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SB-Noticias.- El prestigioso médico y miembro de UGT, Guillermo de la Barreda, afirma que la no implantación en Canarias de la conocida como ley de dependencia, se debe a que “el discapacitado no vota, no va a las urnas. El discapacitado se queda en casa, no puede moverse”. Asimismo, denuncia la situación por la que atraviesa la sanidad pública del Archipiélago, especialmente los centros de rehabilitación de la zona norte de Tenerife.
Explica que, aunque en los últimos cinco años las partidas destinadas a la sanidad privada han aumentado un 60%, esto no repercute en la mejora de la situación sanitaria. Así, señala que en la zona norte de Tenerife, de San Juan de la Rambla en adelante no existe un sólo centro de rehabilitación, y el de Icod se ha cerrado. Los pacientes se ven obligados a acudir a Los Realejos o al Puerto de la Cruz, cuyos centros se encuentran según de la Barreda “colapsados”. Asimismo, afirma que puesto que el transporte sanitario no funciona correctamente, muchos pacientes tienen que hacer uso de medios como el taxi. Comenta que las listas de espera son impresionantes, y que hay enfermos que esperan más de 4 y 5 meses para recibir la rehabilitación que precisan. “Y eso que toda la rehabilitación de la zona norte es concertada”, aclara el médico, quien conviene en la necesidad de que se produzca este concierto dado que desde el año 1978 no se crea una sóla cama pública. “El dinero se está distribuyendo muy mal”, explica; “no en lo que necesita la sanidad sino en las apetencias, en lo que quieren las instituciones privadas”. Advierte que el problema de las listas de espera de rehabilitación puede degenerar en la producción de discapacidades, y denuncia que además en la zona mencionada no la rehabilitación para enfermos neurológicos prácticamente no existe (parálisis producidas por ictus, derrame cerebral, etc). “El dinero va a las clínicas concertadas, que llevan a sus centros los procesos que son rentables”, comenta. Critica con dureza la gestión que el Gobierno canario hace de la sanidad. Afirma que a los políticos, “sobre todo los que no entienden absolutamente nada de lo que es salud [...] lo único que les interesa es satisfacer a sus amistades”. Ejemplifica sus argumentos con un curioso caso, el del cierre del centro de rehabilitación de la clínica Belvis por no tener hilo musical. “Siguen los favoritismos...hoy por ti, mañana por el otro”. |