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Profesores...¿Quién se la tiene que envainar? Imprimir E-Mail
lunes, 21 de abril de 2008

Alejandro de Bernardo.-

Jugando con las palabras. Qué pena. Qué irresponsabilidad, más bien. Los hay que no aprenden nunca. También los hay de los que no les cabe ni la menor duda. Ni nada. No hay espacio cerebral ni para eso. Sólo se mueven en el mundo de las certezas. Por eso uno no se debe extrañar ni de las cosas más raras. Tan absurdo es que un sindicato (seis) pierda un referéndum con un ochenta por ciento de los votos apoyando la postura contraria y siga blandiendo los postulados derrotados como peticiones del grueso del profesorado, como que se convoque a esos mismos "representantes de la nada" para negociar mientras se ignora a los que llevan en sus alforjas las demandas firmadas de la inmensa mayoría de los maestros.

Y siguen jugando. A la gallinita ciega o a maricón el último. Díganme si no es joder por joder, sentarse a pactar con los sindicatos que no representan a nadie. Si no es el recolmo anunciar como lo ha hecho la portavoz de educación en el Parlamento, Marisa Zamora, -la voz de Coalición Canaria- que, tras los paros convocados para la semana que mañana comienza, "se llamará tanto al comité de huelga como a los seis sindicatos que firmaron el preacuerdo, y se pondrá de nuevo sobre la mesa la misma oferta que rechazó el profesorado en referéndum". Y que "se buscará el máximo consenso" pero el Gobierno "estaría dispuesto a firmar un acuerdo que no apoyen los miembros del comité". Y, ¡ojo al dato!, "los que no participarán son los profesores". "Esta vez no habrá referéndum".

Vuelvan a leerlo, por favor, que en este mismo periódico en la edición del jueves el titular rezaba así: "Coalición Canaria se ofrece a mediar en el conflicto de educación y se ha reunido con representantes de las seis centrales que firmaron el preacuerdo con la Consejería que fue rechazado en referéndum". Díganme que no se tienen que frotar los ojos. O estamos todos tontos o alguien así lo cree. ¡Dios mío!... Voluntad de mediación… A eso se le llama meter el dedo en el ojo, señores. Y lo de negociar tras los paros y no antes… con qué fin. Déjenme que piense. A ver… A) para que los profes utilicen esos días para reflexionar. B) para que la gente se les eche encima cuando tengan que quedarse con los pibes en casa. C) para sacar unas perrillas a costa de los incautos maestros (noventa euros al día por cada profe en huelga, más o menos) y gastarlas en publicidad contra los propios paganos… Elija usted, querido lector, la que quiera. Probablemente les valen casi todas.

Voluntad de mediación. Yo siempre tuve otra idea muy distinta de lo que significaba eso. Claro que a lo mejor me he quedado algo desfasado en la evolución del lenguaje.

Se está jugando con fuego. Los maestros están muy quemados por todo lo que hasta ahora han estado "regalando" a la sociedad sin que sea considerado por nadie. Siempre ocurre igual: lo que es gratis no se valora. Y puede que, conscientes y cansados de tanto esfuerzo -¿podrían llamarse contrapartidas?- nunca tenido en cuenta, se planteen limitarse a impartir conocimientos, procedimientos y actitudes a sus alumnos, y decidan que los problemas sociales de alumnos y padres les resbalen; que las fiestas, eventos y celebraciones locales o insulares -ya sean Carnavales, días del mar, de las cruces o del santo patrón- se la traiga al pairo y dejen de colaborar con los ayuntamientos y otras instituciones; que los programas, debates, folletos y demás bagatelas que se le ocurren al político de turno para que luego se traten en los centros educativos caigan en el amplio saco de la desidia; que se limiten a cumplir escrupulosamente y al pie de la letra con los deberes profesionales encomendados, aquellos por los que les pagan. Eso sí, ni un segundo más, ni un raquítico esfuerzo fuera de lo regulado.

Ni qué hablar de que aquello de comprar los libros del Plan de Gratuidad y repartirlos, controlarlos, vigilar su devolución en buen estado… o ejercer de psicólogo, asesor familiar… salir de viaje con los alumnos… pasaría a mejor vida. En fin, que puestos a tocar las narices, nadie se crea que sólo los pilotos cuando hacen huelga las vísperas de un puente o vacaciones, o los encargados de recoger la basura -por poner un ejemplo reciente- disponen de medidas de presión capaces de obligar a sentarse a la mesa y negociar. Claro que, todo depende del valor que le demos a todo este amplio espectro de actividades que se llama educación y que depende en gran parte del hacer del profesorado. Si nos importa un rábano, pues… que hagan las huelgas y paros, reales o de celo que quieran.

A lo mejor esa es la respuesta. Que a esta Administración eso de la educación no les mola mogollón. A ver si nos independizamos y con un áfrico -futura unidad monetaria del estado canario- tan fuerte como el orgullo de los que gobiernan, todos contentos. Hay que joderse, con perdón.

 
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