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Audio de la entrevista a Carlos García.
SB-Noticias.- Carlos García, médico especialista traumatología en el Hospital Universitario de Canarias, denuncia que sus pacientes están siendo derivados de manera innecesaria a clínicas privadas con concertación con el sistema sanitario público, mientras que a él no le preparan operaciones. Señala la suya como una de las especialidades con más demanda social, a pesar de lo cual se encuentra sin poder trabajar. Comenta que ha comunicado esta situación a la dirección del hospital, obteniendo el silencio por toda respuesta.
Explica que uno de los casos de derivación improcedente a una clínica concertada de que ha tenido conocimiento es precisamente el que afecta a una familiar suya, (por lo que conoce los hechos de primera mano), a quien tras siete meses en lista de espera para ser operada por su médico, Carlos García, fue llamada sorpresivamente instándola a presentarse a la mañana siguiente en ayunas en una clínica privada para ser atendida. “Se negó”, cuenta García, alegando que éste era su médico y que debía ser asistida donde él ejerce, en el hospital público. Asimismo, denuncia que el Hospital Universitario de Canarias es el único dentro de la red pública de las islas en el que las derivaciones son llevadas a cabo por el sistema centralizado de admisiones, pues en el resto de centros de su nivel en Canarias son los jefes de servicio de cada una de las especialidades las que deciden qué patologías deben ser derivadas. Afirma que no denuncia al empresario dueño de una clínica privada, que a todas luces desea hacer negocio, ni tampoco al médico especialista que trabaja en la sanidad privada porque gana tres veces más que haciéndolo en el sistema público. “Yo denuncio a los poderes públicos, a los poderes políticos y gobernantes que privatizan la sanidad sin necesidad”, sentencia García. En este sentido, trae a colación las palabras del portavoz del grupo de CC en la cámara regional, José Miguel Barragán, en el pasado Debate de la Nacionalidad, al afirmar que mientras hubiera un sólo canario en lista de espera, y pudiera derivarlo a una clínica concertada, lo haría inmediatamente. “Yo me quedé pasmado...”, comenta García, “¿y por qué no me lo pasas a mí y yo lo opero, que cobro un sueldo por ello...?”, añade, insistiendo nuevamente en reclamar su derecho a trabajar. Se considera este médico una posible víctima de moving laboral, por lo que lleva a cabo averiguaciones e investigaciones mediante las que asegura que puede demostrar que las numerosas derivaciones de enfermos al sistema privado, especialmente a lo que en traumatología se refiere, son selectivas. Advierte por ello que acudirá ante la justicia, para que sean fiscales los que investiguen esta irregular situación, en la que un hospital de tercer nivel como el HUC, es decir, de máximo nivel asistencial, se estén realizando intervenciones de patologías menores, que podrían llevarse a cabo en hospitales comarcales, centros de salud y ambulatorios. “El resto de patologías, las económicamente rentables, son derivadas a hospitales concertados”, señala Carlos García. A su juicio, esto podría acabar considerándose como “un sistema de corrupción sanitaria”. Recuerda que en una ocasión en que expuso su problema a la anterior dirección del hospital, expresando su malestar por no tener pacientes a los que atender, aquel le contestó: “No te quejes, que tú cobras tú sueldo mensualmente y encima no trabajas...”. “Esto va trascender públicamente, y además lo haré por vía judicial y se acabó. ¡Que investiguen los fiscales...!”, advierte el médico. |