 Ya nada será igual El texto íntegro del acuerdo. Los "honrados" vuelven con los "imputados" y desde hoy Santa Cruz ya no se gobierna "desde Las Teresitas". El pacto venía de perilla para acallar el escándalo de las fotos de Luz Reverón y sus amigos en sus correrías nocturnas por la capital del reino, tal vez por eso, a última hora de la tarde del martes 9 de febrero, CC y PP se repartieron de nuevo el pastel de Santa Cruz: Zerolo cede al PP las áreas de Economía y Hacienda, Recursos Humanos, Oficina Municipal de Información al Consumidor (OMIC), Sanidad y Calidad Ambiental, Organismo Autónomo de Cultura, Patrimonio Histórico y los distritos de Anaga y Salud-La Salle.
En el mismo escenario de emergencia social que se mantiene aún por decreto, la cesión de áreas de ATI-CC vendría a dar lugar a un total 20 concejales con dedicación exclusiva, entre los que se encuentran Ángel Isidro Guimerá y Guillermo Guigou, quien el pasado 26 de febrero amenazó en Diario de Avisos con que "Ciudadanos pedirá de inmediato la ejecución de la sentencia que anula la privatización de Emmasa" si les quitaban la Sociedad de Desarrollo, en lo que fue un claro chantaje a Miguel Zerolo por parte de un Concejal que hasta Julio de 2009 no tenía tiempo para la política activa por sus obligaciones profesionales, siempre a caballo entre Santa Cruz y Vilaflor. Algunos Concejales de ATI-CC que ocupaban más de una concejalía cederán la misma o la presidencia de los Distritos, como es el caso de Luz Reverón (Anaga) y Begoña Ortiz (Salud-La Salle) a Concejales del PP que aún no se ha determinado. El incremento de salarios por dedicación exclusiva requerirá una modificación presupuestaria más que generosa, pues aunque el acuerdo no lo cita expresamente, una cantidad tampoco determinada de personal eventual tendría que ser incorporada al pesebre. Los ejes del pacto, tal y como están plasmados un tanto eufemísticamente en el acuerdo, son: Elaboración de unos presupuestos municipales realistas, adaptados a la situación actual y donde se priorice la generación de empleo. Impulso del nuevo planeamiento urbanístico (PGO). Agilizar ante otras administraciones obras pendientes. Apuesta por las políticas sociales municipales. Mejora de la calidad de vida de los ciudadanos.
Una especie de broma macabra, pues los presupuestos “realistas” y “adaptados a la situación actual” son necesarios para pagar los millonarios sueldos de los 20 concejales, que al final acuden a la llamada del “todo por la pasta”. |