Desde su punto de vista, Rubalcaba pretende que el pueblo español olvide en 24 horas lo que durante años ha estado haciendo en el Gobierno  Audio de la entrevista
SB-Noticias.- El periodista Pascual Serrano analizó en el programa La Trapera de Radio San Borondón el anuncio de la reforma del ejecutivo del Estado hecha pública este lunes por José Luis Rodríguez Zapatero tras la renuncia por motivos electorales de Alfredo Pérez Rubalcaba y advierte que los dirigentes del PSOE ya no buscan al electorado ni de izquierdas, ni de derechas, sino a ciudadanos confiados fácil de engañar, puesto que después de aplicar las políticas neoliberales para calmar a los mercados decir que tienen un programa distinto es un insulto de la inteligencia del electorado socialista.
Pascual Serrano empezó su reflexión ironizando al decir que tras el discurso de Alfredo Pérez Rubalcaba de este fin de semana no es entendible que estuviera en el Gobierno de derechas del PSOE y no estuviera acampado en la Puerta del Sol con los indignados, puesto que sus palabras parecían que no correspondieran a quien hasta ahora ha ostentado la vicepresidencia del Gobierno, siendo quizás más propias de un indignado. Desde su punto de vista, hasta ahora sabíamos que el Gobierno socialista de Rodríguez Zapatero nos estaba engañando, pero hasta ahora no sabíamos que además nos tomaba por idiotas, puesto que la sensación que como ciudadano tiene es que los políticos creen que los ciudadanos no tenemos criterio. El prestigioso periodista se pregunta hasta qué punto nuestros dirigentes políticos nos toman a los ciudadanos por idiotas, porque si bien es verdad que la sociedad española había demostrado después de ocho años de gobierno neoliberal de José María Aznar y del PP que no tenían memoria de las políticas de derechas que pueden llegar a hacer los ejecutivos socialistas, razón por la que pudieron votar a José Luis Rodríguez Zapatero, pretender como ha hecho Rubalcaba que no tenga memoria en tan sólo 24 horas es un ejercicio sumamente complicado. Desde su punto de vista, Rubalcaba pretende que el pueblo español olvide en 24 horas lo que durante años ha estado haciendo en el Gobierno, dicho lo cual personalmente confía en que la ciudadanía no sea tan tonta como creen los dirigentes de los grandes partidos, porque si bien unos ciudadanos son de izquierdas y otros de derechas, la realidad es que tanto el PSOE como el PP, partido que no ha hecho nada ni ha propuesto nada, sino que se ha limitado a esperar que el barco se hunda para auparse en el poder, están convencidos de que los ciudadanos somos tontos y vamos a tragar con todo los que nos propongan. Serrano advierte que los dirigentes del PSOE ya no buscan al electorado ni de izquierdas, ni de derechas, sino a ciudadanos confiados fácil de engañar, puesto que después de aplicar las políticas neoliberales para calmar a los mercados decir que tienen un programa distinto es un insulto de la inteligencia del electorado socialista. Tras aclarar que no tiene intención alguna de insultar a nadie, indica que el votante socialista o está muy preocupado o no tiene conciencia política, ni ideología, como le ocurre a los dirigentes del partido, puesto que entiende que el que no esté preocupado con el hecho de que los candidatos digan unas cosas para llegar al Gobierno, pero una vez instalados en él hacen lo contrario o ocurra como ahora, donde en diez días Alfredo Pérez Rubalcaba ha preparado un programa electoral diferenciado de lo que ha venido haciendo en el Gobierno como vicepresidente, es que no les corre sangre socialista por las venas. Pascual Serrano dijo además que poco sentido tienen los Congresos del PSOE cuando ahora el candidato ha elaborado un programa electoral de espaldas a las resoluciones adoptadas, como tampoco tiene sentido que las reformas puestas en marcha por el Estado hayan sido coordinadas por el presidente Zapatero bajo las orientaciones de los banqueros, por lo que afirma que la cúpula dirigente del PSOE se está burlando de forma intolerable en primer lugar del militante de base del partido, después de los votantes y, por último, de todos los españoles. |