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La reunión de mañana entre Marruecos y el Frente Polisario para desatascar el conflicto del Sahara Occidental, empantanado desde que España abandonara a su ex colonia en 1975, servirá para medir el estado de las relaciones entre ambas partes tras la crisis generada a finales del año pasado por la expulsión del Sahara de la activista Aminatu Haidar y el encarcelamiento de siete destacados activistas de derechos humanos en una prisión del reino alauí.
Este encuentro, que tendrá lugar en el condado de Westchester (al norte de Nueva York), tendrá como objetivo preparar el ambiente para una quinta ronda de negociaciones en el seno de Naciones Unidas. La reunión, como la celebrada en Viena hace seis meses, tiene carácter informal.
Marruecos y el Polisario han celebrado ya cuatro rondas de negociaciones en Nueva York para tratar de alcanzar una solución al conflicto, pero éstas están bloqueadas desde hace ya más de dos años. “La finalidad es que esta reunión sirva de acicate para conseguir avances, pero tras el discurso del rey en noviembre, el caso Haidar y el encarcelamiento de los siete activistas que viajaron a Tinduf y esperan juicio militar, Marruecos no ha dejado abierta la puerta a unas negociaciones marcadas precisamente por la normalidad”, confía a esta agencia una fuente del Polisario cercana al equipo negociador. El Polisario y Marruecos, además, mantienen posturas muy alejadas en dichas negociaciones. Y mientras los saharauis que defienden la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) exigen la celebración de un referéndum de autodeterminación para decidir libremente su destino, el reino alauí propone un plan de autonomía para la zona. HUÍDA MARROQUÍ “Lo que Marruecos está planteando es una huída hacia adelante; tienen que cambiar el disco y estar dispuestos a cooperar para organizar el referéndum, la única salida para nuestro territorio, que sigue en proceso de descolonización”, valoran fuentes saharauis. Por su parte, el enviado especial de la ONU para el Sahara Occidental, el norteamericano Cristopher Ross, confió en que ambas partes acudan a esta reunión con un espíritu “productivo y serio”. “Tensiones ha habido, pero ambos han trasladado a la ONU estar dispuestos a venir con ese espíritu productivo, espero que así sea”, ha dicho Ross. SERIEDAD Sobre la reunión de mañana y jueves también se ha pronunciado el portavoz del Ejecutivo marroquí y ministro de la Comunicación, Khalid Naciri, quien espera tener en frente en la mesa negociadora a “interlocutores serios, que sean capaces de avanzar” en una solución al conflicto. El ministro marroquí afirmó que confía en que “algún día, no muy lejano, la otra parte comprenda que es de su interés y del interés de todo el mundo hacer avanzar el proceso de negociación”. Para Marruecos, su plan de autonomía es la única opción realista al conflicto. |