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Según los datos correspondientes a 2006, el Archipiélago es la región española con el menor número de fallecimientos por cada 100.000 habitantes. Las enfermedades cardiovasculares se sitúan como la causa más común de muerte en todo el país y la edad media de 76 años. Continúa existiendo una sobremortalidad masculina de 3 a 1.
En el año 2006, según los últimos datos hechos públicos hoy por el Instituto Nacional de Estadística, se produjeron 371.478 defunciones, 15.877 menos que las registradas en 2005. La tasa bruta de mortalidad por cada 100.000 habitantes se situó en 843 fallecidos, aunque en Canarias es de 643 personas, la más baja de todo el Estado.
En 2006 las tasas más elevadas de fallecidos por cada 100.000 habitantes correspondieron a Asturias con 1.166,7, Galicia con 1.080.1, y Castilla León con 1054.4. Por el contrario, las tasas más bajas se presentaron en Canarias con 643.4, Madrid con 666.1 y Ceuta con 669.6.
El grupo de enfermedades cardiovasculares se mantuvo durante dicho año como la primera causa de mortalidad en España, ya que se dio en un 32.5 por ciento del total. Sin embargo, y pesar de que continúan año a año siendo la primera causa de muerte, su peso relativo en el total de defunciones continúa reduciéndose. Estas enfermedades, que en 1980 fueron la causa principal de casi la mitad de defunciones, han ido cediendo importancia a otras causas como los tumores, que en 1980 representaban el 20.2 por ciento y en 2006 un 27.4 por ciento.
Entre las causas de muerte que más descendieron se encuentran el SIDA, con 1.320 fallecidos, un 9 por ciento menos que en el año anterior y los accidentes de tráfico que ocasionaron 4.129 fallecidos, un 7.7 por ciento menos. Por género, en 2006 fallecieron 3.234 personas, 2.504 hombres y 730 mujeres, lo que supone una sobremortalidad masculina de 3 a 1.
La edad media de fallecimiento se situó en 76.37 años. Si se considera sólo las principales causas de muerte, los trastornos mentales y de comportamiento, las enfermedades de la piel y del tejido subcutáneo presentaron las edades medias más elevadas, 85 y 84 respectivamente. La más baja correspondió a las causas externas con un 56.98 por ciento. |