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Ben Magec-Ecologistas en Acción han presentado un informe ante la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación Territorial del Gobierno de Canarias en el que se detallan las graves afecciones que, para el medio natural, para la seguridad ciudadana, y para el sector pesquero, conllevaría otorgar la licencia de construcción al puerto deportivo de Los Abrigos.
Para esta Federación, en cuanto al medio natural, esta obra afectaría a dos Lugares de Interés Comunitario (LIC), uno de ellos terrestre (LIC Barranco de Orchilla), y otro marino (el LIC Sebadales del Sur). Respecto a este último, recuerda que el sebadal, que se encuentra en la zona de construcción de este puerto, “es el más grande y el mejor conservado” de los cartografiados en Tenerife, y “se verá afectado en la fase de construcción del puerto, en la que se producen una gran cantidad de partículas en suspensión que sepultan a las fanerógamas, que pueden colmatarla o destruirlas a causa de la turbidez”.
Además, indica que en la costa donde se pretende realizar la actuación existe una importante banda de algal fotófilo, y destaca que los fondos rocosos colonizados por algas son enclaves de alta biodiversidad y de gran importancia productiva, y juegan “un papel fundamental como zonas de reproducción, refugio y criadero para multitud de especies de interés”.
En lo que respecta a la seguridad ciudadana, Ben Magec hace hincapié en la afección al Barranco de la Orchilla, calificado como LIC y como área de Protección Ambiental 1 por el Plan Insular de Ordenación del Territorio.
Este barranco, además de por sus importantes valores naturales y etnográficos, se caracteriza por su gran extensión (su cabecera se encuentra en el mismo Parque Nacional del Teide), y por su inmenso caudal, cuyas previsiones de cálculo de avenidas es de 393,4 m3/sg, para un periodo de retorno de 500 años.
Esto supondría, en el momento de la avenida, la destrucción del muelle deportivo, la colmatación de la bahía y necesidad de dragar, así como la contaminación que produciría el arrastre de aceites, grasas y vertidos, entre otros, informa Ben Magec en un comunicado.
Por último, la Federación considera que el sector pesquero no saldrá nada beneficiado de la privatización de la costa, “que además de incrementar los costes fijos de su ejercicio profesional, favorecerá un aumento de la competencia con los barcos de recreo que, en muchos casos, también capturan y venden pescado de forma ilegal, que contribuyen a contaminar aún más el litoral, y que destruirán esos sebadales y algales que garantizan el abastecimiento de los recursos naturales que les sirven de sustento”.
Para Ben Magec-Ecologistas en Acción, esta obra ni siquiera favorecerá las actividades de ocio, ya que creará una zona de baño que se verá pronto contaminada por los aceites y restos de fuel de los barcos, en un muelle tan cerrado y con tan pocas posibilidades de que las mareas arrastren la suciedad hacia alta mar.
La ejecución de esta infraestructura “conculcaría gravemente tanto la propia normativa europea, como las Leyes de Ordenación del Territorio estatal y autonómica, con lo que cualquier acción que condujese a autorizarla, debería ser penalizada”. |