigadas que están actualmente actuando. El Gobierno de Canarias ha solicitado al Gobierno central tres helicópteros que llegarán a las Islas mañana por la tarde y que colaborarán en las labores de extinción de los incendios de Gran Canaria y Tenerife. Ricardo Melchior reiteró las sospechas de que el incendio ha podido ser intencionado, ya que en la madrugada del sábado al domingo se produjo un conato en la misma zona donde se hoy inició el fuego, pero no existe ninguna confirmación al respecto, ya que los esfuerzos se centran en detener el incendio. El presidente del Cabildo de Tenerife explicó que en esa misma zona cada año se producen unos diez o quince conatos de incendios, por lo que se vigila a varias personas que se suponen pueden ser los autores de los mismos, aunque Melchior indicó que es imposible controlarlas a todas. Además, mostró su preocupación por otros conatos que se están produciendo en la Isla, como en la zona de Chío, en el municipio de Guía de Isora, al Sur de la Isla, sobre el que también se está actuando pero que de no controlarse cogería en retaguardia a los servicios de extinción. |