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El PSC considera vergonzoso el nuevo reglamento para el ordenamiento de los turnos de intervención |
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jueves, 26 de julio de 2007 |
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Los socialistas aseguran que la reforma "cercena" los derechos de los concejales. Se limitan los tiempos de discusión en los plenos, el número de intervenciones y las mociones quedan reducidas a una por cada tres ediles. El grupo Socialista del Ayuntamiento de Santa Cruz considera “una vergüenza” la reforma del reglamento para el ordenamiento de los turnos de intervención que se pretende aprobar el viernes para los plenos en el Ayuntamiento.
Así lo indicó hoy el concejal del PSC Ramiro Cuende, quien indicó que el reglamento limita el debate en los plenos y “cercera” los derechos de los concejales al reducir el número de mociones presentadas a una y el número de preguntas o comparecencias a dos por cada tres concejales, y eliminar la comisión de control al gobierno, además de acortar el tiempo de los debates.
Ramiro Cuende se mostró a favor de ordenar el debate, pero no de “un recorte injusto a sabiendas, que cercena el debate y perjudica a los ciudadanos”, y anunció que estudiará la posibilidad de impugnarlo por vía judicial ya que “se vulneran derechos fundamentales y por tanto es recurrible”.
Puso como ejemplo al grupo mixto, que engloba a CCN y Ciudadanos de Santa Cruz, que tendrían sólo una moción por sesión plenaria, y apeló a la Ley de Grandes Ciudades en la que, según su preámbulo, está “la exigencia de un debate político abierto y creativo, en la que se profundice en el control y que el Pleno desarrolle sus potencialidades deliberantes y fiscalizadoras sobre las principales políticas de la ciudad”, algo que, según el PSC, no favorece la reforma planteada.
El edil del PSC de Santa Cruz preguntó “¿Quién es el que gobierna en el Ayuntamiento?” y trazó un paralelismo entre los dos equipos del nuevo Gobierno CC-PP como el de “la suma de dos orquestas en la que unos tocan con disonantes y otros no, con lo cual la música suena mal”, al referirse a las diferentes formas de trabajar de los equipos de ambos partidos.
Añadió además que el pacto suscrito rompe el criterio que seguía Coalición Canaria, y que los castigados son los electores. |