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Las organizaciones integrantes de la Plataforma Canarias Libre de Transgénicos se congratulan por este hecho aunque precisan que el Gobierno canario declara la Comunidad únicamente como “zona libre de cultivos” y abogan por aprobar diferentes leyes que constituyan una “nueva política agraria”.
La Plataforma Canarias Libre de Transgénicos considera “un primer paso” la declaración de la región como zona libre del cultivo de estos productos modificados genéticamente, aprobada por el Gobierno de Canarias. Representantes de esta entidad, compuesta por las asociaciones COAG Canarias, Ben Magec Ecologistas en Acción, AGATE, Red Canaria de Semillas, Amigos de la Tierra, el Puesto Ecológico, ACIPMAGA y la Federación de Mercadillos de Tenerife, mostraron hoy su satisfacción por esta declaración en un acto celebrado en la finca Carbonero, situada en el municipio tinerfeño de El Rosario, a la que también asistió el director del Instituto Canario de Calidad Agroalimentaria, Guillermo Díaz.
El objetivo fijado por esta plataforma era la declaración de Canarias como zona libre de productos transgénicos y, a este respecto, el representante de Ben Magec- Ecologistas en Acción, Juan Díaz, precisó que el Ejecutivo canario ha declarado zona libre “sólo de cultivos”. “La declaración de otras zonas europeas como libres de transgénicos- manifestó Díaz- abarca no sólo el cultivo, sino también la alimentación, distribución, el control de las semillas en el interior del país y todo lo que conlleva el cultivo, como el control fitosanitario, los abonos químicos o las plagas”, explicó.
NUEVA POLÍTICA AGRARIA
Díaz hizo hincapié en que el Parlamento canario “tiene que mojarse en esto porque no puede quedarse en una simple declaración del Gobierno. Hay que legislar y por ello proponemos diferentes leyes: de protección del suelo agrícola, de protección de la biodiversidad, de productos ecológicos, así como una Ley Canaria de Control de Plagas, Fitosanitarios y Contaminantes de los Acuíferos, y modificación del Régimen Especial de Abastecimientos (REA), para cubrir la producción local”. “El Gobierno tiene que basarse en ellas para llevar a cabo una nueva política agraria y entonces sí que podremos hablar de que Canarias es una zona libre de transgénicos”, aseveró Juan Díaz.
Otro de los propósitos de esta plataforma es la concienciación del pueblo canario sobre el consumo de transgénicos, sobre todo a la hora de saber elegir y consumir un producto local que puede ser transgénico o no. “El consumidor cuando coge un bote de millo para hacer una ensalada no sabe si es transgénico o no, porque cree que si se vende en el supermercado ‘x’, es bueno para el consumo”, señaló Díaz y añadió que está por demostrar que estos productos “sean aptos para el consumidor”.
Asimismo, otro empeño de ‘Canarias Libre de Transgénicos’ es conseguir que todos los ayuntamientos de Canarias declaren sus zonas libres, aunque hasta ahora sólo 18 consistorios han suscrito esta declaración.
‘MILLO TRANSGÉNICO’
Juan Díaz instó a los medios de comunicación a extremar la prudencia a la hora de hablar del gofio: “Nos podemos cargar una industria que ya apenas queda, que trata de sobrevivir con un elemento que forma parte de nuestra identidad como la sangre de nuestros padres y heredado de nuestros antepasados. Hay molinos que están trabajando con trigo y millo cultivado en Canarias, y no tenemos noticia de que estén moliendo millo transgénico, pero tampoco tenemos un organismo que compruebe si puede estar modificado genéticamente o no”, puntualizó.
El miembro de esta plataforma enfatizó que Canarias “puede ser un paraíso gastronómico” y, al respecto, instó a los centros turísticos a poner en sus fachadas el mensaje “este centro o este comedor está libre de transgénicos”, para que esto produzca “aún más satisfacción al turista”.
Díaz indicó que hay una normativa europea que obliga a etiquetar los productos transgénicos y que en Canarias “ya existen muchos, pero no la totalidad”. “Por ello, es necesario que contemos un laboratorio de referencia para poder analizar si los productos tienen algún gen transgénico, porque no podemos seguir dependiendo de los centros de la Península, y que podría estar bajo la dirección del Consejo Regulador de la Agricultura Ecológica de Canarias o de cualquier otra administración”.
El presidente de COAG Canarias, Rafael Hernández, defendió el principio de la soberanía alimentaria que tienen los ciudadanos europeos y de todo el mundo, a decidir sobre su alimentación y, en consecuencia, los agricultores a producir alimentos para satisfacer esas necesidades en la cantidad y la calidad que se precisa. “Hoy celebramos esta declaración del Gobierno porque es un paso por el que tenemos que felicitarnos todos y también a la consejera de Agricultura”, argumentó.
MENSAJE AL TURISMO
Canarias es la región de la Unión Europea que más biodiversidad con más de 13.000 especies vegetales y animales diferentes. “Muchas de estas especies son endemismos, algunas de ellas en peligros de extinción y, si esto transciende de los intereses agrarios y alimentarios, estamos hablando de intereses medioambientales” y- continuó- “esto es un atractivo más para el turismo”. “Invito a poner carteles anunciadores en los aeropuertos con el mensaje: Llega Ud. a Canarias, una región libre de transgénicos, una medida que puede resaltar el carácter afortunado de estas Islas”, remarcó Hernández.
Guillermo Díaz apuntó, respecto a la necesidad de normativa, que con esta declaración del Gobierno de Canarias, ahora “corresponde al Gobierno del Estado y a la Unión Europea establecer la herramienta normativa para poder prohibir y sancionar el cultivo de alimentos transgénicos en cualquier parte del territorio español, porque esa competencia no la tiene la Comunidad Autónoma”.
El director del ICCA comentó que en el Parlamento se ha anunciado que se va a llevar una iniciativa, probablemente antes de final de este año, de una nueva Ley de Calidad Agroalimentaria, como marco que permitirá al Gobierno de Canarias establecer nuevos criterios de calidad y defender los alimentos canarios frente a los de otras comunidades autónomas como alimentos ecológicos diferenciados.
Para Toni Perdomo, presidente de la Red Canaria de Semillas y profesor de la Universidad de La Laguna, “mantener los cultivares locales es cada vez más difícil porque cada vez son menos los agricultores y, aún menos, los que plantan cultivos locales, variedades que llevan 500 años en Canarias. Eso es un peligro y estamos haciendo promoción entre los productores y consumidores de estas variedades”.
Otro gran peligro, también citado por la Red Nacional de Semillas, son los transgénicos, que se pueden hibridar con los cultivares locales, “como el millo, porque es una de las plantas que más fácilmente se mezcla con otras y, si te mezclas con un transgénico acabas convirtiéndote en él. Para nosotros no es más que un monstruo de laboratorio que se ha soltado al medio por el interés de las multinacionales”, aclaró Perdomo.
La Plataforma Canarias Libre de Transgénicos nació en junio de 2007, ante la fuerza ejercida en Europa por el movimiento organizado de lucha contra la siembra, distribución y consumo de productos derivados de la fabricación en laboratorio de semillas modificadas genéticamente. |